Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Brisa suave2, el viento vuelve a soplar.

Brisa suave2, el viento vuelve a soplar.

La historia de Luz avanza en esta continuación marcada por el peso de la realidad. Tras los sucesos previos, la protagonista debe aprender a ser independiente mientras gestiona las complejas consecuencias que su vínculo con Manuel ha provocado en su vida. En pleno proceso de maduración, diversos desafíos pondrán en riesgo su estabilidad emocional y su noviazgo. Luz tendrá que luchar con determinación para asegurar su futuro ante los nuevos retos.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Dos meses después…

En la cama de un hospital, Luz se encontraba en un estado de profundo sueño.

En el sueño, ella caminaba en la orilla de una playa tomada de manos con un hombre.

En su rostro se veía una tierna sonrisa, sus ojos verdes esmeraldas invitaban a mirarlo de cerca, tenía un rostro sereno que irradiaba tranquilidad, en su mentesabía que no podía ser Manuel.

¿ Pero quien es él? ¿ Por qué sigo viéndolo cada día?

Realmente, se sentía profundamente enamorada de él, en el fondo de su corazón ella sentía que algo estaba mal,

Ese silencio proveniente de él, era tan extraño, a la vez sombrío como si no fuera real.

cada vez, que intentaba alcanzarlo él, se apartaba más y más hasta desaparecer.

No podía entender, lo que estaba pasando en ese momento, ¿ por qué él desaparece?

De pronto, la escena cambia ahora ella se encuentra en una casa, era la misma en donde se mudó con manu,

Comenzó a caminar por la casa, pronto se detuvo en la habitación que ambos compartían.

La forma de su rostro cambio bruscamente, tan pronto cuando entró a esa habitación.

Manu, estaba acostado en el piso, cubierto de sangre.

Era una escena muy fuerte.

Ella se arrodilla junto a su cuerpo, le acarició el rostro ensangrentado, no puedo parar de llorar, lagrimas tras lagrimas se resbalan por su rostro.

De pronto, como si estuviera durmiendo abre perezosamente sus ojos.

Eso la emociona, pero se siente desesperada y con el corazón a mil por horas, necesitaba llamar a alguien.

—Voy a llamar, a un doctor.

Cuando se propuso a levantar, él sujetó de su muñeca, y con una pequeña sonrisa en sus labios

Susurró en su oído, —¡Amor, ya no!.

—Ya me fui, pero tu no.

No pudo entender lo que quería decir con esas palabras.

—¡Vuelve!, es tu oportunidad de ser feliz, —¡ Te hice mucho daño! —¡ Lo siento!

Pero ahora, quiero que te despiertes y busques lo qué te haga feliz…

Ella no entendía nada, porque debía de volver,

Pero algo resonaban en su interior, y sentía que él tenía razón.

—¿Dónde te fuiste, manu?, ¿por qué, me estás dejando?

Dijiste que me amaba, no quiero estar sola en éste lugar.

¡Lo siento si te dije algo que te molesto!—!Solo no me dejes sola, aquí!

—Luz, yo...

No puedo salir de aquí, algo me detiene.

—¿perdón, bebé?

Lagrimas chorreaban de sus ojos.

De pronto, se fue.

Era un momento triste y desesperante, Manuel también desapareció sin más ni menos, ella se había quedado sola en esa oscura habitación.

Pero en el aire se escuchaba la voz de manu,

—Tú puedes, ¡eres muy fuerte!

¡Estaré contigo siempre!...

El silencio volvió, de pronto la habitación se llenaba de gotas de agua, parecía que afuera estaba lloviendo y la sala se lleno de goteras, ella caminaba lentamente y pudo cruzar a otra habitación, está era una sala, en esa habitación la chimenea estaba prendida.

Mirando los estantes pudo ver sus fotos, en una de ella estaba enfrente del mar sonriendo, algo raro de ella sonreír en una foto, en otra estaba abrazando a un hombre pero no podía distinguir su rostro,

Cuando iba a agarrar la foto, volvió a escuchar la voz de manu,

—Recuerda siempre, —Cariño ¡eres mi ángel!, Siempre fuiste un ángel, que me salvó del infierno.

—¡ Lo siento, por no salvarte también!

Te amaré por siempre, mi bebé.

No te culpo de nada, Luz.

Esas ultimas palabras, eran pronunciadas con tristeza fueron impactando en su pecho, él dolor la invadió cada vez más.

—¿Realmente se había ido?—Jamás se imagino que eso pasaría.

Por la ventana pudo ver que manu caminaba hacia afuera de la casa, entonces, ella lo siguió con unos pasos apresurados, quería alcanzarlo lo mas pronto posible.

