Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Café Amargo: Aroma de Mujer

Café Amargo: Aroma de Mujer

Con la sed de vengar a su padre, Emiliano Quintero orquesta un matrimonio por interés en una hacienda de café. Para ejecutar su plan, persuade a Kael García, un capataz idéntico a él, para que asuma su identidad durante un año. Camila Montoya, la pareja de Kael, queda atrapada en esta peligrosa farsa. No obstante, una violenta emboscada durante la boda arruina el pacto. Entre traiciones y sangre, el trío enfrentará un destino lleno de secretos y riesgos.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Camila respondió con premura. -¡Me niego! Eso es una locura. ¿Pretendes que él se mezcle con esa mujer? Ella ya me vio. Piensa que soy tu amante.

Emiliano la miró por primera vez con algo parecido a paciencia. -Entiendo que la idea de que tu novio esté cerca de otra mujer sea inadmisible -dijo-. Pero yo ¡Que soy el prometido de Valentina! Te aseguro que ella me perdonara por algo que no es así y algo más ¡Kael no va a estar ni cerca de su cama!

Kael apretó los puños. -¿Cómo puedes asegurar eso? Se supone que se casaran. ¿Y la noche de bodas?

-Porque Valentina y yo solo hemos estado una vez juntos -respondió Emiliano-. Fue un desastre. Ella no me ama. Esto no es amor. Es compromiso. Negocios de familia. -Emiliano bajo apenas la mirada-. ¡Ella me traiciona!

Kael negó con la cabeza. -¿Por qué quiere cambiar de vida conmigo realmente? -preguntó-. Nada de esto estaría pasando si no nos hubiéramos conocido. ¿Oculta algo más grave?

Emiliano le sostuvo la mirada. -Ciertamente. ¿Si tú no apareces? Yo me quedo administrando esta finca -dijo-. Valentina seguirá en su vida de lujos, lejos del olor a campo. Y en un año me divorciaría cuando termine de pagarle a su padre el préstamo que le debo. Esto siempre fue negocios.

La excusa estaba expuesta, pero Emiliano continuo. -En cambio ¿Si esto no se da? Tendrías que marcharte, Valentina estaría día y noche tras de mi y no podría administrar esta finca. Ellos solo desean mi ruina como lo hicieron con mi familia.

Camila respiró hondo. Observó la tristeza y una pena arrastrándose en las palabras de Emiliano. -¿Y qué ganamos nosotros con esto? -preguntó Kael-. Ella va a notar que no soy su hombre. Su familia, sus socios, todos. ¡El teatro se caería!

Emiliano se acercó más. -Te enseñaré lo básico -dijo-. Lo que debes saber de ellos, de la empresa, de cómo moverte. Solo te pido un año. Tú serás mi fachada.

Camila miró a Kael, desarmada. El miedo le apretó el pecho. Kael era su amor, su vida, pero ese día algo se movió en ella. Era como si se estaban acomodando las vidas de quienes no debían estar juntos.

Kael entonces susurró. -Esta finca era mi sueño.

Emiliano no dudó. -Ser dueño de esta finca es tu sueño-respondió-. En un año te la entrego. Con todo lo que produzca y todas las mejoras hechas. Seria mi pago por aceptar mi trato. -Emiliano miró a ambos. -¿Aceptan?

Kael guardó silencio unos segundos. El viento estaba empujando la decisión que ya se estaba formando en su pecho. Camila lo miró con los ojos húmedos, buscando en su rostro una respuesta que la tranquilizara, pero lo único que encontró fue determinación mezclada con miedo.

-¿Si aceptamos? -dijo ella al fin, rompiendo el silencio-, quiero que me lo jures, Kael. ¡Júrame que no la tocarás! Que no permitirás que esa mujer se meta entre nosotros.

Kael tomó el rostro de Camila con ambas manos, apoyando su frente contra la de ella.

