Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Cariño, Te di 7 Oportunidades

Cariño, Te di 7 Oportunidades

Siete desplantes fueron necesarios para que Sofía Romero abriera los ojos. Mateo Vargas, obsesionado con un viejo amor, le exigió el divorcio en repetidas ocasiones, pisoteando el talento y la dignidad de la diseñadora. Sin embargo, la última petición no obtuvo lágrimas, sino una gélida aceptación. Sofía ha decidido dejar atrás la sumisión para renacer con fuerza. Mientras él asume un retorno seguro, ella inicia un camino sin retorno para recuperar su destino.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Era la séptima vez.

Sofía Romero colocó la carpeta de cuero negro sobre el escritorio de caoba de Mateo Vargas, el sonido seco rompió el silencio de la lujosa oficina.

Dentro, como siempre, estaban los papeles del divorcio, ya firmados por ella.

Mateo ni siquiera levantó la vista de la pantalla de su computadora, donde revisaba las cotizaciones de la bolsa.

"Ah, ya está."

Su tono era casual, como si le estuvieran informando que el café estaba listo.

Sofía no respondió, se quedó de pie, con la espalda recta, las manos a los costados, su expresión tranquila era una máscara de serenidad que había tardado años en perfeccionar.

Finalmente, Mateo suspiró, se recostó en su silla de piel y la miró, una sonrisa perezosa en sus labios.

"Valentina volvió a México, ¿verdad?"

No era una pregunta, era una afirmación.

Sofía asintió levemente, sin emoción en el gesto.

"Sí."

"Bueno," dijo él, encogiéndose de hombros, "ya sabes cómo es esto, mi amor, es solo por un tiempo, en cuanto arregle sus cosas y se vaya, yo mismo iré a buscarte para que volvamos a casarnos."

La promesa, que antes la habría hecho llorar de alivio y aferrarse a una esperanza dolorosa, ahora no le provocaba nada, era como escuchar el pronóstico del tiempo, un ruido de fondo sin importancia.

El silencio de Sofía pareció, por primera vez, incomodar a Mateo, él frunció el ceño.

"¿No vas a decir nada?, antes, al menos llorabas o me gritabas."

Sofía lo miró directamente a los ojos, y por un instante, Mateo sintió un escalofrío, la mirada de ella era como un pozo profundo, oscuro y en calma, sin el fuego que él conocía.

"No hay nada que decir, Mateo," su voz era plana, "iré a casa a empacar mis cosas, cuando vuelvas, ya no estaré."

Se dio la vuelta para irse.

"¡Espera!"

La voz de Mateo sonó más fuerte, con un toque de irritación, no le gustaba esta nueva actitud, esta calma anormal.

"¿Qué te pasa?, ¿por qué actúas tan raro?"

Sofía se detuvo junto a la puerta pero no se giró para mirarlo.

"No actúo raro, Mateo, simplemente me he vuelto eficiente."

"¿Eficiente?"

"Sí," continuó ella, "hemos hecho esto siete veces, ya me sé el procedimiento de memoria, es como un contrato de negocios que se renueva y se cancela periódicamente, tú eres la Parte A, yo soy la Parte B, y Valentina es la cláusula de rescisión, es muy simple."

Mateo se levantó de su silla, molesto.

"No hables así, Sofía, no es un negocio, es nuestro matrimonio."

Ella soltó una risa corta y sin alegría.

"¿Nuestro matrimonio?, ¿el que pausas cada vez que tu amor de la infancia chasquea los dedos?, ¿el que me ha costado siete humillaciones públicas, siete rondas de susurros a mis espaldas, siete colecciones de actas de divorcio que ya parecen una colección de cromos?"

Recordó el color de cada una, el papel oficial que certificaba su fracaso repetido, el peso de la firma de Mateo que siempre llegaba sin una pizca de remordimiento.

Recordó las cenas familiares canceladas, las vacaciones arruinadas, los proyectos de vida desechados porque Valentina había decidido volver.

Recordó cómo había sacrificado su propia carrera como diseñadora de moda, una que prometía ser brillante, para ser la esposa perfecta de Mateo Vargas, una esposa que él desechaba como un pañuelo usado cuando le convenía.

"Valentina es diferente," murmuró Mateo, como si eso lo explicara todo.

"Lo sé," dijo Sofía, y esta vez su voz tenía un filo helado, "por eso esta vez, haré las cosas diferentes yo también."

