Portada de la novela Cuando me tuviste, no me viste

Cuando me tuviste, no me viste

8.4 / 10.0
En la novela moderna *Cuando me tuviste, no me viste*, la protagonista se cansa de que Nelson posponga su boda por tercera vez debido a otra mujer. Decidida, le propone matrimonio a César, heredero de un imperio. Disfruta este apasionante romance multimillonario en nuestra webnovel.
Resumen de Cuando me tuviste, no me viste
Cansada de ser la segunda opción, la protagonista decide romper definitivamente con Nelson luego de que este posponga su boda por tercera vez para apoyar a Ivana en su exposición de arte. Sin dudarlo, recurre a su amigo de la infancia, César, y le propone matrimonio. El día del enlace, mientras Ivana celebra su éxito, un arrepentido Nelson contempla con desesperación la transmisión en vivo de la fastuosa boda de su ex prometida con el poderoso heredero del colosal Grupo Santos.
Leer más

Cuando me tuviste, no me viste Capítulo 1

Dos semanas antes de la boda, Nelson decidió posponerla una vez más.

—Ivana inaugura su primera exposición de arte ese día —me dijo—. Estará sola y nerviosa. Tengo que estar ahí para apoyarla. Al final, tú y yo ya estamos juntos, ¿qué más da casarnos un día antes o después?

Pero ya era la tercera vez que aplazaba nuestra boda por aquella mujer.

La primera, Ivana acababa de operarse y sentía nostalgia de la comida de su tierra, por lo que Nelson no dudó en viajar al extranjero y quedarse con ella durante dos meses.

La segunda, Ivana decidió irse al bosque en busca de inspiración para pintar y él, preocupado por su seguridad, fue tras ella.

Esta era la tercera.

Colgué la llamada y miré a César, mi amigo de toda la vida, quien se encontraba sentado frente a mí, relajado, jugando con su bastón de esmeralda, cuyo golpeteo en el piso de mármol rompía el silencio entre nosotros.

—¿Todavía necesitas esposa? —le pregunté, sonriendo con picardía.

El día de mi boda, Ivana sonreía radiante, copa en mano, esperando el brindis del hombre a su lado.

Pero él, con los ojos rojos, observaba en silencio la transmisión en vivo de la boda del heredero del Grupo Santos, el imperio inmobiliario más grande del país.

El sonido del bastón golpeando el suelo se detuvo de golpe. César levantó la mirada y me examinó con sus ojos profundos.

—¿Estás segura?

—Ya le he dado demasiadas oportunidades —respondí, encogiéndome de hombros—. A la tercera va la vencida, ¿no? Si ya ha pospuesto la boda tres veces por la misma mujer, está claro que él y yo no tenemos futuro. ¿Para qué seguir insistiendo?

César sonrió ligeramente y arqueó una ceja.

—Si lo tienes claro, empiezo a organizar todo. Una boda del Grupo Santos va a dar de qué hablar, eso tenlo por seguro. —Hizo una pausa antes de añadir con determinación—:En dos semanas, todo el país sabrá quién es la esposa del heredero del Grupo Santos.

Lo miré, percibiendo la seriedad detrás de sus palabras.

—No te preocupes —respondí firme—. La familia Fonseca va a estar con el Grupo Santos. No vamos a ser una carga para ustedes.

César me miró con una sonrisa pícara.

—No lo hago por el Grupo Santos.

Al llegar a casa, comencé a empacar mis cosas rápidamente. Un momento después, Nelson entró, sorprendido, pero pronto soltó una risa burlona.

—Paula, ¿otra vez con esto? ¿Cuántos años tienes, que sigues con la misma táctica de huir cuando discutimos? ¿Tan desesperada estás por casarte? Ya te dije que solo fue una coincidencia. No significa que no me vaya a casar contigo.

Se le notaba la impaciencia en la voz, pero yo seguí guardando mis cosas, sin mirarlo.