-¡Te lo juro! -susurró-. No la tocaré. No será mi mujer. Tú eres la única. ¿Y si en algún momento? ¿Si algo se sale de control? Emiliano tomará mi lugar. ¿Verdad?

Emiliano respondió con premura que apremiaba. -Así será -confirmó-. Kael es solo la fachada. Yo me encargaré de Valentina cuando sea necesario.

Camila intentó conservar la calma. Algo en su interior se removió, una punzada que no supo identificar del todo. No era celos, no era desconfianza. Era una intuición amarga que le decía que, aunque todo estuviera planeado, nada volvería a ser igual.

-¡Aceptamos! -dijo Kael finalmente.

Emiliano no sonrió. Sacó el teléfono de inmediato y marcó un número que conocía de memoria. -Mynor -dijo cuando la llamada fue respondida-. Necesito que prepares unos documentos.

Del otro lado de la línea, el silencio fue inmediato, la incertidumbre de lo que Emiliano estaba solicitando. -¿Qué clase de documentos? -preguntó Mynor, con la voz cargada de incredulidad.

-Trae contigo todo lo que me pertenece, aquí te explicaré todo. -dijo Emiliano con una satisfacción en su corazón.

Mynor no entendía nada, pero obedeció. Llegando poco tiempo después al establo. Mientras que Emiliano miró fijamente a Kael, como si en ese instante estuviera entregándole algo más que un apellido. -Confío plenamente en ti.

Camila observó a Emiliano con atención, sin saber que detrás de esa seguridad había una guerra silenciosa. Él no dijo nada más, pero dentro de sí la verdad ardía: todo aquello era una fachada. El hombre que había arruinado a su familia. El hombre que había sido responsable de la muerte de su padre. Ni siquiera imaginaba lo que se venía encima.

Emiliano no pudo negarse lo que había comenzado a sentir por Camila. Algo que no entraba en el plan. Algo peligroso comenzaba a entrar también en juego. ¡Los sentimientos!

Camila, por su parte, se preguntó en silencio si su amor por Kael seguía siendo el mismo o si, sin darse cuenta, algo había comenzado a quebrarse. Después de todo ese amor no era tan fiel como ella lo pensaba. No fue el dinero o la posición, fue ese beso que removió todo en su interior.

Tras la salida del hotel, Valentina fue dejada en la residencia de su padre. El chofer apenas le dirigió una mirada antes de marcharse. Ella caminó hasta el despacho, donde su padre la esperaba. -¿Estás preparada? -preguntó él, sin rodeos.

-Sí -respondió Valentina, segura-. Todo está bajo control.

Su padre estaba seguro y no encontró puntos de quiebre en su plan. -Quiero algo limpio. Sin escándalos. Sin manchas para nuestro apellido. Emiliano es astuto, pero débil.

Valentina se inclinó ligeramente hacia él y le susurró. -¡Me encargaré de Emiliano! ¿De ser necesario? en los primeros seis meses de matrimonio.

La sonrisa de su padre fue lenta, pero muy satisfactoria.

Mynor llegó al establo con urgencia. Observó a Emiliano solo con Camila. -¿Qué haces Emiliano? -preguntó Mynor con un sentimiento comprimido.

Emiliano devolvió su mirada hacia Mynor y tras una leve sonrisa, el respondió. -Recuperar el honor de mi familia.

-¿A que te refieres con eso? ¿Quién es ella? ¡Valentina! ¿No te descubrió, verdad? -cuestionó Mynor con el alma en sus manos.

Emiliano sonrió nuevamente diciendo. -Quiero que conozcas a alguien. -Emiliano giro su mirada y exclamó-. ¡Kael! Ven por favor.

El rostro de Mynor lo dejo claro. La sorpresa fue mayor y su mente se estremeció. -¡Emiliano! -murmuró Mynor sin despegar su mirada de Kael-. No me digas que...

-Es idéntico a mí. ¿Verdad? -lo interrumpió de golpe, aun sonriendo y satisfecho.

