Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Con ninguno de los dos

Con ninguno de los dos

La vida de Regina es un reflejo de la indecisión humana y el anhelo constante. Tras el fallecimiento de su madre, la joven sobrevive en un entorno oscuro, sometida a la crueldad de un padre violento. Aunque cuenta con el respaldo de sus amigos para soportar su día a día, una serie de eventos inesperados desmantelarán un complejo entramado de mentiras. En esta historia atípica, ella deberá encarar una realidad devastadora que cambiará su destino para siempre.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Mmm... que labios tan suaves, se siente rico y embriagador. Aiden intenta separarme, lo logra por un momento diminuto.

— Regina estás muy borracha...  — me dice y yo lo dejo de escuchar mientras observo sus labios moverse, tienen una forma muy bonita y se ven más hinchados por el pequeño beso que le acabo de robar. O al menos eso es lo que creo.

Tomo impulso y retomo el beso nuevamente, al principio se resiste y yo introduzco mi lengua dentro de su boca, él accede y al principio es algo descoordinado, pero luego tomamos el ritmo, la verdad se siente maravilloso, él me toma de la cintura apretando ligeramente y yo jadeo en anticipación. Creo que es el mejor beso que he tenido en mi vida. Enrollo mis dedos en su cabello profundizando más el beso y... y...De la nada una ola de arcadas me llega. Me separo bruscamente y sin poder aguantar devuelvo todo el alcohol que bebí, sintiéndome mal en el proceso. Aiden pone su mano en mi frente y con la otra recoge mi cabello. Me comienzo a marear y siento mucho sueño, procedo a cerrar mis ojos lentamente y lo último que veo son los ojos del chico frente a mí.

Aiden

No sé qué pasó con Regina.

Ella no es de beber mucho cuando salimos de fiesta. Siempre se controla y la pasamos bien, yo la dejo en su casa y todo tranquilo.

Viene a mi mente el beso que me dio hace unos minutos, no sé de dónde salió ese impulso, pero se sintió como el jodido paraíso. Tiene los labios tan preciosos y ahora que los probé sé que son tan suaves como pensé que serían, recordar sus labios sobre los míos solo me provoca olas de calor que acaban ya sabemos dónde, es que es tan jodidamente atractiva. Hace mucho que estaba deseando eso y que sucediera en estas circunstancias no sé si me alegra o me preocupa. La verdad me siento mal por querer algo más de ella que su amistad.

Aparto esos pensamientos de mi mente porque no es el mejor momento para ponerse cariñosos, tengo a Regina inconsciente sobre mis piernas en un sofá en la casa donde estábamos en la fiesta. Ya todos se han ido y no sé qué hacer porque no puedo llevarla en mi moto en este estado, no hay manera físicamente probable. Pongo mi mente a trabajar en un plan porque sé que ella no puede llegar así a su casa, su padre la mataría y de paso a mí también. Pienso en todas las posibilidades y la única solución factible es llamar a la única persona que tiene acceso a su casa y que es, aunque me moleste, el único que nos puede sacar de este problema.

Saco mi celular y marco su número, al cuarto repique contesta con la voz somnolienta:

— ¿Qué pasó Derrik? — me dice gruñón

Él siempre siendo tan amable, siendo él...

— Tenemos un problema — digo y miro a la chica sobre mis piernas – Regina.

...

Peter

Regina siempre consigue sacarme de mis casillas, tiene la facilidad de hacerme perder los estribos y eso me molesta porque no puedo dejarla sola ni hacer como que no existe.

¿Cómo puede ser tan irresponsable?

Voy manejando a toda velocidad de vuelta a casa con ella inconsciente en el asiento del copiloto. Manejar se me hace difícil mientras trato de cuidarla de que no se golpee o se vaya a caer. A cada nada le echo un vistazo. Decido bajar la velocidad. Se ve tan angelical dormida, pareciera que nada malo pudiese pasar con ella y da ganas de protegerla de todo y todos.

Cuando llegué donde estaba Aiden solo pude pensar en darle un puñetazo a ese imbécil ¿cómo se le ocurre dejarla beber de esa manera? Pero bueno me tuve que controlar porque él no tiene toda la culpa, ya ella es bastante grandecita como para tomar sus propias decisiones. Cuando llegué le di a oler alcohol y después de varias arcadas y un poco de vómito se despertó y se me lanzó encima diciendo incoherencias, solo pude tomarla en brazos y agradecerle al chico por avisarme, me la llevé hacia el coche y aquí estamos ahora. Suspiro y le doy un vistazo rápido asegurándome de que esté bien.  Llegando al vecindario decido llevarla a mi casa, no soy tan idiota de llevarla en ese estado a la suya, su padre sería capaz de matarla si la ve así...

Ese hijo de...

Me relajo y bajo del coche dando la vuelta hasta el lado de su asiento, la cargo y camino directamente hasta mi cuarto. Apesta a vómito y alcohol. La intento despertar.

Nada.

Cuando estoy a punto de darme por vencido abre lentamente los ojos.

— Aiden...  — dice en un susurro, pero alcanzo a escucharla y una sensación rara me abarca.

— Regina, despierta.

Ella abre los ojos nuevamente y se asombra cuando me ve, se incorpora rápidamente y eso causa que se tambalee de lo mareada que está. Me río internamente pero mi cara expresa todo lo contrario.

