Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Casada Por Contrato Con El CEO... Y El Cometió Su Peor Error

Casada Por Contrato Con El CEO... Y El Cometió Su Peor Error

La vida ideal de la doctora Sofía Adams se desmorona cuando su esposo, el magnate Matt Stone, le es infiel con su secretaria. Tras un divorcio público, Sofía decide no hundirse; aprovechando su embarazo y una inteligencia aguda, se alía con los poderosos mafiosos Leandro y Matteo Ricci. Mientras Matt busca refuerzos en el hampa asiática, ella inicia una ofensiva implacable para arrebatarle su imperio y tomar el control total, transformándose en su peor pesadilla.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

El comienzo de todo

—Doctora Sofía, ¿está segura de que quiere firmar el documento y realizar el tratamiento? —preguntó el médico de cabecera de familia.

—Sí, Edwards, quiero terminar con esto lo antes posible —dije mientras sostenía con fuerza el lápiz de tinta en mi mano.

—Bueno, entonces quiero que sepa que una vez que firme no hay vuelta atrás. La dejaremos en observación por tres días y luego podrá ir a casa.

—Claro, doctor.

Aún no podía creer que mi esposo Matt estuviera siendo el causante de todo eso. Desde que su secretaria, Anais, su amor de la infancia, había vuelto de Estados Unidos, él era un hombre irreconocible, como si no tuviera tiempo para mí.

Con el dolor de mi alma bajé la mano con el lápiz para firmar los papeles del aborto. Así es, estaba embarazada. Embarazada de mi esposo, que ya no estaba enamorado de mí, que cada vez que podía elegía a Anais antes que a mí.

Él se lo pierde, me dije para mis adentros, conteniendo las lágrimas. Si no hubiera sido por el correo electrónico que me envió Leandro en ese momento, habría cometido el error más grande de toda mi vida.

—Lo lamento, surgió algo —dije mientras tomaba mi abrigo y salía del lugar.

Lo curioso fue que, al momento de salir de la consulta, Matt estaba frente a mí, junto con Anais. La chica se sujetaba fuertemente el estómago, con gestos de dolor y quejidos. No pregunté qué hacían ahí; ¿qué otra cosa estarían haciendo en el área de maternidad?

—Sofía, puedo explicarlo —dijo Matt mientras sonreía nervioso.

—No expliques nada —dije, desviando la vista.

—¿Qué haces aquí? —me preguntó, incrédulo.

—Matt, trabajo aquí. ¿Se te olvidó?

Nuestra conversación fue interrumpida por un falso quejido de Anais. Rodé los ojos y me marché.

¿Cómo podría describir mi relación con Matt? Digamos que yo, Sofía Adams, de veintisiete años, egresada de medicina hace algunos años, un día, durante mis prácticas matutinas, conocí a Philip Stone, un gran empresario multimillonario con un carácter odioso. No lo juzgo: era mayor, estaba cansado y además enfermo.

Ese sábado por la mañana me tocó ser su doctora. Lo atendí como nunca, no porque fuera uno de los CEOs mas famosos de todo le continente, sino porque ese hombre estaba perdiendo su humanidad. Sentía lástima por él.

Su hijo, Matt Stone, llegó esa misma tarde, ebrio como nunca. Luchaba contra los guardias mientras intentaba entrar a la habitación. Se veia un hombre completamente fuera de sus cabales, desorientado y perdido en la vida.

—Alto, déjenlo pasar, es el hijo del paciente —les dije.

Esa fue la primera vez que Matt me miró a los ojos con ese brillo inexplicable.

Dentro de la habitación, Matt discutía con su padre. Poco corazón tenía al seguir discutiendo con un hombre que estaba a punto de fallecer. La actitud del chico me parecia en extremo arrogante y yo no toleraria ese tipo de comportamiento dentro de mi hospital, y menos para un padre.

—¡Silencio! —grité con firmeza—. El paciente debe descansar. No es momento para disputas familiares. Si te comportas como un niño, mejor lárgate.

En ese instante, el señor Philip sonrió como si hubiera encontrado oro.

—Tú —dijo firmemente—. Tú serás la esposa de mi hijo.

Quedé boquiabierta. Había conocido recién a aquel muchacho malcriado y su padre quería que nos casáramos.