—¿Quién dijo que voy a huir? Solo estoy organizando mis cosas, quiero deshacerme de algunas.

«Y de ti también», pensé.

Nelson, apoyado en la puerta, sacó un cigarro de forma despreocupada.

—Ah, entonces aprovecha y libera el cuarto de huéspedes. Ivana se va a quedar aquí por un tiempo; está cerca de su galería y le queda más cómodo.

Asentí con calma.

—Perfecto, mañana mismo ordeno esa habitación. ¿Hay algo más que necesites?

Nelson se detuvo un momento al encender el cigarro, sorprendido por mi respuesta tan tranquila.

—Amor, sé que últimamente no he estado muy pendiente —dijo, con un tono distinto, más suave—. ¿Te gusta la marca X para el anillo de bodas, no? Te compro otro para que puedas ir alternando. Apenas termine la exposición de Ivana, te lo compensaré.

Sentí un nudo en el estómago, pero traté de mantener la voz calmada.

—No hace falta, estoy bien. Tengo muchas cosas que organizar todavía.

No preguntó cómo podía tener tantas cosas que ordenar, siendo yo tan minimalista, sino que, simplemente, satisfecho con mi respuesta, añadió:

—Por cierto, la sala de estudio sería ideal como taller de pintura. Tiene una luz excelente. Esos documentos tuyos sobre tu investigación no necesitan tanta luz natural. Es mejor que también la liberes para Ivana.

—Tienes razón —respondí sin dejar de empacar—. Si a ella le gusta tanto, que sea exclusivamente su taller.

«Si le gusta tanto quedarse con lo mío, que se quede también con la casa y con el hombre», pensé.

A la mañana siguiente, Nelson se fue, apresurado, al aeropuerto a recibir a Ivana, sin siquiera desayunar.

Su regreso no pasó desapercibido; causó una gran sensación mediática. La famosa pintora volvía al país para su primera exposición, y las redes sociales explotaban con titulares como:

«El genio financiero y la artista romántica: ¿quién no querría escribir la historia de esta pareja?»

«Es difícil no admirar a esta pareja, son perfectos juntos. Se merecen todo lo bueno que les pase.»

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Cuando me tuviste, no me viste