— Apestas a vómito, anda a darte una ducha — le digo y ella se levanta torpemente dirigiéndose al armario.

Pongo una mano en mi frente y voy en su dirección, la tomo de la cintura y un brazo y le indico el camino correcto  al baño, la dejo dentro con la ducha abierta y regreso a sentarme en la cama mientras espero.

—  ¿Peter?

— ¿Sí, Regina?

—  ¿Puedes ayudarme? Es que me siento muy mareada y no creo que pueda...

Escucho una arcada y corro hacia el baño para ayudarla, suspiro y noto como está en ropa interior, evito mirarla, tenemos confianza para esto y más pero no quiero arriesgarme a que las hormonas sobrepasen los límites, la respeto mucho y me conozco.

La ayudo a ducharse y salgo del baño en busca de una toalla para que se seque, tomo una playera de mi closet y se la alcanzo para que se la coloque.

Cinco minutos después sale del baño con el pelo mojado y la cara roja, no sé si por la vergüenza  o el alcohol.

— Lo siento — susurra y ya puedo notar que es por la vergüenza.

— No tienes que disculparte conmigo — le aclaro — peor la pasó Aiden — agrego divertido.

Ella gira su rostro ocultando una pequeña sonrisa y se sienta a mi lado recostando su cabeza en mi hombro

— Eres un súper amigo.

...

Luego de eso la acompaño a su casa y cuidadosamente me aseguro de que su padre no note nuestra presencia. Me fijo en el reloj y noto que son las 4 de la mañana. Suspiro y me dirijo hacia la cocina a preparar algo de desayuno para su padre porque sé que esto le va a traer problemas si él se levanta y no tiene su dichoso orden impuesto.

Culminando mi tarea me dirijo hacia mi casa a descansar.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Anal con el padre de mi amiga
8.2
De repente, el padre de mi amiga Natasha empezó a tirarme los tejos. Me resistí todo lo que pude, pero me arrastró hasta la cocina. Mientras su hija estaba en el baño, me inclinó bruscamente hacia el fregadero y me tomó por la fuerza. Fue mi primer anal. Pensé que nunca volvería a hacer negocios con este hombre, pero resulta que Arthur es ahora mi jefe. Mis deberes incluyen no sólo servirle a él bajo la mesa, sino también a todos sus invitados y familiares. Gracias a este hombre, mi vida está llena de sexo duro y orgías. Pero todo cambia cuando me lleva a un club donde tengo que competir por el título de "Escort con más experiencia".
Portada de la novela Bajo La Piel Del Magnate
9.7
La reportera Ava Jones asume una identidad ficticia para entrar en el hogar de Lucas Clark, un soberbio multimillonario. Su meta es destapar los enigmas del magnate y rescatar su trayectoria profesional. Mientras Lucas protege a su hija Kelsey y oculta cicatrices de traiciones pasadas, organiza una represalia contra quien lo hirió. Entre el deseo de venganza y los secretos, él no sospecha que la mayor amenaza ya convive bajo su mismo techo.
Portada de la novela Con hermanastros
8.1
Al alcanzar la adultez, mis hermanastros irrumpen de nuevo en mi realidad con el fin de someterme a sus caprichos. Envuelta en un espiral de excesos y situaciones compartidas que arruinan mi imagen pública, mi destino da un vuelco al conocer a un apuesto universitario. Aunque él me juzga con dureza y me tacha de ser una mujer fácil, estoy decidida a luchar contra su desprecio para ganarme su corazón y probarle que soy digna de un amor sincero.
Portada de la novela El CEO Alpha de la Luna Plateada
8.8
En la Dinamarca de 2020, el influyente CEO Aiden White lucha por devolver la gloria a su estirpe tras la tragedia vivida en Holanda. Mientras su corazón se rinde ante la irresistible Paris Storm, un pasado oscuro emerge para amenazarlo. Aiden, el legendario lobo blanco de nueve colas, debe proteger su amor y legado frente al resurgir de los vampiros y la sed de venganza de Rain, el lobo plateado. ¿Triunfará este alfa o caerá ante su eterno rival?
Portada de la novela exclusivamente tuyo
8.9
Henry Armstrong, un temido líder de la mafia y poderoso empresario, enfrenta un contratiempo inesperado cuando su vehículo se avería. Mientras debe coordinar el tráfico de un cargamento ilícito de armas, se ve obligado a caminar hacia Sartre, su exclusiva marca de moda. Allí planea establecer una coartada impecable para sus actividades criminales. Sin su seguridad habitual y bajo una gran tensión, Henry lucha por mantener el control total en este peligroso juego.
Portada de la novela La Guardian, la aventura sigue, un mundo más grande
8.9
Ángel lidera la IRISU mientras equilibra sus responsabilidades como empresaria y figura de la alta sociedad. En esta cuarta entrega, su relación con Alexander se vuelve más profunda, pero la paz es frágil ante el surgimiento de enemigos sombríos que planean atacarla. Alexander deberá demostrar su lealtad y fuerza para protegerla en un entorno cada vez más peligroso. ¿Podrá ella vencer las amenazas de este mundo en expansión y salir ilesa de la intriga?