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Portada de la novela Una esposa para mi hermano

Una esposa para mi hermano

Daniel es un CEO viudo de 40 años que vive para sus hijos y su empresa, tras haber cerrado su corazón al amor. Su vida cambia cuando Harry, su hermano, convence a Deanna, una joven soprano de 25 años, para fingir un compromiso y evadir una norma familiar. Aunque el trato es una farsa temporal, la química entre ambos surge de forma inevitable. Pese a la diferencia de edad y los secretos que los rodean, este engaño inicial se transforma en una pasión real que los obligará a luchar contra sus miedos y enemigos.
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Capítulo 2

Ella no quería ver a nadie, ni recibir apoyo, necesitaba estar sola o eso es lo que sentía, jamás pudo confiar en alguien por lo que de forma evasiva solo respondió lo que podía.

-Estaré bien… ¡solo necesito estar sola un rato…-

-No pareces estar bien…-

-Por favor… ¡solo dame un rato!-

La reacción de Sam hacía notar que se sentía asfixiada, pero esta misteriosa chica estaba realmente preocupada, su nombre era Alex, una chica un año menor que ella, por ende iba a un curso inferior, esta se queda sentada a su lado dándole el espacio que necesita.

-¿Solo me quedare aquí sí? Para lo que necesites…

Ella poco a poco se va clamando mientras que Alex solo se mantiene a unos centímetros de ella mirando las paredes del baño, la cual tiene distintos dibujos y mensajes de distintas alumnas del colegio, cuando ella logra dejar de llorar limpia sus ojos con sus muñecas y observa a la chica, es bastante parecida a ella si lo piensa un poco, usa el cabello corto pero esta era de un castaño claro mientras que Sam lo tiene tirando a rojizo, ella tenía unos ojos azules, tan intensos como el cielo y en su muñeca notaba un tatuaje bajo sus mangas, vestía una sudadera griseada con una remera blanca por debajo de ella, le invadían las preguntas de quién era y porque estaba ahí a su lado, por lo que no puede evitar ser directa.

-Porque te quedaste conmigo…-

Ella observa a Sam, sonriéndole un poco, se acerca para colocar su mano en su hombro dando unas suaves caricias.

-Supongo que si estuviese en tu lugar, sería lindo que alguien haga lo mismo por mí.-

-Gracias, supongo…-

-No hay que agradecer... Todos necesitamos apoyo cada tanto, en especial después de una caída así...-

Está le ofrece un pañuelo para terminar de arreglarse y Sam lo recibe, se queda unos instantes observándolo, sus manos no paran de temblar, son las secuelas del estrés que acumulo por tanto tiempo y que llego a colapsarla... esta se queda congelada observando el suelo, pensando que pasara cuando cruce la puerta y tenga que enfrentar las consecuencias de sus actos.

-Hey... hey, mírame…-

Alex junta sus manos con las de la otra joven, sosteniéndolas con delicadeza

-Estarás bien… no hace falta que salgas aún si no quieres. Puedes quedarte aquí o puedo acompañarte a otro lado si quieres-

Sam comienza a digerir un poco mas lo que está pasando, siente cierta calma al estar junto a esta extraña la cual no sabía ni su nombre aun.

-No quiero salir de aquí... me deben estar buscando los profesores, de seguro se armara una caos incontrolable.-

-¿Caos? ¿Porque una alumna salió de la clase? Si así fuera este instituto ya habría colapsado... Solo respira conmigo, tú puedes-

-Le rompí la cara a mi compañera con mi carpeta de historia, me sorprendería que sepa sumar luego del golpe que le di...-

-¿Porque le pegaste?-

-Supongo que colapse, llevo tiempo aguantándome sus comentarios de mierda y hoy toco algo que realmente me molestaba... algo personal.-

-Entonces probablemente se lo merecía, hay que darle un límite a las personas de vez en cuando. En especial si los llevas soportando tanto rato.-

-Si, pero ese límite me puede generar una sanción o una expulsión, no tienes ni idea de lo insoportable que es mi madre con estos asuntos.-

-En realidad creo que podría tener una idea... ¿Si realmente crees que viene un huracán, porque no aprovecharlo para hacer algo antes de que choque contra ti?-

Sam se queda pensativo unos instantes en lo que acaba de decir y procede a responderle.

