Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Casate conmigo: Amor Condicionado

Casate conmigo: Amor Condicionado

Lucía, una imperturbable CEO, ve su imperio al borde del colapso tras una agresiva adquisición. Desesperada por salvar su legado y satisfacer las presiones familiares, plantea una boda de conveniencia a Carlos, su leal asistente acosado por deudas financieras. Este acuerdo estratégico, diseñado para solventar sus problemas personales, se transforma en un terreno incierto. Entre secretos y roces, ambos deberán elegir entre el deber o un amor inesperado.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

El sonido del teléfono móvil de Lucia rompió el silencio de su oficina. Era un tono grave, la clase de llamada que indicaba algo importante. Se giró hacia la mesa, donde varias carpetas con informes y gráficos de caída en las acciones de VanguardTech estaban esparcidas. Con una ligera mueca, deslizó los papeles hacia un lado y contestó la llamada sin mirar el identificador.

-Lucia, necesitamos hablar. -La voz del abogado de la empresa, Rodrigo Sánchez, era tensa, y sus palabras llegaron como un presagio de lo peor.

-¿Qué ha sucedido ahora, Rodrigo? -Lucia no ocultó su impaciencia. El último mes había sido un torbellino de problemas: rumores sobre una posible compra hostil, una caída abrupta de las acciones, la desconfianza de los inversores. Ya no quedaba espacio para sorpresas.

-Las cosas se están poniendo difíciles. -Rodrigo hizo una pausa antes de continuar-. TechMinds ha contratado a un equipo legal muy fuerte. Y ya no estamos solo ante una compra. Ellos están buscando tomar control de la empresa, y tenemos pocas opciones para frenar el proceso.

Lucia sintió que su corazón daba un vuelco. TechMinds, la poderosa firma de capital privado, no era solo una amenaza, era el depredador que acechaba su presa. El imperio que había construido con tanto esfuerzo estaba a punto de desmoronarse como un castillo de naipes.

-¿Cómo están las negociaciones? -preguntó Lucia, aunque ya intuyó la respuesta.

-Ya no son negociaciones, Lucia. Están haciendo todo lo posible para ganar el control de la junta. Están tratando de desestabilizar la confianza de los accionistas. Algunos de ellos ya han empezado a vender sus acciones. -Rodrigo suspiró, como si no quisiera ser portador de tan malas noticias-. Estamos a punto de perderlo todo si no tomamos una decisión drástica.

Lucia guardó silencio por unos segundos, su mente trabajando a toda velocidad. ¿Cómo había llegado hasta aquí? Había sido tan meticulosa en sus movimientos, había jugado cada carta con precisión, ¿y ahora todo se desmoronaba?

La llamada terminó, y Lucia colgó con una sensación de vacío. Miró la pantalla de su ordenador, donde los gráficos de las acciones de VanguardTech seguían cayendo, el rojo en las gráficas casi lo dominaba todo. A lo lejos, el horizonte de la ciudad parecía lejano, distante, y ella misma, por primera vez en mucho tiempo, se sintió pequeña.

Se levantó de su silla y caminó hacia la ventana. Las luces de la ciudad se extendían hacia el infinito, pero esa visión que solía darle seguridad ahora solo le transmitía una sensación de impotencia. Lucia había llegado a la cima, pero esa cima parecía tan frágil ahora. Un ligero soplo de viento podría derribar todo lo que había construido.

"No. No puedo dejar que esto pase," pensó con determinación. No era el tipo de mujer que se rendía fácilmente. Había luchado por años, con uñas y dientes, para llegar hasta aquí. No podía perderlo todo por una jugada de mercado.

El sonido de los tacones de alguien acercándose por el pasillo la hizo volver a la realidad. La puerta de su oficina se abrió sin previo aviso, y Carlos entró, tan puntual y serio como siempre. Lucia no necesitaba preguntar por qué había venido. Ya lo sabía. Carlos era su fiel asistente, pero en los últimos tiempos también se había convertido en una figura clave en las decisiones de la empresa, especialmente con los cambios que se avecinaban.

Carlos cerró la puerta tras de sí y la observó en silencio durante un momento. No hacía falta que le dijera nada; el ambiente en la sala ya hablaba por sí solo.

-Lucia... -Carlos comenzó, pero no continuó de inmediato. Parecía sopesar las palabras antes de soltarlas-. Sabes que esto no se resuelve solo con abogados. Necesitamos algo más.

