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Portada de la novela De Rosa a Negro

De Rosa a Negro

Ella vive consumida por una sed de revancha incontrolable, moviéndose con astucia en un entorno hostil. Él, por su parte, se niega a abrir su corazón, convencido de que ella es solo una mujer banal y sin escrúpulos. En este intenso duelo de voluntades, ambos arriesgan su estabilidad emocional mientras luchan por no ceder. No obstante, cuando el destino interviene de forma inesperada, el amor surge para desafiar sus convicciones más profundas.
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Capítulo 3

Nos encontramos con una escena para nada agradable. Rápidamente sentí como Oliver volteaba a verme, pero yo no podía sacar la mirada de ese lugar.

- Creo que será mejor que nos vayamos - ni siquiera supe quien dijo eso, pero en cuestión de segundos solo estábamos Oliver y yo en la mesa.

- ¿Hannah? - hablo.

¿Hannah? - estaba en schok - ¿Brooke le va a dar más que superficialidad y sexo?. Brooke digámoslo así, es mi rival desde siempre. Todo en su vida es una constante réplica de lo que yo hago. Su mayor objetivo es tener todo lo que es mío. Y al parecer iba por buen camino. Ya que tiene mi odio y a mi exnovio.

Brooke caminaba con el brazo de Jayden sobre sus hombros, esta sonreía hipócritamente como diciendo "mírenme se lo quite". Saludaba a los demás miembros del equipo que estaban sentados en una de las mesas del otro extremo de la cafetería.

- Hannah- escuchaba la firme voz de Oliver, pero no podía, no reaccionaba, no podía sacar mi mirada de ellos. Los ojos Brooke se encontraron con los míos. Sostuve mi mirada, no hay nada peor que cortar la mirada, no demuestra nada más que debilidad. Al ver que mi mirada no cedía, levanto una de sus delgadas y castañas cejas. Se dio la media vuelta y tomo a Jayden del rostro para atraerlo a sus labios.

- Odiaba que yo hiciera eso - dije mientras veía como lo besaba frente a todos sus amigos, detestaba que hiciera eso. Pero al parecer el que ella lo hiciera le agradaba.

- Hannah voltea a verme ahora - me indico Oliver y rápidamente voltee a verlo. - cuando más necesitas de tu orgullo. Este decide descansar - me regaño - deja de verlos - tenía razón.

- NO... - me levante - no puede hacerme esto - camine hacia la puerta. De la cafetería, obviamente a pesar de todo el coraje nunca sin estilo.

Llegue a mi casillero para sacar mis libros para mi siguiente clase, historia.

- Como pudo hacerme eso - pensé aún incrédula - ¡cambiarme por esa hueca! - sin duda alguna Jayden, es la persona más estúpida que conozco. El fuerte timbre me saco de mis pensamientos. Cerré de un fuerte golpe mi casillero y caminé hacia el salón de clases.

Entre y todos me miraron extrañados, comúnmente llegaba tarde a clases. Solo que ahora no tenía con quien distraerme. Me senté en mi lugar de siempre, en la primera fila en el penúltimo asiento, ya que Oliver se sienta en el último, ósea detrás de mí. Recargue mi cabeza en mis manos y mire perdidamente al suelo.

- ¿Qué no era que no te importaba? - la voz de Oliver me hizo volver al mundo real.

- y no me importa - mentí, si me importaba. Pero de todos modos Oliver se daría cuenta.

- Si no es así ¿Por qué esa cara?

-Pienso en como me vengaré de ellos - sonreí

- ¿vengar? -soltó una carcajada - lo importante es que no te interesa.

- Cállate - giré sobre mi asiento para poder verlo, ya que estaba detrás de mí.

- ¿Y qué vas a hacer? - Sonrió divertido. -¿Vas a salir con alguien más para causarle celos a Jayden? - se burló.

- Sabes, no es una mala idea - lo miré sonriente.

