Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Divorciada del alfa paralítico

Divorciada del alfa paralítico

Esteban abandona a Brianna, su gran amor, sin darle motivos tras descubrir que es un hombre lobo. Su partida, motivada por el miedo a lastimarla, deja a la joven devastada. Tras dos años de superación personal y soledad, Brianna ha logrado rehacer su vida, pero el destino interviene de forma inesperada. El reencuentro forzado los obliga a encarar las heridas del pasado y los oscuros secretos que provocaron su dolorosa separación inicial.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

La habitación se llenó de un silencio abrumador. Brianna, con los ojos vidriosos, procesaba la verdad que acababa de revelar. Su mirada buscaba respuestas en la mía, sus labios entreabiertos en busca de palabras que no llegaban.

—Esteban, ¿esto es verdad? ¿Eres...? —susurró, con una mezcla de incredulidad y asombro.

Asentí con lentitud, mi corazón latiendo con fuerza, esperando su reacción, esperando el desenlace de una confesión que había temido compartir.

El silencio se convirtió en una presencia abrumadora, un abismo entre nosotros que se ensanchaba con cada segundo que pasaba. Y en ese instante, comprendí el peso de mi secreto, la realidad dolorosa que amenazaba con separarnos para siempre.

Desperté con el corazón latiendo desbocado, con la sensación inquietante de haber revelado mi secreto a Brianna. Mi mente luchaba por discernir entre la realidad y la ficción, entre lo que había compartido en sueños y lo que guardaba celosamente en la vigilia.

La luz del amanecer filtrándose por la ventana me trajo una sensación de alivio, una tregua momentánea en mi conflicto interno. Brianna dormía apaciblemente a mi lado, ajena al tumulto emocional que me había agitado durante la noche.

—Esteban, ¿estás bien? —preguntó Brianna, su voz matutina resonando con preocupación mientras se despertaba y notaba mi expresión inquieta.

Un suspiro de alivio escapó de mis labios mientras la miraba. En ese momento, decidí guardar mi verdad por un poco más de tiempo, protegiendo nuestra felicidad mientras luchaba con mi propia dualidad.

Brianna

Caminando despacio, aunque intentando no caerse. Las manos hundidas en los bolsillos de su chaquetita de punto blanco; pasos torpes. Penetró en un portal limpio y elegante y subió despacito las escalinatas de mármol, hasta llegar a una puerta caobada. Introdujo la llave en la cerradura y la puerta cedió lentamente.

—Mi amor, ya tengo lista la cena —comentó la mujer mientras ingresaba, dando saltos, hasta su amado esposo; miró en torno con complacencia. Después añadió seguidamente: — preparé algo que te gustará.

Él mismo, a diferencia de veces anteriores, no se inmutó con su presencia. En más, se quedó observando la computadora, sin prestarle un ápice de atención. Ella, levantó una ceja confundida; esperando una reacción de parte de su esposo. La cual no hubo.

—¿Me estás escuchando amor..? —volvió a insistiar. Su pulso se aceleró, pudo contemplar su sombra inquieta por el rabillo del ojo. Pocas eran las ocasiones, donde ella, se encontraba con taler nervios.

Esta vez, el hombre levantó la barbilla para poder escucharla; la misma sonrió. En forma precipitada, se sentó en la silla disponible enfrente del escritorio.

—Sí, dime —murmuró, procurando no darle demasiada atención.

—Quería decirte que te amo —dijo de la nada. Eduardo asintió.

—Está bien.

—¿Te pasa algo..? —le preguntó de repente —siempre me dices "idem".

—Quiero que hablemos, Brianna.

La sonrisa de Brianna. Se desvaneció.

—Yo también tengo algo que decirte —comentó con una sonrisa radiante, recuperando la compostura.

—Primero escúchame a mí...

Brianna dejó caer su cuerpo hacia atrás, sin entender lo que él quería decirle.

—¡Amor! Pues vale, te escucho.

—Ya... no quiero estar contigo.

—¿Qué..? —preguntó pensando haber escuchado mal.

—Por eso mismo; no me escuchas y además: ya me aburrí de ti.

Al decir esas palabras, los ojos de Briana salieron de sus órbitas. No podía llegar a entender, ¿que le ocurría a su esposo?

—¿Por qué dices eso?, no puedo llegar a comprender.

—Sencillo —pronunció, bajando la vista —Eres... de las personas que menos quiero en mi vida...

—¿Que?, no entiendo a qué te refieres.

—Como te dije anteriormente... Y al parecer no escuchas, ya me aburrí de ti —habló con voz grave —no me interesa estar con una niña mimada como tú. Ya pasaron tres años de nuestro matrimonio, ahora te quiero fuera de mi vida. Así que te voy a pedir el favor, en cuanto salgas de esa puerta ve y recoge todas tus pertenencias. Además, eres rica, no necesitas de mí —dijo eso, y se dio la vuelta para seguir trabajando.

Pensaba: «Seguro es una broma...»

Los ojos de Briana se abrieron con amplitud, tragó saliva en seco, bajando la vista y sintiéndose en ese instante muy perdida por primera vez en su vida.

