Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela De Horno a Imperio

De Horno a Imperio

Ricardo, un panadero de Ciudad de México, lo dio todo por el éxito de su esposa Sofía en la moda. No obstante, ella lo traiciona humillándolo ante la élite y entregando su receta secreta a Luis, un asistente ambicioso. Al ver su lealtad pisoteada por la fama y la codicia, la bondad de Ricardo se transforma en frialdad. Ahora, con el alma herida, se dispone a cobrar el precio de la deslealtad y demostrar el verdadero alcance de su poder oculto.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

El olor a pan recién horneado llenaba la pequeña panadería de Ricardo, un aroma que antes le traía paz pero que ahora solo le recordaba todo lo que estaba perdiendo.

Esa noche, el aroma se sentía amargo.

Sofía, su esposa, había organizado una cena de celebración por el lanzamiento de su nueva línea de moda. No en su casa, sino en el restaurante más caro de la ciudad.

Ricardo estaba allí, sentado en una esquina de la larga mesa, sintiéndose como un extraño.

Sofía era el centro de atención, radiante con un vestido que costaba más que las ganancias de su panadería en un mes.

Pero no era su éxito lo que dolía a Ricardo, él siempre la había apoyado.

Era Luis.

Su joven y ambicioso asistente.

Sofía se levantó, tintineando su copa con un tenedor para pedir silencio.

"Quiero hacer un brindis especial", dijo con una sonrisa deslumbrante que ya no era para Ricardo. "Por alguien cuyo talento y dedicación han sido cruciales. ¡Por Luis!"

Todos aplaudieron. Luis, un joven de veintitantos años con una sonrisa engreída, se puso de pie a su lado.

Entonces, Sofía sacó una pequeña caja de terciopelo de su bolso.

"Y como muestra de mi agradecimiento, un pequeño detalle".

Abrió la caja. Dentro había un reloj de oro que brillaba bajo las luces del restaurante. Ricardo reconoció la marca, era un modelo de edición limitada. Absurdamente caro.

Luis tomó el reloj, sus ojos brillando de codicia. "Señora Sofía, no sé qué decir. Es demasiado".

"No es nada, te lo mereces", respondió ella, su mano deteniéndose en el brazo de él un segundo más de lo necesario.

La gente alrededor murmuraba, algunos con admiración, otros con miradas de reojo hacia Ricardo. Él sintió el peso de esas miradas, la compasión mezclada con burla. Era el esposo humilde, el panadero, eclipsado y ahora humillado públicamente.

Más tarde esa noche, en la fría y silenciosa mansión que Sofía había comprado, Ricardo finalmente habló.

"El reloj era innecesario, Sofía".

Ella se estaba quitando las joyas frente al espejo, sin mirarlo.

"¿De qué hablas?"

"Regalarle un reloj de ese valor frente a todos. ¿Qué intentabas demostrar?"

Sofía se giró, su expresión era de fastidio.

"Ricardo, por favor. Es un incentivo. Así funcionan los negocios. Se recompensa el talento".

"Hay formas de recompensar el talento. Eso fue un espectáculo. Me hiciste sentir como un idiota".

Ella soltó una risa corta y sin alegría.

"¿Estás celoso? ¿Celoso de mi asistente? Por Dios, Ricardo, madura. Es solo un chico que trabaja para mí".

"No estoy celoso de él", dijo Ricardo, su voz baja pero firme, cargada de un dolor que ella parecía incapaz de oír. "Estoy dolido por ti. Por cómo me ignoras, por cómo me menosprecias".

"No estoy menospreciándote", replicó ella, volviendo a su reflejo. "Simplemente estoy ocupada construyendo un imperio, algo que tú nunca entenderías con tu pequeña panadería".

Cada palabra era un golpe.

Ricardo se quedó en silencio. Su mente viajó años atrás, a su pequeño apartamento, cuando Sofía soñaba con tener su propia marca y él trabajaba doble turno en la panadería para financiar sus primeros diseños.

Recordó una noche, el aniversario de ellos. Él no tenía dinero para un regalo lujoso. Le horneó un pastel especial, con una forma torpe de corazón. Cuando se lo dio, los ojos de Sofía se llenaron de lágrimas.

"Nunca necesitaré diamantes ni lujos mientras te tenga a ti, Ricardo", le había dicho ella, abrazándolo con fuerza. "Tu lealtad y tu amor son mi mayor tesoro".

Esa promesa ahora se sentía como una mentira cruel. El recuerdo, antes cálido, ahora le quemaba por dentro.

Sofía ya no valoraba su lealtad. Estaba deslumbrada por la adulación barata de un joven oportunista.

Una fría calma se apoderó de Ricardo. El dolor seguía ahí, pero ahora estaba cubierto por una capa de hielo. Si ella quería jugar a los negocios, él también podía jugar.

Al día siguiente, Sofía estaba en una reunión importante con los inversionistas para su próximo gran evento de moda, la "Semana de la Moda de Lujo". Todo dependía de los patrocinadores y los proveedores clave.

El catering era una parte fundamental. Sofía había presumido de tener al mejor proveedor de banquetes de la ciudad, uno conocido por su exclusividad y calidad.

A media reunión, su teléfono sonó. Era su organizadora de eventos, con la voz llena de pánico.