-¿Tienes un hermano gemelo idéntico? ¡Porque no lo sabía! -gritó Mynor con asombro.

-No hay tiempo para eso Mynor, te prometo que te lo contaré luego. -dijo Emiliano con la mirada serena-. Necesito que Kael lleve desde hoy mi nombre. Cuente con acceso a mis cuentas de banco, autos. ¡Todo!

-¿Estas seguro, Emiliano? -preguntó con desconfianza.

-¡Nunca había estado tan seguro de algo, Mynor! -respondió Emiliano posando su mano sobre el hombro de Kael.

Luego del papeleo Kael pidió estar a solas con Camila. Emiliano no se interpuso, pero su corazón se llenó de celos. Emiliano tenía todo lo que Kael necesitaba, pero Emiliano no tenía lo único que Kael poseía: El amor verdadero de una mujer. Aunque eso ya era un punto de quiebre.

Kael y Camila se encerraron en la habitación del antiguo dueño, conscientes de que esa podría ser la última noche en la que todo fuera simple. Se buscaron con urgencia, pero también con una tristeza silenciosa que se colaba entre cada caricia. -Prométeme que volveremos a ser nosotros -susurró Camila, aferrándose a su cuerpo.

-¡Volveremos! -dijo Kael, aunque no sabía si era una promesa o un deseo desesperado.

Sus manos desabrocharon la vestimenta con ansias, ya no había momento para botones pausados ni suavidades. La tela voló al piso, Kael alzo a Camila, llevando sus piernas en torno a su cintura. La condujo a la cama, donde el colchón rechinó por el peso de dos almas anhelantes. Se dejó caer encima de ella, su peso fue la única ancla en un mar incierto.

-¿Si te pierdo? -murmuró él contra su oído, su voz áspera, mientras que sus manos poseían su cuerpo con necesidad de no olvidarla.

Camila lo corto atrayéndolo hacia sí, guiándolo hacia su entrada húmeda y apasionada. -Entonces... ¡Has que valga la pena! -contestó ella, un gemido casi inaudible -Estaré aquí para ti... ¡Siempre!

Kael no esperó más. Con una embestida fuerte y profunda, se sumergió en ella hasta el final. Camila arqueó su espalda, un grito atrapado en la garganta, percibiendo como él la colmaba, como la partía y la recreaba al mismo tiempo. No existió tregua, tampoco ritmo suave. Fue una violencia cruda, el deseo de dos seres queriendo fusionarse antes de separarse.

Él la agarró con furia, cada golpe contra sus caderas parecía retumbar en la habitación, un latido. Sus manos aprisionaban sus muslos, capaz de dejar morados, esas manchas púrpuras en su piel pálida, que juraban su pasión. Kael clavaba su mirada en los ojos de Camila, oscuros, dilatados por el placer, esforzándose en grabar esa imagen, hasta que estuvieran juntos nuevamente o terminara el pacto con Emiliano.

La fricción fue un incendio, que los quemaba por dentro. Camila sintió el clímax acechando, como una ola indetenible. -Kael, por favor. -suplicó ella, sin saber si rogaba por piedad o más.

Él intensificó el ritmo, una máquina implacable, buscando su alivio en el calor de su cuerpo. Con un grito ahogado, Kael se vació dentro de ella, un torrente caliente que inundó sus sentidos. Camila se estremeció bajo él, su orgasmo propio recorriéndole en espasmos eléctricos, dejándola blanca, temblando.

Ahora les deparaba el futuro. Más esa noche, ese mismo día. Emiliano llamó a la puerta. -¡Es hora Kael! -Emiliano hizo una breve pausa y tras un suspiro largo y con un sentimiento ahogado, dijo finalmente-. ¡Es hora que comience el pacto!

Kael se vistió a la perfección como Emiliano lo hacía. No se reconoció, el solo sonrió sin alivio. Camila lo observó transformarse, Camila vio a su hombre de campo convertirse en un hombre de ciudad.

