Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela ¡Déjame Amarte!

¡Déjame Amarte!

Theresa, la bondadosa baronesa de Lexinton, vive sometida a la crueldad y los maltratos de su esposo. Ansiosa por dejar atrás esa existencia sombría, decide huir de su hogar para forjar un futuro mejor. En su travesía conoce al enigmático Michael Asthon, cuya presencia despierta en ella una pasión desconocida. Atrapada entre las cicatrices de su pasado y la promesa de un nuevo amor, Theresa tendrá que decidir si se atreve a ser libre de verdad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

El dolor silencioso es el más funesto.

Jean-Baptiste Racine

— No me pegues más, te lo suplico.

— Cállate perra — le gritó el hombre, mientras agarraba por los cabellos a su mujer —eres una basura, no sirves para nada… Que sea la última vez que me preguntas con quién estoy.

A la mujer le dolía el estómago, le dolía el pecho, estaba aterrorizada. El hombre la levantó y volvió a abofetearla con tanta fuerza que ella cayó al piso y la sangre corrió por su boca; su marido no cesó en su ataque y le dio una patada en el estómago.

Theresa gritó instintivamente, se cubrió su vientre con los brazos.

— Detente… No le hagas daño a mi hijo.

El barón de Lexinton estaba enceguecido por la ira y no hizo caso a las palabras de la atormentada mujer y volvió a golpearla sin piedad a tal punto que ella perdió el conocimiento.

En el momento en el que Theresa volvió en sí, se encontraba acostada en su cama, le dolía todo el cuerpo, pero el dolor se incrementaba en el vientre, intentó abrir los ojos mas no pudo, estaban muy hinchados, sintió como unas manos la estaba tocando, esa persona le dijo algo y ella reconoció su voz al instante, era el doctor Cooper quien siempre la atendía cuando su marido abusaba físicamente de ella.

— ¿Milady cómo se siente? — Preguntó con voz tensa.

— Tengo mucho dolor en mi vientre… ¿Mi hijo está bien?

El doctor guardó silencio por algunos segundos.

— ¿Por qué se queda callado? Dígame que a mi bebé no le ha pasado nada… Dígamelo — gritó desesperada.

— Lamento informarle que ha perdido la criatura.

Los golpes que recibió no le habían dolido tanto como la noticia que el médico le estaba dando en ese instante. Su hijo era lo más importante para ella, era su rayito de luz en medio de tanta oscuridad y ahora ese monstruo también le quitaba a su bebé. Desde muy joven ella tuvo una vida muy difícil, creció en hogar marcado por la violencia, Roger Clayton, Vizconde de Weymouth era un hombre duro y cruel, no tenía sentimientos, a Diana su madre le hizo pagar hasta el último día de su vida el que no le diera más hijos sino una inútil mujercita; si bebía descargaba la frustración en la humanidad de su frágil esposa. Theresa nunca vio ningún gesto de cariño del Vizconde de Weymouth hacia su madre y mucho menos hacia ella, de él jamás recibió un abrazo y menos una palabra de afecto, cuando se dirigía a cualquiera de las dos era para insultarlas. Muchas veces intentó golpearla, pero Diana se metía en medio para defenderla y era ella quien llevaba la peor parte. Así pasaron los años y la pobre mujer no aguantó esa vida de sufrimientos y murió.

Theresa tan solo tenía quince años cuando la fatalidad llegó a su vida, fue muy difícil seguir adelante sin su madre. No había enterrado aún el cuerpo, cuando el Vizconde la envió a un internado hasta que cumplió la edad para casarse.

Pasaron dos años y llegó el momento de regresar, a ella le aterraba la idea de encontrarse nuevamente con su padre, pero, por otra parte, estaba feliz porque iba a hacer su debut ante la sociedad y ese era su sueño más anhelado, soñaba con casarse, pero no con cualquiera, sino con Lord Gerard Cockburn uno de los mejores amigos de su hermano Andrew; Theresa estaba enamorada de él desde que era una jovencita y el noble caballero no era indiferente, siempre que podía hablaba con ella, en su debut él asistió al evento y bailaron dos veces. Era cierto que existían rumores de la vida disoluta de Gerard mas no le importaba, pues creía firmemente que el amor de ella lo transformaría y además su hermano no iba a permitir que su mejor amigo le hiciera daño.

Un día su padre la llamó a su despacho, y el terror se apoderó de ella, desde que había regresado del internado tan solo habían coincidido un par de veces y fueron encuentros muy breves.

— Siéntate — le ordenó el vizconde en tono serio.

Ella obedeció, se sentó en la silla y colocó sus manos en el regazo.

— He solicitado tu presencia para informarte que vas a casarte en dos semanas con el Barón de Lexinton.

Un hilo de pánico irracional enfrió la sangre de Theresa.

— ¿El Barón de Lexinton?

— Sí, él te ha visto en el baile de tu debut y le has gustado, desea que seas su esposa cuanto antes.

Theresa lo observó horrorizada, el Barón era un hombre que le triplicaba la edad, ella solo sentía repulsión por él, no le gustaba la forma en que la miraba.

— Padre, no quiero casarme con ese hombre, es muy viejo para mí — dijo intentando controlar su vehemencia.