Lucia lo miró, esperando que dijera lo que todos ya sabían. Un plan audaz, un movimiento inesperado. Necesitaba algo que salvase la empresa. Necesitaba que Carlos le ofreciera algo que no estuviera atado a los límites de la ley.

-Lo sé. -La voz de Lucia era fría y calculada, aunque no podía evitar que una sombra de frustración se colara entre sus palabras-. Pero no tenemos tiempo para más movimientos estratégicos. Nos están arrinconando.

Carlos la observó con más intensidad. Estaba claro que había algo en ella que no podía dejar de mostrar: el cansancio. Lucia nunca había permitido que su fachada de invulnerabilidad se agrietara, pero ahora era evidente que el peso de la situación comenzaba a afectarla.

-Es hora de pensar en algo grande. -Carlos dio un paso hacia ella, como si estuviera preparando el terreno para lo que sabía que iba a decir-. Un matrimonio estratégico, como te sugerí antes.

Lucia lo miró fijamente, un destello de sorpresa cruzando sus ojos. Ella había considerado la propuesta de Carlos, claro, pero nunca había pensado que realmente llegarían a hablar de ello. El matrimonio no era solo una estrategia financiera; era una decisión personal que cambiaba todo.

-No puedo. -Lucia negó lentamente con la cabeza. Aunque su rostro seguía imperturbable, sus manos apretaban los bordes de la mesa, un pequeño gesto que traicionaba su tensión interna-. ¿Cómo puedes sugerir algo así, Carlos? ¿Casarme contigo solo para salvar la empresa?

Carlos la miró, sin apartar la vista, y su voz se suavizó, aunque mantuvo una firmeza inquebrantable.

-Es nuestra única opción. -Dijo, su tono firme pero con una comprensión que solo alguien que había trabajado a su lado durante tanto tiempo podría tener-. Este matrimonio no es sobre lo que está pasando entre tú y yo. Es sobre salvar lo que has construido. Y yo... yo estoy dispuesto a hacerlo.

Lucia se quedó en silencio, procesando sus palabras. "Carlos..." Se trataba de algo más que un simple acuerdo. Si aceptaba esa idea, su vida cambiaría para siempre. Ya no sería solo una CEO al mando de un imperio. Su vida personal quedaría completamente entrelazada con un hombre con quien, hasta ahora, había tenido una relación estrictamente profesional.

"¿Y qué más tengo que perder?" pensó Lucia. Había perdido tantas batallas en los últimos días que el matrimonio ya no parecía tan descabellado. Si eso significaba salvar VanguardTech, salvar su legado, entonces estaba dispuesta a considerar cualquier cosa.

-Lo pensaré. -Lucia finalmente contestó, su voz más tranquila. Pero en su mente, las piezas del rompecabezas comenzaban a encajar. Necesitaba hacer algo drástico, y Carlos tenía razón. Un matrimonio de conveniencia no solo salvaría la empresa, sino que podría devolverle el control que estaba a punto de perder.

Justo cuando Lucia se preparaba para hablar más sobre su siguiente paso, su teléfono volvió a sonar. Esta vez era su madre. Lucia había estado evitando contestar las llamadas de su familia durante semanas, no solo por los problemas en el trabajo, sino porque había comenzado a notar las críticas constantes sobre su dedicación a la empresa y su vida personal, o mejor dicho, la falta de una vida personal.

-Hola, mamá. -Lucia contestó con un tono que intentaba sonar relajado, pero sabía que su madre no dejaría pasar una llamada tan fácil.

-Lucia, cariño, ¿por qué no has venido a cenar? Hace semanas que no nos vemos. -La voz de su madre estaba llena de reproche, pero también de preocupación-. Estamos todos esperando verte. No puedes seguir trabajando todo el tiempo. La familia necesita verte.

Lucia sintió una punzada en el pecho. La misma historia cada vez. Había dejado de ir a las reuniones familiares, las cenas y los cumpleaños. Siempre estaba ocupada, y su madre no podía comprenderlo.

-Mamá, ya te lo he dicho... Estoy ocupada. -Lucia intentó evitar la confrontación, pero no podía escapar de esa sensación de culpa que siempre la invadía cuando hablaba con su familia.

La voz de su madre se suavizó un poco, pero el tono seguía teniendo una carga de preocupación que Lucia no podía ignorar.

-Lucia, te preocupas tanto por tu empresa, pero ¿qué pasa con tu vida personal? Tu padre y yo solo queremos verte feliz.

