Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela De Princesa A Reina Verdadera

De Princesa A Reina Verdadera

Tras morir traicionada por su prima Isabella y su prometido Alonso, la princesa observa cómo le arrebatan su corona. No obstante, el destino le otorga una segunda oportunidad al despertar tres años antes, justo al cumplir dieciocho. Conociendo las intrigas de su tío Ricardo y la debilidad de su padre, el Rey, jura no volver a ser ingenua. Armada con recuerdos del futuro, emprenderá una lucha estratégica para proteger el trono y ejecutar su venganza.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

El frío del acero se sentía incluso a través de la tela de mi vestido, la punta de la espada de Isabella presionaba contra mi garganta, y su sonrisa era lo último que veía en este mundo, una sonrisa torcida y llena de un triunfo venenoso. A su lado, Alonso, el hombre que había sido mi prometido, la miraba con una devoción que nunca me había mostrado a mí. Mi sangre se derramaba sobre las frías baldosas del palacio, el mismo palacio donde había nacido y crecido como la Princesa Sofía, la heredera al trono.

"¿Por qué?", logré susurrar, la vida escapándose de mi cuerpo con cada gota de sangre.

Isabella se agachó, su rostro muy cerca del mío, su aliento apestando a vino y ambición.

"¿Por qué? Porque todo lo que tenías debería haber sido mío, Sofía. El título, la riqueza, el amor del Rey... todo. Tú eras demasiado ingenua para merecerlo."

Cerré los ojos, el dolor de la traición era mucho más agudo que el de la herida mortal. Mi prima, a quien había tratado como una hermana, y mi prometido, a quien le había entregado mi corazón, me habían destruido. La oscuridad me envolvió, llevándose el dolor, el odio y el arrepentimiento por no haber visto la verdad antes.

De repente, un grito ahogado escapó de mis labios.

Abrí los ojos de golpe, mi corazón latiendo con una fuerza desbocada en mi pecho. Estaba sentada en mi cama, en mi propia habitación del palacio, el sol de la tarde entrando por la ventana. Mi piel estaba intacta, no había sangre, no había herida. El aire olía a las rosas de mi jardín, no a la muerte.

Miré mis manos, temblorosas pero vivas. Me toqué el cuello, liso y sin una sola marca.

"¿Fue un sueño?", me pregunté en voz alta, mi voz temblorosa.

Pero el recuerdo era demasiado real, el dolor demasiado vívido. El odio que sentía por Isabella y Alonso ardía en mi pecho con una intensidad que no podía ser producto de una simple pesadilla.

Me levanté y corrí hacia el gran espejo de mi tocador. La joven que me devolvía la mirada era yo, pero más joven, con la inocencia aún brillando en mis ojos, una inocencia que había sido brutalmente extinguida. Era mi yo de hace tres años, en el día de mi decimoctavo cumpleaños.

El día en que todo comenzó a desmoronarse.

Los recuerdos de mi vida pasada inundaron mi mente como un torrente. Recordé cada pequeña traición, cada mentira sutil, cada acto de manipulación de Isabella. Recordé cómo Alonso se fue distanciando poco a poco, cómo mi tío Ricardo, el padre de Isabella, comenzó a acumular poder a mis espaldas. Recordé cómo me aislaron, me desacreditaron y finalmente me asesinaron para usurpar el trono después de que la salud de mi padre, el Rey, decayera.

"He vuelto", susurré a mi reflejo, una sonrisa fría curvando mis labios. "He vuelto, y esta vez, las cosas serán diferentes."

Un golpe suave en la puerta me sacó de mis pensamientos.

"Princesa, es hora de prepararse para el banquete de su cumpleaños", dijo la voz de mi doncella, Ana.

El banquete. El escenario del primer gran acto de humillación de Isabella en mi vida anterior.

En mi vida pasada, Isabella había llegado al banquete usando un broche de rubíes que mi padre me había regalado, un símbolo de mi estatus como heredera. En mi ingenuidad, no le di importancia, pensando que era un simple error. Pero ahora sabía que fue un acto deliberado, una prueba para ver hasta dónde podía llegar.

Esta vez, no habría lugar para errores.

"Ana, prepara mi vestido rojo carmesí", ordené, mi voz firme y decidida. "Y trae la caja de joyas que me regaló mi padre."

Cuando estuve vestida y adornada con las joyas que me correspondían como princesa heredera, caminé hacia el gran salón. El murmullo de los nobles se detuvo cuando entré, sus cabezas inclinándose en señal de respeto. Busqué con la mirada entre la multitud hasta que la encontré.

Allí estaba Isabella, hablando animadamente con un grupo de damas de la corte. Y en su pecho, brillando con arrogancia bajo la luz de los candelabros, estaba mi broche de rubíes. Se veía exactamente como en mis recuerdos.