— eres perfecta, mirate ! Tu caracter es lo que este niño necesita en su vida, un orden. Oh.. querida doctora — dijo el hombre extendido en la camilla mientras me sonreia de oreja a oreja — casate con mi hijo para que asi el pueda ser un mejor hombre, la muerte de mi esposa le afecto demaciado y yo estoy pronto a irme de este mundo, no puedo dejar a mi pequeño sin control— sus ojos me suplicaban.

La propuesta me parecia absurda, como iba a casarme con conveniencia con el hijo de un CEO solo para poder poner orden en su vida, pero habia terminado mi carrera hace poco y no tenia el suficente dinero para poder pagar todos mis estudios, era una propuesta tentadora. Sin mas acepte, el muchacho era atractivo pero tenia un caracter desagradable, pero con el paso del tiempo eso cambiaria.

Eso ocurrió hace aproximadamente cinco años. El señor Philip estaba fascinado conmigo, una doctora joven que podía controlar a su hijo. Lamentablemente, Matt no sentía lo mismo. A pesar de que aceptó sin hacer reproches, sabía que su corazón no me pertenecería. Solia ser dulce y cariñoso cuando nadie nos veia, pero en los medios solo usaba una carte ade nuestro matrimonio.

Ambos ganamos en ese matrimonio arreglado, el mejoro como persona y se intereso un poco mas por el negocio de su padre, mientras yo pude pagar todos mis estudios y comenzar a ahorrar con el sueldo que ganaba.

Acepté porque me ofrecieron una gran cantidad de dinero. Lamentablemente, no tenía a mis padres conmigo para que pagaran mis estudios; tuve que endeudarme para poder ejercer. Esto cayó como un regalo del cielo. Lo bueno era que se trataba de un matrimonio de puertas hacia afuera: solo fingíamos para los noticieros, y eso no me molestaba.

Pero, como era de esperarse, estar tantos años con ese hombre hizo que generara sentimientos por él. Por un momento pensé que Matt también los sentía por mí. Éramos una pareja feliz y muy enamorada… hasta que su padre, Philip, el CEO de K.O. Company, falleció.

Matt se convirtió en el nuevo CEO. Pasaba más tiempo trabajando que conmigo. La distancia se hizo aún mayor cuando Anais, su ex amor de la infancia, volvió de Estados Unidos por la muerte de Philip, con la excusa de querer ver a su viejo mejor amigo. Yo estaba segura de que regresó porque sabía que Matt ahora era el CEO con mayores riquezas del continente.

Pensé que solo sería una burda visita, pero no contaba con que Anais fuera contratada por Matt como su secretaria personal. Estaban juntos en todos lados, incluso se veían más que conmigo.

No estaba lista. No quería ser madre soltera si el hombre que amaba estaba enamorado de su mejor amiga y dispuesto a criar al bebé que ella supuestamente llevaba en su vientre. ¿Cómo podía competir con eso?

No quería luchar contra una mujer más joven que yo. Preferí concentrarme en mi trabajo, así como Matt lo hacía con el suyo. De esa manera, todos seríamos felices. Pero, sin darme cuenta, yo ya no era feliz junto a él. Lo mejor sería que firmáramos el divorcio.

La pena en mi corazón era enorme, pero mayor era la lástima que sentía por Philip. Juré que amaría a su hijo y lo guiaría por el camino del bien, pero no pude hacerlo. Matt estaba más concentrado en otras cosas que en su esposa embarazada; estaba concentrado en su secretaria embarazada, que cargaba un hijo que ni siquiera era suyo.

Una idea se iluminó en mi cabeza. Como doctora tenía acceso a los archivos del hospital. Sabía que era poco ético, pero necesitaba sacarme la duda. Busqué los datos de Anais Carrera y, como esperaba, estaban vacíos. No había rastro de embarazo. Era mentira, una total farsa.

Sonreí para mis adentros. Podría usarlo en su contra, pero esa no era yo. Preferí cerrar los expedientes y seguir con mi vida. No caería tan bajo como ella.

Cuatro años atrás…

Ahí estaba yo, esperando a Matt con una cena por nuestro aniversario de bodas. Cumplíamos un año juntos y nuestra historia recién comenzaba. Era momento de celebrar. Philip estaba en un viaje de negocios en China, mientras nosotros vivíamos en Canadá.