- Es una estupidez ..- alargo

- ¡Claro que no! - dije pensativa - solo tengo que buscar a alguien que le produzca celos, así la estúpida de Brooke se dará cuenta de que él aún me quiere y se enojaran, Jayden regresara conmigo y todo perfecto de nuevo - levante una de mis delgadas cejas orgullosamente ante mi plan.

- ¿Cómo fue que termine siendo tu mejor amigo?

-No lose - tome su mano - pero ahora serás mi novio - afirme.

- Hannah - Puso su otra mano sobre la mía - Todos saben que somos como hermanos y que jamás saldríamos - Era cierto. No creerían que salimos.

- Entonces ¿Quién? - mi plan había sido frustrado. No podía ser cualquier chico. Tenía que ser alguien que a Jayden le molestara, que le importara y que no resistiera verlo a mi lado. Pero el problema era ¿Quién?

- ¿Qué tal él? - señalo a uno de los come libros sentados en los asientos de adelante.

- Oliver, el punto es que le moleste - dije seria - No causarle gracia.

- ¿Y como sabes que al que elijas, te seguirá el juego? - pregunto.

- Ya lo verás - conteste segura, nadie en sus cinco sentidos rechazaría una cita con Hannah.

- ¿Él? - pregunto señalando con la mirada a uno de los miembros del equipo.

- No lo sé, tal vez si - voltee hacia la puerta y cambie de opinión - ¿Por qué no él? - dije mientras seguía con la mirada a un chico, que para ser sincera, jamás le había prestado atención.

- ¿Él? - pregunto incrédulo.

- Sí, es todo lo contrario a Jayden -Jeans negros ajustados, camisa básica blanca, chaqueta negra, botas de motociclista - ¿Quién es él? - pregunte. - Ya que como anteriormente dije, jamás le había puesto atención y vaya que era atractivo.

- Olvídalo, él no te hará caso ni en un millón de años.

- Oliver nadie....

- El sí...como puedes ver, no le agradan las florecitas como tú - ¿Me había llamado florecita?

- ¿Y como sabes eso? - no podía ser cierto, él caería igual que los demás.

- ¡Hannah es lógico! - me contesto - conduce una motocicleta, usa una chaqueta de cuero - describió - ¡Tú usas tacones hasta para el instituto! - podía tener un poco de razón - A kilómetros se nota que no son compatibles, hasta yo que soy un chico me daría cuenta.

- Oliver, no me voy a casar con él - reí - solo digamos que lo quiero por unos días, no necesitamos ser compatibles.

- Piensa lo que quieras, pero cuando te rechace no te ayudaré en el plan de venganza contra él.

- ¿Cuándo me rechace? - pregunte incrédula.

- Oh claro que lo hará.

- No lo creo.

- ¿Quieres apostar? - sonrió.

-¿Cuánto quieres perder? - conteste segura.

- ¿Cuánto? - me miro fijamente - Hagámoslo más interesante - le preste toda la atención posible - Si tú ganas yo...- Dijo para que yo completara la oración.

- Si yo gano - pensé en todos los castigos posibles - Si yo gano, harás todos mis trabajos finales - Con eso me bastaba y sobraba. Los trabajos finales eran bastantes y la verdad detestaba hacerlos. Así que sería un buen castigo para el bocón de mi mejor amigo.

- Y si yo gano - dijo él sonriendo perversamente. - Harás hasta lo posible para ser la mejor amiga de Brooke - Demonios, ahora mi castigo no era nada comparado con el suyo - Y si ella se niega, insistirás hasta lograrlo. Le rogaras, le suplicaras, le imploraras...

- Cállate ya entendí - conteste seria.

- Bien- tendió su mano hacia mí - No te daré fecha límite, ya que seguramente te dirá que no a los dos segundos de que comiences a hablar, así que seguro te arrepentirás y dirás "oh Oliver tienes toda la razón, eres el más listo y grandioso chico y ahora iré a buscar a mi mejor amiga Brooke" - dijo fingiendo una aguda voz.

- Te quiero Oliver, pero eres un idiota - dije riendo tomando su mano antes de girarme, ya que al fin el maestro había llegado.

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