Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Cállate y dame un hijo

Cállate y dame un hijo

Penélope tiene un objetivo claro: conseguir que Alessandro Bacheli sea el padre de su hijo para garantizar una genética impecable. Aunque él parece rechazarla, ella planea seducirlo sin descanso. Lo que ignora es que Alessandro está contra las cuerdas; su padre lo obliga a casarse para no perder su fortuna. Él la ha elegido como la esposa perfecta, pero deberá convencerla, pues Penélope anhela la maternidad mientras huye de cualquier compromiso legal.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Siempre me ha gustado lo mejor, por eso, el padre de mi hijo debe estar a mi altura. Así como él: Alessandro Bacheli. Me encantan sus hombros anchos, sé que se pasa horas entrenando y es amante a la natación. Y ese cabello negro y lacio, se ve tan sedoso, como para pasar mis dedos por ellos y se escurran en su mata de pelo. Ah... y su cuello blanco, sobresaliendo de su traje echo a la medida, se ve tan apetitoso como para pasarle la lengua.

Me enfoco en su mirada, es profunda, fría y sombría. Nunca lo he visto reír, o tal vez no lo recuerdo. Ahí, sentado a mitad de la reunión, se ve como un tempano de hielo. Cómo me gustaría saber qué pasa por esa cabeza. Deseo rodear su cuello con mis brazos y darle muchos besos a ese rostro tan serio.

Entonces, lo veo suspirar profundamente y noto que toda la sala se ha consumido en un profundo silencio. Se ha acabado la proyección, todos esperan saber qué piensa Alessandro, nuestro potencial cliente.

-¿Y usted qué piensa, señor? -pregunto, para así quitar el silencio de la reunión.

-Es la propuesta más inepta que he escuchado -espeta.

Lo veo levantarse de la silla y quitar las pocas arrugas de su chaqueta, abotonándola. Me envía una mirada fría y dura. Auch.

-Me sorprende que mi padre haya tolerado por años su ineficacia -dice con mirada fría-. No permitiré que la compañía de mi familia esté en tan malas manos. Por favor, no vuelvan a llamarme para reuniones como estas donde sólo me harán perder el tiempo.

Trago en seco y llevo la mirada por mis empleados, están sudando frío.

-Si nos dice qué no le gustó de la propuesta podríamos... -intento hablar.

-No será necesario, es evidente que esta compañía jamás cumplirá las expectativas del grupo Bacheli -me interrumpe.

Lo único que puedo hacer es levantarme y darle una sonrisa de despedida, la cual él claramente no corresponde. Sé que me odia. Me odia tanto como aquella vez en el patio de mi casa cuando éramos niños.

Cuando los empleados del grupo Bacheli se marchan, todos vuelven a respirar y empiezan a hacer comentarios al respecto.

-Ay... ¿y ahora qué vamos a hacer? -pregunta Gloria, mi secretaria, con las manos en el pecho-. Por lo que dijo, parece que no está dispuesto a considerar una segunda reunión.

Me dejo caer en mi silla y todos me observan a la expectativa, esperando que a su jefa se le ocurra una idea brillante que nos saque de la crítica situación.

.

.

Siempre ha sido difícil para una mujer el tener un hijo, sobre todo si la mayoría de su vida la ha pasado enfocada en ser exitosa y conseguir mucho dinero. La sociedad ve a las mujeres exitosas como solitarias, egoístas y que no comparten la idea de la maternidad. Todo lo contrario, a las mujeres tradicionales que sí priorizan la familia ante cualquier cosa. Entonces, una mujer exitosa debe dejar de lado la familia si quiere llegar a la cima del éxito.

O eso es lo que nos han vendido. Pero yo no estoy de acuerdo con ese concepto.

Para mí nunca ha sido una opción el casarme, sobre todo porque he estado rodeada de hombres que se ven amenazados de mi éxito. O pasa que voy a una cita y noto que están más interesados en mi dinero o mis influencias y quieren sacar provecho de ello.

Por eso, a punto de cumplir mis treinta, quiero tener un hijo, pero no un esposo. Aunque no quiero tener cualquier hijo, quiero que sea uno de un hombre que yo conozca muy bien, uno que yo admire y pueda decir: este hombre sí que puede mejorar mi raza.

Y cada vez que pienso en embarazo, mi mente se desplaza al recuerdo de Alessandro Bacheli. Dios mío, ¿ese hombre por qué debe ser tan perfecto y al mismo tiempo odiarme tanto?

Al ya encontrarme en mi oficina, me dejo caer en mi silla de escritorio y llevo las manos hasta mi rostro. Ahogo un grito y después dejo caer los brazos, rendida por el cansancio mental.

