Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Conmigo puedes ser todo.

Conmigo puedes ser todo.

Sascha carga con las cicatrices de un pasado doloroso mientras intenta mantener la fe en un futuro mejor. A pesar de sus miedos constantes, se enfrenta al dilema de si el destino le brindará la paz que tanto busca o si la esperan más desilusiones. En esta etapa de su vida, deberá probar su propia fortaleza y decidir si es capaz de abrir su corazón a un amor real. ¿Podrá ser honesta sobre sus secretos y confiar en otra persona para sanar sus heridas?
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Mierdaaa!!! son las 7:00am, ya debería de estar en la universidad, joder voy a llegar más que tarde al primer día de mi último año. Soy estudiante de psicología y si no me apuro me van a echar la bronca. Salgo corriendo de mi habitación, voy directo al baño, tomo una ducha rápida, me cepillo y me pongo lo primero que encuentro en el armario. No debí de pasarme de copas ayer, no debí. Antes de coger la mochila siento una ganas de vomitar inmensas y me dirijo al váter, acto seguido empiezo a vomitar, que puto asco, no vomité un riñón de milagro. Tengo que cambiar, esto no es vida no quiero que me vuelva a pasar lo de hace un año atrás. Descargo como puedo, me lavo la boca y salgo corriendo sin despedirme de nadie, ni desayunar.

[.....]

Cuando llegué a la universidad ya no quedaba nadie en el pasillo por lo que trato de caminar lo más rápido que puedo para ver si logro convencer al profesor de que me deje entrar. Al fin llegué y ya todos están con sus libros fuera, mierdaa!!

-Hola, buenos días profesor Dan, ¿cómo se encuentra?.

-Buenas noches querrá decir señorita Becker. Me encuentro perfectamente- no me mira solo sigue copiando en la pizarra y me obligo a mí misma a darme ánimos, respiro hondo y hablo:

-Profesor podría entrar a su cla...- no me permite terminar la oración.

-¿Me podría explicar el por qué de su llegada tarde?, digo si no es mucha molestia- me mira fijamente con las manos en la espalda esperando a mi respuesta.

No sé que decirle y por ello solo miro al piso, hasta que él carraspea un poco y levanto la mirada

-¿Me dirá los motivos? O la dejo fuera de clases?, o no mejor, espero un poquito más?- cierro los ojos por unos segundos y hablo.

-Perdón profesor, me quedé dormida- hago un puchero y luego frunzo los labios- Déjeme entrar, se lo suplico, juro por emm, por mí que no vuelve a pasar y estoy hablando totalmente en serio- él me mira con una ceja levantada y le doy una sonrisita inocente que lo hace negar con la cabeza.

-Señorita Becker voy a fingir que le creo, pero que no vuelva a pasar, porque me veré en la obligación de dejarla fuera- asiento con la cabeza y me dirijo hacia mi asiento.

Te salvaste que lo convenciste pillina, porque de lo contrario no sabría lo que hubiese pasado.

Anja,¿ te callas ya?

Cuando me siento mi mejor amiga me da una sonrisa pícara y me guiña un ojo, le respondo tirándole un beso por lo cual ella ríe.

Siento que las horas no pasan, estoy cansada, anoche no dormí prácticamente nada y me debo de ver horrible, que pasaría si... no, no, no, mejor ni pensarlo. Al fin tocó el timbre, menos mal, ya me estaba mareando. Salgo y Asly mi mejor amiga me toma de la mano y me lleva directo al baño, ach que querrá esta loca.

-Oye perra ayer te fuiste sin despedirte- pongo mis ojos en blanco y le sonrío.

-Perdón mamá- digo y ríe- De verdad lo siento As, estaba tan ebria que lo olvidé por completo.

-Mmm ok, te perdono, dime que te acostaste con el chico pelinegro, estaba demasiado bueno- la miro con los ojos entrecerrados, porque en lo único en que ella piensa es en sexo.

-No querida, no me acosté con él, no quería hacer el ridículo, estaba extremadamente ebria, lo que significa que no podía hacer algo bien.- ella se queda seria, luego ríe y me pone carita de pervertida.

-Pues decirte quiero que era un bombóm Sasch, que bombóm era un dios del olimpo- enarco una ceja y salgo poniendome los audífonos, reproduzco mi canción favorita "Only love can hurt like this" y me llegan tantos recuerdos de él, porque como dice la canción, "Solo el amor puede doler así", no entiendo por qué lo hizo, no entiendo qué tenía ella, xq me cambió? Acaso no era suficiente para él?, siento que todavía tengo una espinita clavada en el corazón, algo me dice que todavía le quiero, pese a que fue el mayor de los imbéciles, después de él cambié demasiado, en parte para bien...ya no me drogo, me tomo más en serio mis estudios y me gustan cosas diferentes, me gusta la música, siento que sin ella no puedo vivir, es que literal la música habla más que las personas, me gusta dibujar y soñar en grande, pero también he recurrido mucho al alcohol, que mierda, dejé las drogas por el alcohol ja irónico no? En fin tengo que atenderme eso, no quiero ser una maldita adicta.

