Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela De Amor a Monstruo

De Amor a Monstruo

Javier desea romper su compromiso tras sufrir una traición dolorosa. Su prometida, Isabela, vive cegada por la gratitud hacia Mateo, un manipulador que la rescató y se instaló en su casa. Ella defiende al intruso mientras tacha a Javier de celoso. Tras caer en una trampa en Triana que arruina su reputación, el desprecio de su amada lo quiebra. Humillado y visto como un monstruo, contacta a su padre para abandonar Sevilla y reiniciar su vida en Madrid.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Me di la vuelta y salí del salón.

El aire de la noche sevillana era denso y olía a jazmín, pero a mí me asfixiaba. Necesitaba espacio, necesitaba mi guitarra.

Fui a mi estudio, un pequeño cuarto al final del pasillo. La madera oscura de mi guitarra flamenca me esperaba, silenciosa. Era mi único refugio.

Isabela no me siguió. Escuché su voz, suave y preocupada, preguntándole a Mateo si necesitaba algo, si el sofá era cómodo, si quería un vaso de leche caliente.

El mismo tono que usaba conmigo cuando volvía cansado de un ensayo. Ahora era para él.

La desilusión fue como un golpe en el estómago. Me senté en el suelo, pero no toqué las cuerdas. El silencio era más elocuente que cualquier música.

Al cabo de un rato, ella apareció en la puerta. Su rostro era una máscara de frialdad.

«Javier, tenemos que hablar».

No me moví.

«¿Va a quedarse o no?», preguntó, su voz afilada. Era un ultimátum.

Detrás de ella, en el pasillo, vi la sombra de Mateo. Escuchando.

«Isabela», dijo él con falsa humildad, «de verdad, no pasa nada. Me iré por la mañana. No quiero causar problemas entre ustedes».

Su voz era suave, persuasiva, diseñada para hacerla sentir culpable y protectora.

Isabela ni siquiera se giró para mirarlo. Sus ojos estaban clavados en mí.

«Tú no te vas a ninguna parte, Mateo», dijo con una determinación que me heló la sangre. Luego, para reafirmar su control, se acercó a él y le puso una mano en el hombro, un gesto de consuelo y posesión.

Ese fue el momento. El momento en que supe que todo había terminado.

La miré, y por primera vez en años, no sentí amor. Solo un vacío inmenso.

«De acuerdo», dije, mi voz sonando extrañamente tranquila. «Se queda».

Acepté la situación que ella me imponía. Pero no como ella esperaba.

Me levanté lentamente. «Se queda él. Yo me voy».

Fui a nuestro dormitorio y saqué una maleta del armario. Empecé a meter ropa, sin orden, solo la necesidad de huir.

Isabela me siguió, su expresión cambiando de la victoria a la pura sorpresa. Mateo se asomó por la puerta, con los ojos muy abiertos. Su triunfo había sido demasiado breve.

«¿Qué haces?», preguntó Isabela, su voz temblando por primera vez.

«Te dejo el campo libre», dije sin mirarla. «Disfruta de tu héroe».

Cerré la maleta y caminé hacia la puerta.

«¡Javier, espera!», gritó.

La ignoré. Salí de la casa, el sonido de las gravilla bajo mis pies era lo único que escuchaba.

«¡No puedes hacerme esto!», gritó desde el porche. «¡Pondrás en vergüenza a nuestras familias! ¡Mi padre te matará! ¡Tu padre, Don Alejandro, qué dirá de tu falta de palabra!».

Usó el nombre de mi padre como un arma, una última y desesperada baza.

Me detuve, pero no me giré.

«¿Mi padre?», pregunté al aire, con un sarcasmo amargo. «Pregúntale a él qué opina del honor. Y luego mírate al espejo».

La discusión había atraído la atención. Vi luces encenderse en las casas de los trabajadores. Las cortinas se movían. Éramos el espectáculo de la noche.

Conduje sin rumbo hasta que terminé en un tablao del barrio de Triana. Un lugar oscuro, lleno de humo y duende.

Pedí una copa y me senté en un rincón. Necesitaba el ruido, el cante jondo, para apagar el caos de mi cabeza.

De repente, una mano en mi hombro. Era Mateo.

