Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Cenizas de la ambición

Cenizas de la ambición

A Caiden Fowler solo le resta una semana de vida, tiempo que decide usar para pedirle a Alexandra Clayton un favor final. La revelación es cruel: él confiesa que su amor siempre fue para Leyla y exige el divorcio inmediato para morir a su lado. Tras años de abandono y desprecio hacia su esposa e hijo, Caiden ahora suplica un perdón inalcanzable. Su egoísmo y ambición desmedida solo han dejado desolación y cenizas en el camino de quienes lo amaron.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

La declaración de amor pública de Caiden hacia Leyla fue todo menos sutil.

Las noticias de su infidelidad se propagaron como la pólvora en su círculo social.

El teléfono de Alexandra no dejaba de sonar.

Sus padres, que habían estado viajando en el extranjero, y su hermano mayor, que estaba fuera por negocios, regresaron a casa de urgencia durante la noche.

Cuando Alexandra los vio, las lágrimas que había contenido durante todo el día finalmente brotaron.

Su hermano, Josh Clayton la miró y se dispuso a salir. "¡Ahora mismo arreglaré esto con Caiden!", dijo.

Alexandra lo detuvo rápidamente. "Josh, no es necesario. Si armamos un escándalo solo hará que parezca que no puedo dejarlo ir".

La expresión de Josh se volvió sombría, pero se detuvo.

"¿Qué pasa con Caiden? ¿Ustedes no eran felices juntos?", preguntó, volviéndose hacia su hermana.

Alexandra le contó brevemente la historia de esos dos.

Su padre, furioso, golpeó la mesa de centro con la mano. "¡Maldito desgraciado! ¡Pensé que era leal, pero lo juzgué mal!".

Alexandra esbozó una sonrisa llena de amargura.

Ella también lo había juzgado mal.

La familia Clayton era una de las más destacadas en la Provincia de Glimon, y Alexandra, como la hija mayor de la familia, era deslumbrantemente hermosa y tremendamente capaz.

En aquel entonces, sus pretendientes podrían haber formado una fila desde la hacienda de los Clayton hasta diez millas más allá.

Y Caiden había sido uno de ellos.

Al principio, ella se sintió atraída por su apariencia, aunque no lo suficiente como para considerar casarse con él.

Pero luego tuvo un grave accidente automovilístico, y mientras sus otros pretendientes se desesperaban, Caiden le buscó incansablemente a los mejores doctores.

Permaneció fuera de su habitación de hospital durante toda una semana sin descanso.

El día que fue dada de alta, ella lo besó y le sonrió proponiéndole: "Caiden, casémonos".

En aquel momento, al recordar el pasado, se dio cuenta de que su devoción probablemente tenía motivos ocultos.

Los labios de Alexandra se distorsionaron formando una mueca de auto burla y su expresión lentamente se volvió severa.

Si ese era el caso, ya no lo quería.

"Por cierto, Alex", dijo Josh, recordando algo. "¿Todavía piensas asistir al evento benéfico mañana?".

Alexandra rió con frialdad y le respondió: "¿Por qué no habría de hacerlo? De todos modos, la persona que fue infiel, no fui yo".

El evento benéfico era una gala de recaudación de fondos para el desarrollo comunitario, a la que asistía la élite de la ciudad.

Cuando ella llegó, el evento ya estaba en marcha.

Al verla llegar sola, todos intercambiaron miradas sutiles.

Algunos curiosos querían indagar si ella y Caiden estaban teniendo problemas, pero su posición les imponía respeto.

Sus amigos más cercanos, al percibir su renuencia a hablar del tema, actuaron como si nada estuviera mal. "Alex, ven aquí", dijo uno, atrayéndola.

Ella sonrió y aceptó una copa de champán.

En ese momento se escuchó un alboroto en la entrada y ella se giró para mirar.

Una mujer con un vestido azul de sirena entró agarrada del brazo de Caiden.

Alexandra se quedó de piedra y luego se rió.

'Bien hecho, Caiden. Realmente has superado todas las expectativas'. Pensó ella.

La mujer tenía un sorprendente parecido con Alexandra; se podría decir que se parecían en un sesenta por ciento.

¡La estimada hija mayor de la familia Clayton había sido la sustituta de alguien durante siete años!

Casi rompe la copa de champán con su fuerte agarre.

Pero se negó a permitir que otros la vieran como el hazmerreír.

Le costó todo su autocontrol no dirigirse a Caiden y abofetearlo en el acto.

Este, como si no la hubiera visto, llevó a Leyla a otra esquina del salón.

Después de un momento incómodo de silencio, la gala retomó su animado murmullo.

Sus amigos ya no podían fingir que no pasaba nada.

"Alex, ¿estás bien?", preguntó uno.

"¿Qué le pasa a ese idiota de Caiden? Pensé que los rumores eran falsos, pero realmente te está engañando", dijo otro.