"¿A qué te refieres?"

"Me refiero a que no tienes que preocuparte," dijo ella, finalmente girándose para mirarlo, una sonrisa vacía en su rostro, "no te llamaré, no te buscaré, no te molestaré mientras estés con ella, disfruta tu reencuentro."

Mateo la estudió, confundido y receloso, esta no era la Sofía que conocía, la Sofía que lo amaba con una devoción ciega y desesperada, la que siempre lo perdonaba, la que siempre estaba ahí cuando él decidía volver.

Una parte de él se sintió aliviada, no habría drama esta vez, pero otra parte, una parte que no quiso admitir, se sintió extrañamente vacía, como si le hubieran quitado algo que daba por sentado.

"Bien," dijo él, intentando recuperar el control, "entonces, nos vemos en tres meses, como siempre, para la boda."

Sofía inclinó la cabeza, su sonrisa se amplió un poco más.

"Claro, Mateo, en tres meses."

Pero en su mente, un plan completamente diferente ya estaba en marcha, uno que no incluía ninguna boda, ninguna reconciliación, y sobre todo, no lo incluía a él.

Salió de la oficina y cerró la puerta suavemente detrás de ella, por última vez.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor del CEO mafioso
8.4
Tras ser herido, el influyente CEO y mafioso Brad Smith es salvado por Jennifer Robert, una enfermera que huye de la frontera. Fascinado, él le ofrece un matrimonio por contrato para protegerla, ocultando su deseo de enamorarla. No obstante, al sospechar que ella es hija de su mayor rival, Brad desata una despiadada venganza. Cuando la verdad sale a la luz, Jennifer ya ha huido lejos, llevando consigo el secreto de sus gemelos en camino.
Portada de la novela ¿CEO?... ¡No me domines!
9.2
Una noche de pasión imprevista transforma el destino de una mujer cuando descubre que aquel extraño es su actual y dominante jefe. En el entorno laboral, la tensión escala mientras ella intenta ignorar la atracción por un CEO que no acepta un no por respuesta. Entre dinámicas de poder y un deseo prohibido, ambos se enfrentan en un duelo de voluntades donde los secretos compartidos y la jerarquía pondrán a prueba sus verdaderos sentimientos.
Portada de la novela El escolta extraño
7.9
La destacada militar Karen Sánchez recibe la misión de proteger a Yakov Bortnik, el millonario heredero de un gigante de la aviación rusa. Tras ser blanco de una peligrosa organización criminal, Yakov se oculta en el Caribe, donde queda fascinado por el carácter críptico de su guardaespaldas. Mientras las amenazas externas acechan, la obsesión del magnate por descifrar a Karen desata una tensión incontenible que pondrá a prueba sus límites.
Portada de la novela Embarazada del Jefe
8.3
La vida de Jane, una joven abogada, da un giro drástico al reencontrarse con Ray, su antiguo amor y ahora su jefe. Un impulso de pasión tras su reencuentro termina en una noche compartida que cambia todo: Jane queda embarazada de gemelos. Frente a la revelación de la ecografía, ella se debate en la incertidumbre sobre si confesarle la verdad a Ray. Este secreto marcará el destino de su relación, definiendo si recuperarán su amor o se separarán para siempre.
Portada de la novela Habla Con Mi Marido
8.7
Después de fallecer en un siniestro junto a Ricardo, regreso misteriosamente diez años al pasado. Decidida a cambiar mi destino, me convierto en una arquitecta de éxito y corto lazos con su toxicidad. Sin embargo, en una reunión escolar, él y Jimena intentan humillarme llamándome fracasada. Su arrogancia se desmorona cuando Alejandro Castillo, un poderoso magnate, aparece junto a nuestro hijo para buscarme, revelando ante todos mi imponente realidad.
Portada de la novela Ni tan Señora
9.2
El brillante y rebelde heredero francés Jean Pierre Dubois enfrenta un ultimátum de su padre: debe contraer matrimonio y dejar atrás su estilo de vida libertino si desea conservar su fortuna. En medio de esta presión, conoce en un club nocturno a Zoé Bonnes, una enigmática bailarina llamada Kira que lo cautiva de inmediato. Este cruce de caminos obligará al arrogante millonario a cuestionar sus prejuicios y descubrir que nada es lo que parece.