[.....]

Al fin llegué a casa. Cuando abro la puerta lo primero que veo es una pequeña cosita de cabello dorado gateando hacia mí y la recibo con toda la emoción de el mundo, cuando tengo a Ellie en mis brazos le acaricio la espalda y la envuelvo entre mis brazos, después de abrazarla y comérmela a besos camino hacia la cocina con ella en brazos y veo a mamá.

-Hola mami- digo y ella se gira hacia mí para poder verme.

-Hola princesa mayor- me abre sus brazos y acepto gustosa el abrazo que nos envuelve a Ellie y a mí.

-Mamá creo que nos estás asfixiando- ella ríe y nos suelta.

-¿Cómo te fue amor?- pregunta y bajo a Ellie.

-Bien mami, ya sabes mi rutina diaria- asiente y hago lo mismo. Me doy la vuelta para irme cuando me llama.

-Hey, nada de fiestas esta noche, no te están haciendo bien mi niña. -No discuto porque sé que tiene razón, las fiestas me tienen como la mierda y realmente no me gusta estar como la mierda.

-Tranquila mami, no tendrás de que preocuparte.- digo y me dirijo hacia mi habitación, termino de bañarme y salgo con un pijama de unicornios (en mi defensa es tierno),cuando me tiro a la cama, caigo rendida en los brazos de morfeo en cuestión de segundos.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor mío, te detesto
8.0
Cameron Hamilton, un abogado metódico enfocado en el éxito familiar, ve su vida trastornada por la impulsiva Tessa Joyce. Tras un encuentro salvaje en Las Vegas, ambos se ven forzados a un matrimonio de treinta días. Él busca un ascenso y ella recuperar sus finanzas, pactando una convivencia sin sexo ni amor. No obstante, la cercanía constante y la química entre ambos pondrán a prueba sus reglas, convirtiendo su mutua antipatía en una pasión inevitable.
Portada de la novela De Rosa a Negro
9.5
Ella vive consumida por una sed de revancha incontrolable, moviéndose con astucia en un entorno hostil. Él, por su parte, se niega a abrir su corazón, convencido de que ella es solo una mujer banal y sin escrúpulos. En este intenso duelo de voluntades, ambos arriesgan su estabilidad emocional mientras luchan por no ceder. No obstante, cuando el destino interviene de forma inesperada, el amor surge para desafiar sus convicciones más profundas.
Portada de la novela Destino de amor, bajó el velo del acuerdo
8.1
Sapphira Valmont huyó por amor, pero solo encontró una cruel traición en el extranjero. Sin recursos y con el corazón herido, regresa para toparse con un soberbio magnate, quien además es el jefe de su hermano. Él le propone un matrimonio falso para asegurar la herencia del imperio hotelero familiar. Aunque inicialmente se desprecian, este acuerdo forzado pronto despierta una pasión incontrolable que pondrá a prueba sus sentimientos más profundos.
Portada de la novela En la oscuridad
9.0
Catalina, una mujer de 28 años independiente y de mente abierta, disfruta de encuentros físicos casuales sin creer en el compromiso emocional. Su mundo colisiona con el de Carlos, un abogado de 25 años que defiende valores tradicionales y busca formar un hogar estable. Mientras ella domina el arte de la seducción sin ataduras, él ha elegido el celibato hasta hallar a su mujer ideal. Dos perspectivas opuestas sobre el amor y el placer se enfrentan.
Portada de la novela La boda de mi amigo
9.8
La perfecta vida de Ema, una exitosa directora de moda, se desmorona cuando su mejor amigo de la infancia anuncia su matrimonio. Al descubrir sus verdaderos sentimientos, ella emprende una misión desesperada para conquistarlo antes del enlace. Sin embargo, su estrategia se ve envuelta en situaciones torpes y enredos caóticos que complican su objetivo. En este viaje inesperado, Ema entenderá que el amor real no se planea y suele estar frente a nosotros.
Portada de la novela La Boda que Nadie Esperaba
8.0
Después de sufrir un matrimonio impuesto con Alejandro que terminó por destruir a su familia, la protagonista recibe una inesperada oportunidad de redención. Al despertar en el día de la vendimia, justo antes de casarse, decide cambiar su destino radicalmente. En lugar de entregarse a su verdugo, lanza su corona de flores hacia un humilde trabajador del campo. Con este acto desafiante, elige un camino incierto pero libre para proteger su legado y dignidad.