— ¿Qué has dicho? — El Vizconde se levantó de la silla, caminó hasta ella y la miró furioso.

— No quiero casarme con él — Insistió ella.

— Escúchame bien buena para nada, tú vas a hacer lo que yo te diga… a mí no me importa si tú quieres o no, he gastado mucho dinero en ti pagándote estudios, ropas y comida para que ahora vengas a decirme que no te quieres casar con el Barón que está dispuesto a pagar una pequeña fortuna por ti.

— Padre se lo suplico, no me haga esto —dijo llorando.

— No malgastes tu tiempo suplicando esa es mi decisión y ni se te ocurra desafiarme porque la vas a pagar muy caro… Y ahora lárgate, no soporto tus lloriqueos.

Dos semanas después ella se casó, no le quedó otra alternativa que obedecer. En su noche de boda descubrió que el destino cruel le estaba haciendo la peor de las jugadas, pues si pedirlo ni buscarlo se encontraba viviendo la misma pesadilla de vida que vivió su amada madre.

— Milady le voy a suministrar un poco de láudano para aliviarle el dolor.

— No quiero tomar nada... le ruego que se marche quiero estar sola.

— Cálmese, entiendo por lo que está pasando, pero usted es muy joven y en poco tiempo podrá concebir nuevamente.

Al escuchar esas palabras sintió asco.

— Ni muerta, dejaré que ese hombre vuelva a ponerme un dedo encima.

— Eso lo dice ahora por qué estás herida, pero ya se le pasará.

— Se me olvidaba que usted es un servil de la bestia de su jefe.

— Milady…

— Ya le he dicho que se vaya — gritó llorando.

En ese momento Theresa odiaba su vida, odiaba a su padre por haber convertido su vida en un infierno, odiaba a su marido por todo el mal que le había hecho y se odiaba a sí misma por permitir tanto abuso, por ser una cobarde, pero el perder a su hijo era el último ultraje que iba a permitir. A partir de ese día comenzó a planear su huida.

Pasó una semana cuando ella estaba un poco más recuperada, aprovechó que su marido se había ido de viaje para salir de toda aquella pesadilla y comenzar una nueva vida.

También te puede gustar

Portada de la novela Detrás del glamour: El secreto de mi mujer
8.3
Tras recobrar su identidad, Ellie contrae matrimonio con el señor Thorpe, un hombre lisiado objeto de burlas. Su exmarido infiel aguarda su ruina, ignorando que ella comanda un imperio de islas y lujos. Todo cambia cuando su esposo se levanta de su silla de ruedas, confesando que su discapacidad era una farsa. Aunque Ellie exige el divorcio acordado, él descubre su embarazo y se niega a perder a la increíble mujer que tiene a su lado.
Portada de la novela El destino te trajo a mí
9.0
Tras un altercado con el gélido Leland, Miranda pierde su compromiso y su fortuna. Sin opciones, acepta casarse con él para cuidar a su hijo, sin saber que fue elegida por su sumisión y un viejo parecido físico. No obstante, cuando ella exige el divorcio al descubrir la verdad, el implacable magnate suplica por su permanencia. En este giro del destino, el hombre controlador termina rendido ante el amor, atrapado por la mujer que pretendía usar.
Portada de la novela Emma
8.9
Emma
Buscando escapar de una realidad desoladora, una mujer abandona su pasado con la convicción de empezar desde cero. En su huida, se encuentra fortuitamente con un magnate influyente cuya ordenada rutina se desmorona ante su presencia. A medida que ambos lidian con cicatrices emocionales profundas, deben descubrir si son lo suficientemente fuertes para superar sus traumas. ¿Lograrán sanar juntos y entregarse a esta inesperada oportunidad que el destino les brinda?
Portada de la novela FRAGANCIA INOLVIDABLE
8.6
Después de tres años de un matrimonio marcado por la indiferencia, Yudith busca su libertad al pedirle el divorcio a Max. No obstante, la realidad es devastadora: Maximiliano Hamilton la convirtió en su esposa solo para ejecutar una cruel venganza personal. Ahora, el arrogante magnate se niega a soltarla, sumergiéndola en una relación tóxica y asfixiante. ¿Podrá ella transformar ese corazón de hielo o vivirá condenada a un castigo eterno a su lado?
Portada de la novela La esposa indeseada, su corazón vengativo
8.6
Obligada a unirse al despiadado Alejandro Villarreal para rescatar el patrimonio de su familia, la protagonista padece un tormento constante. Tras arriesgarse en una apuesta letal por la salud de su padre, descubre que la traición de su esposo causó su muerte. Al saber que la madre de Alejandro planeó su ruina, su agonía se transforma en sed de justicia. Decidida a cobrar venganza, se propone exponer los crímenes de los Villarreal ante la sociedad.
Portada de la novela Las Cronicas de Madisson Tammi
9.3
Madisson se ve inmersa en una dimensión sobrenatural tras caer bajo el influjo de una dinastía ancestral llena de mentiras. Rodeada de traiciones, la joven enfrenta el dilema de respetar su moralidad o rendirse a sus deseos más intensos. En este entorno hostil, debe descubrir si el enigmático hombre que la cautiva conserva aún su esencia humana. Es una travesía peligrosa donde su voluntad y su corazón serán puestos a prueba constantemente.