—Por favor, no entiendo qué me estás queriendo decir.

—¡Ya no quiero un matrimonio contigo!, quiero separarme, y no volverte a ver —repitió.

—¿Estás... bromeando conmigo amor..? seguramente que es una broma. Estamos bien, nunca hemos discutido y siempre...

—Ya no te amo. En más, nunca llegó ese sentimiento a mi. Siempre fué una mentira, y la verdad es que quiero volver a ser soltero. Me aburro, ni siquiera eras buena en la ca...

—¡Cállate, estás mintiendo! —lo interrumpió.— Dime la verdadera razón por la que me estás dejando —dijo con lágrimas en los ojos, levantándose de su asiento.

—Ya no te quiero, nunca te quise. Así que por favor vete ¿Quieres seguir preguntando por qué te dejé..?, puedo enumerar las razones, pero por ahora no. Me aburre estar contigo. Pronto entrará mi asistente, quién me va a entretener.

—¡Eres tan cínico!, ¿de verdad me estás diciendo que te estás acostando con tu asistente?

—No querida, aún no. Pero lo que quiero hacer una vez salga de esta puerta. Ella sí me va a entretener de ti.

Al decir esas palabras, Brianna finalmente se puso de pie. Se dio la vuelta, dándole la espalda a su futuro ex esposo.

—¿Qué querías decirme? —repitió él, su esposa frenó de golpe.

—Nada "amor" —dijo resaltando la palabra amor, y él simplemente la dejó marchar dando una risa, rompiendo un poco más el corazón de Briana.

En cuanto salió a la oficina, su corazón late con prisa, sin poder llegar a comprender porque su esposo de la nada la había dejado.

Lo peor de todo, la noticia que no pudo comentarle. Deja caer su cuerpo en la puerta, el suelo se mueve bajo de sus pies. Cierra los ojos, sin saber que hacer.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela ANTES DE ESTAR SIN TI
8.4
Esta historia de romance moderno profundiza en los sacrificios extremos y el sufrimiento que conlleva el desengaño. La narrativa se enfoca en el conflicto interno de quienes carecen de autonomía, instando al lector a superar el temor al fracaso y a abandonar la seguridad de lo conocido. Es un relato sobre la valentía necesaria para perseguir los sueños personales y afectivos, rompiendo las cadenas de la soledad para alcanzar la plenitud emocional.
Portada de la novela Donde duermen las mariposas
9.2
Tras la muerte de sus padres, Adele es acogida por su padrino Francis. Aunque crece junto a los hijos de este, la armonía familiar se desvanece cuando Lucas, el primogénito, desarrolla una peligrosa obsesión sentimental por ella. En su intento por huir de este asedio, Adele encuentra a Gregory, un abogado de éxito conectado con su pasado. Entre ambos surge una atracción profunda: ella busca seguridad y él anhela llenar su vacío emocional con la valentía de la joven.
Portada de la novela El Gran Regreso de la Exesposa
9.0
Braulio me traicionó al culparme de espionaje justo cuando su amante, Helena, volvió embarazada. Desheredada y enferma de cáncer, soporté sus crueles humillaciones y falsas acusaciones de adulterio con mi médico. Tras cederle mi empresa, fingí mi muerte para huir de su desprecio. Sin embargo, tres años después, resurjo bajo la identidad de la poderosa Aurora Morgan. Mi único objetivo ahora es ejecutar una fría venganza contra el hombre que me destruyó.
Portada de la novela "El primer amor puede ser una llama que arde
8.7
André, un estudiante becado, fue humillado por Milena, una joven rica que destrozó su corazón. Tras catorce años, el destino ha transformado a aquel chico en un influyente y gélido magnate brasileño. Cuando ella reaparece en su camino, el rencor acumulado estalla. Convertido en un CEO implacable, André decide que es momento de saldar cuentas pendientes. Ahora, buscará que Milena se someta a su control y caprichos, buscando venganza por la antigua traición.
Portada de la novela Esposa, Donante, Víctima: Un Matrimonio Retorcido
9.6
Tras salvar a su hijo Leo por quinta vez, una mujer descubre una verdad aterradora: su esposo Esteban provocó el accidente que la dejó infértil solo para usarla como donante. El pequeño es en realidad hijo de la enfermera Ginebra y sus siete años de matrimonio han sido una farsa macabra. Al descubrir que sus órganos son mercancía, ella intenta rebelarse, pero Esteban muestra su verdadera crueldad y la somete por la fuerza para seguir drenando su vida.
Portada de la novela Mi asistente, mi misteriosa esposa
8.9
Bryan veía en Eileen a una empleada eficiente, hasta que un acuerdo íntimo para salvar a la madre de ella cambió su vínculo. Aunque él sucumbió al amor, su soberbia alejó a Eileen, quien eligió el divorcio para proteger sus secretos. Tras la separación, Bryan descubre que su exasistente es la esposa con quien se casó hace seis años. Mientras ella resurge como una imponente CEO, él arriesga su fortuna para recuperarla en un destino lleno de desafíos.