Gloria deja varias carpetas sobre el escritorio y decide marcharse en silencio, sabe que necesito privacidad en este momento.

Si se me hace tan complicado el convencer a Alessandro de asociarse con nosotros, ¿cómo podré hacer que decida tener sexo conmigo? Es demasiado...

-Lo quiero, lo quiero para mí -susurro.

Alessandro Bacheli es demasiado... exclusivo. Y eso me encanta.

Siempre supe que los treinta sería la época perfecta para tener a mi hijo, pero primero necesitaba dinero, mucho dinero para darle la vida perfecta. Me enfoqué tanto en ese "ser joven, rica y próspera" que dejé a un lado mi vida amorosa porque me di cuenta que en ese aspecto no soy tan buena como puedo serlo en otros aspectos, por ejemplo, en el trabajo, reconozco que se me dan muy bien los negocios.

Al contrario de mi hermana Mariana yo no soy tan guapa y los hombres no me hacen fila. Dicen que las mujeres siempre tenemos algún pretendiente, pero ese no es mi caso. Me dicen que yo los intimido. Y es verdad. Así que ahora que estoy casi en mis treinta, ya tengo el dinero por el que tanto trabajé por años, pero no tengo al hombre con el que pueda quedar embarazada. Y el que me gusta, me odia.

También te puede gustar

Portada de la novela Atada al Alfa: El Contrato de Sangre
8.8
Con tal de rescatar el refugio de su abuelo, Luna pacta un matrimonio de conveniencia con Ian Sterling, un frío magnate. El contrato estipula un año de distancia, pero él guarda un secreto: es el Alfa de una manada. Al producirse el primer contacto físico, el vínculo de compañeros destinados surge, rompiendo sus reglas. Entre la opulencia y el acecho de lobos rivales, ella debe descubrir si este hombre es un peligro inminente o su salvación definitiva.
Portada de la novela Casada Con El CEO. Es Solo Un Contrato ¿O Algo Más?
8.0
Emily Sinclair lo perdió todo: su hijo, su padre y su fortuna debido a una cruel traición. Decidida a vengarse, acepta un matrimonio falso con Franklin Robinson, un CEO tan frío como manipulador. En medio de su plan, la pasión surge y complica su odio. Todo cambia cuando ella queda embarazada y Franklin le ordena abortar. Ahora, Emily debe proteger a su futuro hijo y enfrentar al hombre que ama para consumar su justicia en un juego de deseo y poder.
Portada de la novela CONTRATO MATRIMONIAL CON LA PRINCESITA
8.6
Un espía infiltrado busca justicia por la muerte de su primo al adentrarse en una red criminal familiar. En su misión, termina vinculado mediante un matrimonio por contrato a la hija indomable de un influyente magnate. Mientras él rastrea evidencias cruciales entre lujos y peligros, ella empieza a dudar de la fachada de su esposo. Entre traiciones y una creciente atracción, ambos deberán sobrevivir a una convivencia marcada por los oscuros secretos.
Portada de la novela De prisionera a fénix: el arrepentimiento de él
9.7
Tras perder la memoria en un accidente, ella pasó tres años en la miseria junto a Gavin, creyéndolo un humilde luchador. La farsa termina al verlo en televisión como un millonario CEO a punto de casarse. Al recuperar sus recuerdos, descubre que él le robó su identidad y fortuna para poner a prueba su lealtad. Destrozada por la traición, ella finge su propia muerte, decidida a resurgir para ejecutar una fría venganza y destruir el imperio del hombre que amó.
Portada de la novela La diva inalcanzable que dejó su mundo en ruinas
8.8
Tras un divorcio amargo, una mujer decide mostrar su verdadera identidad ante el hombre que siempre la menospreció. Mientras su exmarido idolatra a una piloto de leyenda y a un joyero prestigioso, descubre impactado que ella es la genio tras esos títulos. La arrogancia del sujeto se quiebra cuando su empresa colapsa bajo el control de su antigua esposa. Ignorando sus súplicas de perdón, ella lo abandona para forjar un futuro con un influyente magnate.
Portada de la novela Ligue de una noche con el desconocido inolvidable
9.3
Cassie Smith ha estado enamorada de Nathan Greg toda su vida, conformándose con un vínculo informal durante sus estudios. Al descubrir que él planea casarse con otra mujer, decide boicotear el enlace para recuperarlo. En su plan se cruza Brian Colleen, un enigmático magnate de la aviación y hermanastro de Nathan, quien accede a fingir un romance con ella para provocar celos. Sin embargo, la inesperada pasión por Brian hará que Cassie dude de sus sentimientos.