Dos horas mas tarde el timbre de la residencia de los Jaramillo se hizo escuchar. -Es Emiliano. -susurró Valentina.

-¿Qué esperas? Ve a recibirlo. -le dijo su padre con una mirada discreta-. Olvida la escena en ese establo y céntrate en lo importante.

Valentina salió del despacho y el ya estaba esperándola en recepción. -¡Volviste! No esperaba verte tan noche. -dijo ella apenas lo vio de espaldas.

El se giro hacia ella y extendió sus manos, un ramo de rosas rojas cubrían sus manos. -¿Me perdonas? -murmuró mientras la observaba sin titubear.

Ella corrió y lo abrazó. -¿Cómo lo supiste? -preguntó ella desconcertada-. ¡No tengo nada que perdonarte, Emiliano Quintero! -dijo ella con la voz quebrada de alegría.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Cautivado por ti
8.9
Muriel comenzó su carrera como doble de riesgo, pero su carisma la convirtió pronto en una estrella de cine admirada. Sin embargo, tras el brillo de la fama se oculta una comando de élite con la misión de infiltrarse y destruir organizaciones criminales del sector. Mientras equilibra su ascenso mediático con operaciones tácticas de alto riesgo, esta doble vida la obligará a enfrentar peligros constantes y la llevará a descubrir un romance inesperado.
Portada de la novela Corazón Roto, Linaje Descubierto
9.5
Traicionada por Marco, su prometido, y su hermana Estrella, Luna vive la pesadilla de ser despojada de su chip neuronal por su propio hijo. Tras perder su carrera y familia en un acto de crueldad, la muerte la acecha, pero despierta inexplicablemente en el pasado. Al regresar al fatídico día de su humillación pública, Luna decide cambiar su destino. Armada con sus recuerdos y una sed implacable de venganza, buscará justicia contra quienes la destruyeron.
Portada de la novela Desenmascarando a mi esposa: sus mil caras
9.7
Tras sobrevivir a una infancia de abandono y delincuencia, Kathryn regresa decidida a recuperar su legado familiar. Pese al desprecio de la alta sociedad y las críticas hacia Evan por su unión, nadie sospecha que ella es una experta hacker y sanadora de élite. Mientras el mundo empresarial intenta marginarla, su esposo permanece leal. Al revelarse sus talentos ocultos, Kathryn logra someter a sus enemigos y consolidar su indiscutible poder.
Portada de la novela EL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS
9.6
La Baronesa Oscura intenta recuperar el antiguo poder maligno de su hermano, pero un fallo crítico en su ritual despierta a una fuerza superior: el Príncipe de las Tinieblas. Esta entidad de leyenda vuelve a la vida sin memoria ni vínculos, movida solo por un hambre voraz de destrucción absoluta. Frente a este ser despiadado que aniquila todo a su paso, el mundo se pregunta si existe algún guerrero capaz de frenar su imparable y letal avance.
Portada de la novela El Sabor Amargo de la Victoria
8.0
El triunfo académico de Camila desencadena un brote de locura en su madre, Sofía. Bajo una retorcida sed de venganza por su otra hija, Isabella, la mujer encierra a Camila en un congelador y a su esposo, Ricardo, en un sauna, simulando un accidente fatal. Ricardo descubre entonces la crueldad absoluta: su hija tiene agujas en la boca. Enclaustrados y sin posibilidad de auxilio, la familia enfrenta una agonía desesperada mientras el tiempo se agota.
Portada de la novela La Heredera 3
7.9
En esta continuación, la pintora Aurora Carson y el implacable líder de la Bratva, Alexeí Danko, enfrentan una amenaza letal. Aunque él es frío y ella representa su redención, la seguridad de su hija está en juego por un enemigo invisible. La crisis obliga a Aurora a revelar una fuerza oculta ante secuestros y combates mortales. Entre el descubrimiento de sus raíces y el choque de la alta sociedad con el crimen, deberán luchar por su perdón y supervivencia.