Lucia cerró los ojos, sintiendo cómo la presión aumentaba. "Soy feliz", pensó, pero sabía que esa no era la respuesta que su madre quería escuchar. ¿Qué le podía decir? Que su vida personal se había reducido a cumplir con las expectativas de los demás mientras su propio mundo se desmoronaba a su alrededor.

-Lo sé, mamá. -Lucia suspiró, más cansada de lo que había estado en mucho tiempo. Pero había algo más en juego. "Tengo que irme ahora. Luego hablamos."

Colgó el teléfono sin esperar una respuesta. Miró a Carlos, que aún la observaba con la misma intensidad.

-Esto no es solo un problema empresarial. -Lucia murmuró, como si estuviera hablando más consigo misma que con él. -Mi familia también está exigiendo mi atención. Hay más presión de lo que parece.

Carlos asintió lentamente, comprendiendo la complejidad de la situación.

-Lo sé. Pero este es el momento de tomar decisiones difíciles, Lucia. Lo que pase ahora definirá todo.

Lucia asintió en silencio. Mientras se preparaba para la batalla final, sabía que no solo estaba luchando por VanguardTech. Estaba luchando por ella misma, por su futuro, por su familia, y por todo lo que había construido.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela CEO E LA PROPUESTA
8.1
Emma Harrison, destacada profesional de una agencia publicitaria en Atlanta, ha logrado convertir una fría oficina en un paraíso de tonos rosados. Al finalizar la minuciosa decoración de este baby shower, la joven contempla su obra con una mezcla de orgullo y nostalgia. Mientras retoca su melena pelirroja y cuida cada detalle de los obsequios, un suspiro delata su deseo más profundo: Emma anhela que esa celebración sea, en el futuro, su propia historia de vida.
Portada de la novela De peón a reina
9.5
Tras comprender que Greyson solo la usaba como una pieza en sus negocios, Melanie opta por romper el vínculo y marcharse. Su ausencia genera un desorden inesperado: mientras nuevos hombres intentan conquistarla, Greyson se hunde en una espiral de celos posesivos. Aunque ella pelea por su independencia frente a su dominio, el poderoso magnate acaba doblegado. Con el alma destrozada, él le ruega que no lo abandone si finalmente decide seguir su camino.
Portada de la novela El Gran Regreso de la Exesposa
9.0
Braulio me traicionó al culparme de espionaje justo cuando su amante, Helena, volvió embarazada. Desheredada y enferma de cáncer, soporté sus crueles humillaciones y falsas acusaciones de adulterio con mi médico. Tras cederle mi empresa, fingí mi muerte para huir de su desprecio. Sin embargo, tres años después, resurjo bajo la identidad de la poderosa Aurora Morgan. Mi único objetivo ahora es ejecutar una fría venganza contra el hombre que me destruyó.
Portada de la novela El Secreto Mortal de Mi Esposo Mafioso
8.1
Dante Montenegro, el implacable Don de Monterrey, ha reducido mi existencia a un simple objeto de su propiedad. Tras años de desprecio, su abandono bajo la lluvia por Isabella confirmó mi triste realidad: soy una sustituta en un matrimonio pactado por las deudas de mi padre. Sin embargo, Dante subestima mi determinación. No planeo huir de su opresión mafiosa, sino iniciar una guerra total para destruir su imperio y conquistar mi libertad definitiva.
Portada de la novela La Vida Mentirosa: No perdonaré Nunca
9.2
Después de siete años de engaños, Lina comprende que su matrimonio con Máximo Castillo fue una farsa basada en recuerdos implantados y una identidad robada. El retorno de la verdadera Sofía y la muerte de su hijo Leo, a quien Máximo abandonó cruelmente, desencadenan su despertar. Al descubrir que el pequeño era su hijo biológico, Lina asume su legítimo poder sobre un imperio vinícola. Ahora, buscará una venganza implacable contra sus traidores.
Portada de la novela Loco Primer Amor
8.6
Con el fin de salvar a su hermano, Rachel se ve forzada a subastarse, terminando en manos de Daniel, su primer amor del pasado. Él, impulsado por un antiguo rencor, busca castigarla por una traición que ella nunca cometió. Sin embargo, la sed de venganza pronto se transforma en una pasión asfixiante. En medio del conflicto, descubren que la madre de Daniel y una oscura conspiración fueron quienes realmente destruyeron su relación años atrás.