"Sofía, tenemos un problema. Un gran problema. Banquetes 'El Roble' acaba de cancelar. Dicen que su principal proveedor de harinas importadas les falló y no pueden garantizar la calidad. ¡No pueden cubrir nuestro evento!"

Sofía sintió un escalofrío. "¿Qué? ¡Eso es imposible! Tienen un contrato".

"Dicen que la cláusula de fuerza mayor por fallo de proveedor los cubre. No hay nada que podamos hacer".

El caos se desató en la sala de juntas.

Esa noche, Sofía llegó a casa furiosa. Encontró a Ricardo en la cocina, amasando pan con una calma metódica.

"¿Tú tuviste algo que ver con esto?", le espetó, arrojando su bolso sobre la encimera.

Ricardo siguió amasando, sin mirarla.

"No sé de qué hablas".

"¡No me mientas! ¡Banquetes 'El Roble' ! ¡Cancelaron! ¡Su proveedor de harina! ¡Ese es tu mundo, Ricardo! ¡El mundo del pan!"

Él finalmente levantó la vista. Sus ojos, normalmente cálidos, ahora eran fríos y calculadores.

"Es una lástima. Supongo que a veces los negocios simplemente no salen como uno espera".

"¡Esto no es una coincidencia!", gritó ella. "¿Por qué harías algo así? ¡Estás saboteando mi empresa! ¡Nuestra empresa! ¡El dinero que nos da esta vida!"

Ricardo dejó de amasar. Se limpió las manos lentamente en su delantal.

"Tú empezaste esto, Sofía", dijo con una voz tranquila que era más aterradora que cualquier grito. "Tú decidiste que nuestro matrimonio, nuestra lealtad, era menos valiosa que un reloj brillante en la muñeca de tu asistente".

Su corazón latía con fuerza, una mezcla de dolor y una extraña sensación de poder.

"Tú me enseñaste que en los negocios, todo tiene un precio. Y tú, Sofía, estás a punto de descubrir el precio de tu traición".

Ella lo miró, por primera vez, con una pizca de miedo en los ojos. El humilde panadero había desaparecido. En su lugar había un hombre que ella no reconocía, un hombre con una voluntad de acero y una mirada que prometía que esto, apenas, era el comienzo.

También te puede gustar

Portada de la novela De Modelo A Dama De Compañía Del CEO Ruso
8.1
Diez años atrás, Ciara Doyle sacrificó su virginidad para financiar su sueño en el modelaje. Aunque hoy goza de éxito profesional, su pasado resurge cuando Alec Smirnov, el enigmático magnate ruso que adquirió su inocencia, regresa para reclamar lo que considera suyo. En medio de una peligrosa red de poder y seducción, Ciara se ve forzada a lidiar con la obsesión de este millonario, enfrentando un destino donde su libertad pende de un hilo.
Portada de la novela Hielo Y Fuego
8.4
Traicionada el día de su boda, una influyente magnate renuncia al amor para erigir un imperio basado en la frialdad y el deseo efímero. Sin embargo, cuando un peligro acecha su legado, surge Stephan, un protector que desafía su coraza emocional. Rodeados de conspiraciones y riesgos constantes, ambos se sumergen en una trama de misterio donde la pasión renace. Ahora, deberán enfrentar oscuras verdades para salvar su futuro y lo que queda de sus corazones.
Portada de la novela La Boda Cancelada: Mi Última Lección
9.6
Invertí años y fortuna en Roy Castillo para moldearlo a imagen de mi pasado, pero su ingratitud estalla en vísperas de nuestra boda. Junto a su familia y una supuesta amiga, Roy planea una humillación pública en el altar, ignorando que fui yo quien salvó su vida y su patrimonio. Cree que su venganza triunfará, pero desconoce que poseo el control absoluto. El día de la ceremonia, seré yo quien imparta una lección definitiva que él jamás podrá olvidar.
Portada de la novela La inocente esposa del CEO
9.2
Tras una noche borrosa, Isabella asume la identidad de su prima para contraer matrimonio con Benedict Arrabal, un millonario marcado por tragedias familiares. Obligada a mantener el engaño en un entorno rodeado de peligros mafiosos e intrigas, ella debe ocultar su origen ante un esposo tan letal como irresistible. Mientras intenta desentrañar los misterios de su pasado, Isabella lucha contra una atracción que amenaza con destruirla o redimirla.
Portada de la novela La Primera Mirada
8.5
La vida de una estudiante común parece transcurrir sin sobresaltos entre clases y tardes con amigos. Sin embargo, tras esa fachada de normalidad, ella oculta el dolor de un sentimiento que no encuentra respuesta. Esta historia explora la profundidad de sus emociones diarias y el vacío que deja el silencio de quien ama. Es un relato íntimo sobre la madurez y la amarga realidad del primer desamor, donde cada mirada revela el peso de un corazón no correspondido.
Portada de la novela La Revancha de La Que Sirviendo A Los Demás
8.6
Traicionada por Carlos y Laura, Sofía vio cómo saboteaban su carrera en el mundo de la moda hasta dejarla en la miseria. Sin embargo, un anhelo de justicia la devuelve milagrosamente al pasado, justo tres meses antes de la audición clave. Conociendo los eventos futuros, esta vez no se dejará manipular. Con el corazón endurecido y una determinación implacable, Sofía buscará recuperar su lugar legítimo mientras ejecuta una gélida venganza contra quienes la hundieron.