-A ver, cuéntame las opciones-

-Mm, vandalizar propiedad de la escuela, ratearse, hacer exploración urbana. Lo que gustes, es tu bautismo de fuego, explótalo como desees.-

-Aunque le agraden esas opciones, no quiero terminar por destruir la poca confianza que los profesores tienen en mi... Creo que será mejor volver y enfrentarme a la supervisora, pero gracias por todo, nunca te pregunté tu nombre.-

-Ah, claro. Soy Alex, creo que te vi antes un par de veces por los pasillos del instituto.-

-Soy Samantha, me dicen Sam... Bueno, a enfrentar mis actos...-

Sam se levanta de mucho mejor humor, agradecida por el apoyo que Alex le había otorgado, no pasa mucho tiempo desde que cruza la puerta para que la otra se ponga de pie y valla al lavamanos, pero alguien entra al baño en ese momento, la chica que Sam había golpeado, la cual tiene toda la cara hinchada por el golpe recibido, va a lavársela para ver si se siente mejor.

Sam va directo a la oficina de la supervisora, conoce el proceso y ni bien golpea la puerta, esta le abre con muy mala cara y le dice

-¿Tienes idea de el lio que has levantado?-

-Por algo vine directamente aquí no…-

-Donde te has metido.-

-Necesitaba estar un rato sola… hagamos esto rápido por favor… realmente esto me hace sentir horrible.-

Ella se sienta frente a la Supervisora, la cual con mirada acusadora le dice que empiece a contar todo lo que paso, ya había citado a sus padres anteriormente, sabia la situación familiar de Samantha y la razón de por qué su conducta ha ido evolucionando, inclusive le ha propuesto ayuda psicológica, pero su madre no está en condiciones de pagarla, Sam cuenta lo sucedido.

-Simplemente… colapse…-

-¿Colapsaste por la tarea?-

-No… no es por eso, me da igual a decir verdad, jamás me costó entender algo, estoy cansada de no tener un lugar en donde me recuerden las cosas que me pasan fuera del colegio, vengo acumulando los comentarios de mierda de Elizabeth desde hace tiempo.-

-Entiendo eso, pero nunca te agredió físicamente.-

-No… pero no es necesario golpearle a alguien para hacerle daño…-

-No justifica lo que hiciste… ¿cómo crees que reaccionaran sus padres y los tuyos al enterarse? Algo como eso no puede pasar de largo… esta fue la primera vez que agrediste a alguien físicamente, pero la próxima te tendré que sancionar severamente.

-Entonces ¿así funciona no? Ella me busca sin cesar hasta que ya no la soporto y ante el primer manotazo, sale ganando y yo pago los platos rotos…-

-Si tú los rompes si, mientras estén en este establecimiento la violencia física es gravemente sancionable.-

-Mientras estemos en este establecimiento… con todo respeto, que no te sorprenda si un día el chico mas callado viene con una pistola y nos mata a todos, porque es lo que están fomentando…-

-Podemos expulsar al chico antes de hacer eso… es muy diferente, eliminamos los problemas de raíz, no te creas que Elizabeth sale cortando flores, también está bajo vigilancia… ya puedes retirarte, tu profesora te está esperando, hable con ella del tema y le dije que no te meta estrés… que necesitabas espacio.-

-Supongo que debo agradecerte por eso… realmente me ayuda mucho.-

“Mi vida es un bosque, uno en donde hay que adaptarse para sobrevivir… habrán criaturas que intenten acabar contigo, seres que intenten mostrarte la realidad por más dura que sea, pero lo más importante es la gente que también está atrapada en ese bosque, con quien puedas unirte para salir de el…”

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