Matt estaba más cansado que nunca. Su padre lo estaba preparando para ser el próximo CEO de K.O. Company, así que, notando su esfuerzo, le preparé su cena favorita: filete con ensaladas.

Mi corazón se prendió en llamas cuando lo vi entrar por la puerta con su traje azul marino, el mismo que usó cuando nos casamos. Sonreí feliz y corrí hacia sus brazos.

—Qué linda te ves, mi bella Luna.

Amaba ese apodo. Decía que la Luna era todo para él; cuando su madre falleció, le hablaba para calmarse. Me pareció tierno y romántico cuando me lo contó.

—Te amo, mi rey —comenté mientras besaba sus labios.

Todo era perfecto, pero algunas fotografias que vi de el y una chica en el album de fotos de la familia Stone desperto mi curiocidad. Ambos eran pequeños y sus rostros ern irreconocibles, pero me genero un mal sabor de boca. Cuando vi el ticket de avion de un vuelo de Estados Unidos a Canada mi curiocidad desperto aun mas. Habia pagado el voleto para una mujer de extranjero para que viniera a Canada.

Su amor de la infancia vendria a Canada para quedarse con lo que me pertenecia. 

También te puede gustar

Portada de la novela Cautivado por ti
8.9
Muriel comenzó su carrera como doble de riesgo, pero su carisma la convirtió pronto en una estrella de cine admirada. Sin embargo, tras el brillo de la fama se oculta una comando de élite con la misión de infiltrarse y destruir organizaciones criminales del sector. Mientras equilibra su ascenso mediático con operaciones tácticas de alto riesgo, esta doble vida la obligará a enfrentar peligros constantes y la llevará a descubrir un romance inesperado.
Portada de la novela Demasiado tarde: La hija que sobra se le escapa
8.2
Sofía fallece tras ser obligada por su padre, jefe del Cártel de Monterrey, a sacrificarse por su hermana. Sin embargo, despierta un año antes de su trágico final. Decidida a cambiar su destino, acepta el destierro en Madrid mientras Isabella le roba su identidad frente a Dante Montenegro, el capo a quien Sofía rescató. Pese a que su hermana finge ser la heroína, la joven planea una venganza implacable desde el anonimato para destruir su imperio.
Portada de la novela Isis y Osiris "La Reencarnación de los Dioses de Egipto"
9.0
Egipto se desmorona bajo el dominio de un déspota influenciado por una deidad rencorosa. En medio de esta opresión, dos jóvenes que desconocían su origen descubren que encarnan a los antiguos dioses Isis y Osiris. Como señala una profecía ancestral, su despertar divino es la única fuerza capaz de frenar las tinieblas. Ambos deberán aceptar su destino y poderes sagrados para proteger su tierra y evitar que la maldad consuma su mundo definitivamente.
Portada de la novela La cámara oculta lo capturó todo
8.3
Después de siete años de entrega incondicional como esposa secreta de Santiago Robledo, una periodista sufre una traición devastadora. El influyente político prefiere creer la farsa de su amante, Brenda, quien simula un ataque para incriminarla. Tras ser agredida y repudiada por el hombre que amó, ella decide buscar justicia. Santiago ignora que una cámara oculta grabó toda la verdad, dándole a la joven el arma ideal para destruir su carrera y vengarse.
Portada de la novela La Emperatriz que entierra su pasado
9.1
Cintia fue el pilar del éxito de Alejandro, pero él le pagó con traición y calumnias de plagio junto a su amante, Belinda. La maldad de Alejandro no tuvo límites al dejar morir al padre de Cintia, ignorando sus ruegos desesperados. Tras simular su propio fallecimiento en un siniestro, ella reaparece años más tarde convertida en una adversaria feroz. Ahora, frente a un hombre atónito, Cintia busca justicia y está decidida a hundir a quien arruinó su vida.
Portada de la novela Los últimos habitantes de la Tierra
8.2
Año 2159. La humanidad huye de un mundo devastado en arcas espaciales, pero el azar deja atrás a dos desconocidos. Megan, una mujer apasionada por la lectura, despierta en la soledad absoluta de una Tierra vacía. Por otro lado, el joven Ducan pierde su oportunidad de escape tras una apuesta imprudente. Solos y sin esperanza, ambos deberán sobrevivir en un planeta moribundo hasta que el destino los une. ¿Son realmente los últimos de su especie?