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3 Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Descubriendo el placer – Libro 2
8.3
El destino de Danilo dio un giro drástico cuando Carolina le confesó su embarazo. Marcado por traumas de infancia y el temor a heredar la violencia de su progenitor, él rechazó el aborto. Tras pactar la custodia absoluta del bebé, Danilo halló un propósito vital imprevisto. Pese a la negligencia materna y un nacimiento anticipado, la llegada de Gael lo cambió todo. Hoy, aquel hombre temeroso es un padre soltero, entregado por completo a proteger a su pequeño hijo.
Portada de la novela Esposa Contratada Cedió
8.2
La voz de Damián, helada como siempre, resonaba en el vacío: "Ve y discúlpate con Eva" . Mi corazón se apretó, ¿disculparme por qué? Si no hice nada. Él ni siquiera levantó la vista de sus papeles, y su indiferencia se clavó como una aguja en mi alma. Sus palabras fueron brutales: Eva estaba asustada por una supuesta mirada mía, y para él, ella era intocable, invaluable. Un escalofrío me recorrió: ¿una mirada bastaba para humillarme así? Un dolor agudo me golpeó la cabeza, y recuerdos sangrientos e infernales inundaron mi mente. Recordé esta escena, esta misma humillación, en mi vida anterior, cuando su furia me condenó a un sótano sin comida ni agua. Recordé a Eva sonriendo, ofreciéndome una sopa, ¿y después? El dolor insoportable que me arrebató al hijo que ni siquiera sabía que esperaba. Recordé nuestro aniversario de bodas, la cena a la luz de las velas que nunca compartió porque estaba comprando una isla para el cumpleaños de Eva. Recordé el incendio: mis gritos, su rostro impasible, Eva temblando en sus brazos, mientras yo ardía. El humo me asfixió, el dolor me consumió, y mi último aliento fue un grito de odio y arrepentimiento: ¡si renaciera, jamás volvería a amarlo! Desperté gritando, pálida, temblando. No era una pesadilla. ¡Había renacido! Damián me miró, irritado, como si mi agonía fuera un truco para llamar su atención. Pero al mirarlo, ya no había amor en mis ojos, solo un odio gélido y profundo que venía de mi alma. La oleada de emociones fue demasiado: mis ojos se voltearon y caí inconsciente al suelo. Él ni siquiera se inmutó, solo llamó fríamente a una criada para que me arrastrara fuera de su vista. Desperté sola, abandonada, pero esta vez, la decepción dio paso a una calma extraña, a una fría determinación. El espejo me devolvió a una Ximena demacrada, pero ya no era la misma cobarde. Abrí mi laptop y busqué a Eva, la diosa de sonrisa pura que todos amaban. Y entonces, vi la noticia: "¡Actriz Eva Soler salva valientemente a un niño de un automóvil fuera de control!" . El video mostraba su heroísmo, su pureza, su valentía. Mi sonrisa amarga lo confirmó: ella era perfecta para Damián. Yo, solo un obstáculo, un matrimonio detestado. Él no era incapaz de amar. Simplemente, nunca me amó a mí. Esta vez, no lucharía. No me aferraría a un título vacío. Tomé mi teléfono y le pedí a mi abogado que redactara un acuerdo de divorcio. No quería nada de Damián. Solo quería mi libertad. Él lo firmó sin dudarlo, creyendo que era otro de mis "trucos" . Al recibir el documento, una lágrima rodó por mi mejilla, no de tristeza, sino de puro alivio. Finalmente, era libre.
Portada de la novela La traición del Don: Mi imparable ascenso
8.3
Siete años de unión por contrato con Dante de la Vega, jefe del Cártel de la Sierra, terminan en desastre tras el retorno de su ex, Isabella. Dante me humilla y encarcela para darle prioridad a ella, tratándome como alguien prescindible. Al salir de prisión, busco justicia. Me alío con su peor enemigo para liderar una firma de diseño y desafiarlo por el contrato más valioso de la ciudad, usando el talento que él mismo intentó arrebatarme.
Portada de la novela Prohibido enamorarse del enemigo
9.3
Nathan Carington, un gélido abogado de élite, lidera en secreto la mafia italiana. Su camino se cruza con el de la carismática modelo Ashlie Wilson, quien oculta su identidad como teniente infiltrada tras diez años de caza contra el clan Hidalgo. Entre peligros y misterios, estos adversarios naturales se enfrentan en una lucha de deber contra pasión. En un entorno hostil de acción y secretos, surge una atracción letal que desafía su prohibición de amarse.
Portada de la novela Su hija y su error
8.5
Tras cinco años, Austin Rogers vuelve con una hija ilegítima. Junto a su cómplice Rosita, encierra sin piedad a la pequeña Joanna en una sauna plagada de sanguijuelas. Desoyen mis ruegos, decididos a sacrificarla para apaciguar a la Reina de Slaka tras un accidente. Buscan el favor real mediante este acto cruel, pero su plan está destinado al fracaso. Ignoran un detalle crucial que lo cambiará todo: la víctima no es quien ellos imaginan.
Portada de la novela Volando sin Alas - AL BORDE 1
8.4
Bajo estrictas leyes de moralidad, Emmet Wick trabaja como especialista en apoyo al suicidio. Su vida profesional da un vuelco al conocer a Lía Clarkson, una joven con un tumor terminal y una personalidad mordaz. Ignorando los consejos de sus compañeros y una tentadora recompensa monetaria de un padre angustiado, Emmet se sumerge en un reto sentimental sin precedentes. Su misión será rescatar a Lía de su propio abismo antes de que el reloj se detenga.
Capítulos
Leer ahora
Compartir