«Señorito Javier, Isabela está muy preocupada».

Su presencia aquí era una intrusión, una violación de mi último santuario.

«Vete de aquí, Mateo».

«Ella no para de llorar», continuó, ignorándome. Su voz era una mezcla de falsa pena y provocación. «Dice que no entiende por qué eres tan cruel. Ella solo te quiere a ti».

La mentira era tan descarada que me provocó una risa seca.

«¿Ah, sí?», dije, mirándolo con todo el desprecio que pude reunir. «¿Y te ha mandado a ti, a su salvador, a decírmelo?».

Su rostro se contrajo. Por un segundo, vi la envidia y el odio puros en sus ojos.

Entonces, su expresión cambió a una de pánico. Se tambaleó hacia atrás, chocando contra una mesa cercana.

«¡Ay!», gritó, cayendo al suelo. «¡No me pegue, señorito! ¡Yo solo traía un mensaje!».

Se agarró la cara, aunque yo no lo había movido ni un dedo.

La música se detuvo. Todos en el bar se giraron para mirarnos.

Había caído en su trampa.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela El elegido
8.7
Daniel Durán forjó el club de motociclistas Lobos como un refugio ante la soledad, tras la trágica pérdida de sus padres y su mentor. Aunque lidera con firmeza y bajo sus propias reglas, mantiene intactos sus principios morales. Siete años después, el encuentro con una joven reaviva su miedo más profundo: el temor a perder a sus seres queridos. Para salvaguardarla, Daniel enfrentará a un letal enemigo, decidido a no permitir que su dolorosa historia se repita.
Portada de la novela El Silencio de mi Adiós:  No Hay Regreso
8.8
Diez años de humillaciones y engaños junto a Javier culminaron en tragedia cuando su amante, Isabela, me atropelló. Tras el impacto, mi esposo me abandonó a mi suerte, lo que causó la pérdida de mi hijo y la muerte de mi abuela por el dolor. Lejos de mostrar piedad, él me agredió y tachó de mentirosa con absoluta frialdad. Ante tanta desolación, he decidido reaccionar. Es la hora de romper mis cadenas, sepultar el pasado y luchar por mi libertad.
Portada de la novela Um Momento Eterno de Tiempo, Descendiendo a la oscuridad de los deseos
8.9
El sumo sacerdote de Um-Mu viaja por el multiverso y el tiempo manipulando entidades ocultas y enfrentando versiones sombrías de sí mismo. En este caos, Nix Delphos surge con un plan que desafía el destino, mientras la aparición de un nuevo Dios y una fe ancestral complican todo. Nix y Darkness forjan una alianza estratégica entre conspiraciones por el poder absoluto. Juntos, se adentran en una senda de deseos oscuros y peligrosos de la que no hay retorno.
Portada de la novela Fugitivos
8.2
La fe guía a los hermanos Smith en su momento más oscuro. Tras ser señalados por un delito que no cometieron, se ven forzados a huir de la justicia mientras añoran recuperar su vida anterior. En esta peligrosa travesía como fugitivos, deberán enfrentar la incertidumbre y el caos para limpiar sus nombres. ¿Serán capaces de hallar a los auténticos responsables del crimen y recobrar la felicidad que les arrebataron en esta pesadilla real?
Portada de la novela Hasta Que Te Pierda De Vista
9.3
En medio de una competencia de danza en Inglaterra, Lora forja un vínculo con Sandra, una chica marcada por la melancolía. Durante su estancia, ambas presencian cómo Jonny se enfrenta a dos sujetos, un evento que desencadena una relación cargada de fricciones. Aunque Lora y Jonny se repudian al principio y viven en constante conflicto, el destino altera sus planes. Esa hostilidad se desvanece gradualmente para dar paso a un romance profundo e inesperado.
Portada de la novela Killiam El Despertar
8.0
Traicionado por los suyos para impedir el apocalipsis, el vampiro original Killiam despierta de un sueño milenario al percibir la sangre de Lexie. Tras transformar a esta joven bohemia en una criatura nocturna, ambos inician una senda de destrucción contra todo ser vivo. En medio de un romance salvaje y una sed de justicia sangrienta, Lexie desatará una fuerza siniestra capaz de alterar para siempre el rumbo de la raza humana.