Algunos intentaron consolarla.

"Esa amante claramente solo es una sustituta tuya. Seguro que él solo quiere perseguir algo nuevo", dijo otro.

"Los hombres son así. Una vez que se aburra, la dejará de lado", agregó otro más.

"Ella no es ninguna sustituta", interrumpió una voz fría y profunda desde detrás.

Alexandra levantó la vista para ver a Caiden allí, con su brazo alrededor de Leyla, la cual lloraba sin parar.

Él era alto e imponente, emanando una autoridad que había adquirido tras años de poder.

Vestido con un traje azul marino, parecía imponerse en la sala.

Su mirada penetrante recorrió al grupo, para finalmente posarse en Alexandra. Luego habló lentamente. "Siempre he amado a Leyla. Hace siete años, lo hice. Y ahora sigo amándola".

La implicación de quién era realmente la sustituta flotaba en el aire.

Las miradas llenas de lástima se dirigieron hacia Alexandra, haciéndose más intensas que antes.

Sus uñas se clavaron en la palma de su mano.

Pensó que ese declaración pública de amor era lo más bajo que podía caer.

Sin embargo, continuaba pisoteando su dignidad frente a todos.

Como si eso no fuera suficiente, el hombre hizo una pausa y luego volvió a hablar. "Ella no es ninguna amante. Yo fui quien la pretendió incansablemente", dijo. "Y aquí, exijo formalmente el divorcio de Alexandra, la hija mayor de la familia Clayton".

La sala estalló en exclamaciones.

Alexandra ya no pudo contenerse. Dio un paso adelante y abofeteó a Caiden con fuerza en el rostro.

También te puede gustar

Portada de la novela El Remordimiento del Multimillonario, La Venganza de la Heredera
8.5
Después de un lustro casada con el influyente Alessandro De Luca, Caterina confirma que él sigue anclado al recuerdo de Isabella, su primer amor. Alessandro la humilla ante la alta sociedad al desplazarla por su examante y tildarla de demente. Decidida a no callar más, ella lo confronta con dignidad en la gala anual de la élite. Tras renunciar a su opulenta vida, Caterina inicia una ofensiva implacable para vengarse del hombre que la traicionó.
Portada de la novela De las cenizas, un nuevo amor renace
8.5
El jurista más despiadado de México destruyó mi vida para proteger a su antigua pareja: quebró nuestro negocio, provocó el deceso de mis padres y encerró a mi hermano. Tras años de promesas rotas y humillaciones, decidí borrar mi pasado con un tratamiento experimental y escapar a París. Ahora que él regresa implorando una redención imposible, me enfrento a un desconocido. Mi memoria lo ha eliminado, dejando solo el vacío ante su desesperado arrepentimiento.
Portada de la novela El Corazón de La Chica Acogida
9.0
Tras perder a sus padres, Elara creció bajo el amparo de los Valdivia, desarrollando sentimientos profundos por Sebastián. Al alcanzar la mayoría de edad, él rechaza su declaración de amor tratándola como a una hermana. La situación se torna insoportable con la llegada de Sofía, la prometida de Sebastián, quien la humilla bajo su mirada indiferente. Decidida a no permitir más desprecios, Elara opta por casarse con otro hombre y escapar para sanar su herida.
Portada de la novela Enredada con su arrogante jefe
8.9
Traicionada por su prometido y su prima, Blair intenta mantenerse entera, pero una noche de copas termina en un encuentro apasionado con Román, su frío y autoritario jefe. Lo que ella pretendía olvidar como un desliz pasajero se convierte en una obsesión para el influyente empresario. Decidido a no dejarla marchar, Román inicia una implacable persecución para reclamarla, entrelazando sus destinos en un juego de poder, deseo y seducción.
Portada de la novela La apuesta
9.6
Linda y René viven en Nueva York intentando dejar atrás un pasado oscuro. Ambas disfrutan de su libertad y evitan el compromiso emocional, convencidas de que no necesitan protección masculina. Sin embargo, su mundo choca con el de Williams y Deivid, dos empresarios cínicos que ven a las mujeres como simples trofeos de apuestas. Todo cambia cuando Linda entra a trabajar con ellos; su presencia desafiará las reglas de estos hombres, desatando un juego donde perder tiene un precio muy alto.
Portada de la novela La cautiva del alfa de sombras
7.8
Alma llega a Frederick Tower buscando un empleo estable, pero su vida da un giro tras conocer a Alex Frederick en el ascensor. Él es un poderoso magnate y el alfa de la manada Niebla, quien identifica de inmediato a Alma como su Omega. Entre extraños malestares físicos y la amenaza constante de clanes enemigos, ella termina atrapada en un conflicto sobrenatural. Ahora, Alma deberá elegir entre ser una presa del destino o la mujer capaz de dominar al lobo.