A su lado, Alonso le sonreía, ajeno a todo.

En mi vida anterior, me acerqué a ella en privado, avergonzada por la situación. Esta vez, caminé directamente hacia ella, mi paso resonando en el repentino silencio del salón. Todos los ojos estaban sobre nosotras.

Me detuve frente a ella, mi mirada fría como el hielo. Isabella pareció sorprendida por mi repentina aparición y la intensidad de mi mirada.

"Isabella", dije, mi voz clara y cortante, resonando en todo el salón. "¿Puedes explicarme por qué llevas puesto el Broche del Heredero?"

La sonrisa de Isabella vaciló. Miró el broche en su pecho y luego a mí, intentando forzar una risa nerviosa.

"Sofía, prima, solo lo tomé prestado. Se veía tan hermoso con mi vestido, pensé que no te importaría."

"¿Pensaste que no me importaría?", repetí, mi voz goteando sarcasmo. "Este no es un simple adorno, Isabella. Es un regalo del Rey a su heredera. Es un símbolo de mi posición. Usarlo sin permiso no es un descuido, es una ofensa."

El color desapareció del rostro de Isabella. Los nobles a nuestro alrededor comenzaron a murmurar, sus miradas pasando de la conmoción a la desaprobación. La humillación pública que yo había sufrido en mi vida anterior, ahora se la estaba devolviendo con intereses.

Este era solo el comienzo. Iba a desmantelar su red de mentiras pieza por pieza, y me aseguraría de que todos los que me traicionaron pagaran el precio de su ambición.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor Envenenado, Dulce Venganza
9.7
Mientras mi hermano fallecía ante la falta de recursos, mi novio Héctor derrochaba una fortuna en su ex amante. Tras descubrir que este millonario solo me utilizó, intentó asesinarme en una carrera para salvarla a ella. Héctor me cree muerta, pero ignora que mi abuelo pactó mi protección con cinco hombres influyentes. Ahora, impulsada por la sed de justicia, me uniré en matrimonio con su mayor rival para arruinar su imperio y ejecutar mi venganza.
Portada de la novela Amor Inesperado en el Coma
9.3
Sofía entra en coma tras un accidente, permitiendo que su esposo por contrato escuche su verdadera voz interior: una mujer divertida que ama los tacos. Mientras lidia con la traición de Ricardo y Laura, quienes buscan usurpar la empresa, él protege a su mujer. Al despertar, Sofía sufre amnesia y lo aparta, pero secretos familiares y un antojo especial activan su memoria. Juntos, superan las conspiraciones y transforman su pacto en un amor auténtico.
Portada de la novela Diosa de Muerte: Deuda de Sangre
9.0
La bioquímica Sofía Ramírez salvó el imperio de Alejandro, pero en plena fiesta descubrió su engaño con Isabella. Tras un parto prematuro, la matriarca Elena eligió salvar a la amante y sacrificar al bebé de Sofía en un ritual oscuro. Tras sufrir una histerectomía forzada y ser acusada falsamente de fraude, la mujer que fue desaparece. Sofía resurge ahora de sus cenizas como una entidad letal, decidida a cobrar cada deuda de sangre y destruir a quienes la traicionaron.
Portada de la novela El Empresário Y la Máfia
9.2
La vida de Vicca Barreto cambia drásticamente tras conocer al implacable Franco Giácomo en un evento ejecutivo. El influyente líder de una constructora, conocido por su carácter dominante, decide que ella le pertenecerá a cualquier precio. Cuando el padre de Vicca es señalado por un presunto fraude contra la firma de Franco, ella queda acorralada. Para salvar a su familia, se verá forzada a aceptar un pacto ineludible con el peligroso magnate que la acecha.
Portada de la novela La Mujer Ciega en AMOR Despertó
7.9
Sofía ha soportado tres años de un matrimonio gélido, pero la verdad estalla al descubrir que su esposo Ricardo la traiciona con Mateo, su hermano adoptivo. Usada por su patrimonio, la obligan a una fertilización forzada para asegurar un heredero a los Valdivia. Tras rebelarse y destruir los embriones, Sofía se niega a ser una incubadora. Decidida a vengarse, contacta a su abuela en Jalisco para reclamar su propio imperio y destruir a quienes la humillaron.
Portada de la novela La reina de hielo
9.6
Victoria, una empresaria de élite, ve su vida desmoronarse tras la traición de su marido y su mejor amiga. Tras perder su prestigio y su firma de moda, regresa dos años después bajo la identidad de «Fénix». Decidida a cobrar justicia, une fuerzas con Gabriel, un antiguo competidor en los negocios. En medio de este arriesgado plan de venganza, surge un romance inesperado que le enseñará que sanar sus heridas es más valioso que hundir a sus rivales.