Pero él siguió sin mirar atrás, cuando estaba en la puerta una Luz, lo cubrió por completo , —ya no estoy físicamente contigo, pero te estaré esperando en otro lugar

Pero recuerda, independiente de todo lo único que quiero, es que seas feliz.

¡Sé libre!...

También te puede gustar

Portada de la novela Cambio El Héroe
8.3
La arquitecta Isabella Valdés descubre que su noviazgo de tres años con Mateo Herrera es un engaño. Él nunca fue el héroe que la rescató de un incendio, sino un hombre obsesionado con su exnovia. Tras ser humillada y sufrir un atropello planeado, Isabella presencia cómo Mateo defiende a la culpable. Decidida a dejar atrás la traición, ella emprende un viaje a Florencia para localizar a Santiago Cruz, su salvador real, y reconstruir su destino.
Portada de la novela El Novio Indeseado
9.4
Helena Windsor, la distinguida sucesora de un vasto imperio, enfrenta un destino amargo tras ser obligada a un compromiso matrimonial. Su familia la vincula a Gabriel Devereux, un poderoso magnate cuya soberbia iguala su influencia. Sin miedo, Helena le asegura con frialdad que su unión será un calvario. Pese al desprecio, Gabriel muestra una curiosidad desafiante, mientras ella mantiene su elegancia y lo ignora con absoluta determinación.
Portada de la novela El precio del pecado
8.5
Mi vida fue sacrificada para cubrir las deudas de mi padre, terminando en una subasta donde Lucas Valentino, el despiadado jefe de la mafia Cavazzo, me reclamó como suya. Bajo su imponente y peligrosa presencia, descubrí que no hay escapatoria posible frente a su dominio absoluto. El Don ha sido claro: cualquier rebeldía es vana. Atrapada en su mundo oscuro, mi única salida implica enfrentar un precio personal que jamás imaginé pagar.
Portada de la novela El Precio del Perdón Negado
8.4
La cena de gala anual de los Robles, un escaparate de poder y opulencia, era el último lugar donde quería estar. Pero mi madre, Doña Elena, siempre maestra de las apariencias, había insistido para demostrar la "unidad" familiar. Apenas entré, los susurros me persiguieron como sombras: "Ahí está Armando Robles... dicen que estuvo preso... no, en una clínica por drogas... qué terrible, parece un monstruo". Ignoré las miradas de lástima y desprecio, y me acerqué a la barra. Allí, mi hermanastro Diego apareció, con su sonrisa de mártir. Me ofreció champaña, insistiendo en un brindis "por el pasado". "No bebo", respondí secamente. Él sabía por qué. "¿Todavía me culpas por ese pequeño... accidente?", preguntó con falsa inocencia, refiriéndose a la noche en que Sofía, mi exesposa, me había desfigurado con ácido. En ese instante, Sofía se acercó, y para mi sorpresa, le dijo a Diego que me dejara en paz. Pero Diego, el eterno manipulador, se deshizo en lágrimas, atrayendo la atención de todos. Sofía, cayendo en su trampa habitual, se volvió hacia mí, con el rostro endurecido. "Armando, ¡ya basta! ¡Discúlpate con él y tómate esta copa! ¡Ahora!". Me aferró la nuca y me obligó a abrir la boca. El champaña helado quemó mi garganta dañada. Me doblé, tosiendo, y un chorro de sangre salpicó el impecable mármol. Un silencio sepulcral llenó el salón, solo roto por un parpadeo en la pantalla gigante. La imagen cambió de un niño sonriente a un video granulado. Era una celda oscura, y yo, atado a una silla, siendo torturado. El sonido del látigo, mis gritos ahogados, las risas crueles de los guardias... todo llenó el salón. Caí de rodillas, suplicando entre sollozos, reviviendo mi infierno ante cientos de miradas. Cuando mis ojos encontraron los de Sofía, le dije: "Quiero el divorcio ahora. Y no quiero nada de ti. Quiero ser libre de todos ustedes. Me han quitado todo". Mi madre, en su pánico, intentó negar lo que se veía en pantalla. Diego, el vil, me acusó de haber filtrado el video para dar lástima. Y Sofía, tan predeciblemente, dudó de mí. "Armando... ¿tú... tú hiciste esto?". Esa pregunta. Fue el golpe final. Esa noche, encerrado en mi antigua habitación, supe que mi única salida, mi verdadera libertad, no era vivir. Era escapar.
Portada de la novela Los Sueños de una Viajera
7.9
Alicia aterriza en Qatar para renovar su vida, pero su destino da un vuelco tras conocer al príncipe Amir. Su conexión prohibida desafía las estrictas leyes de la corona, provocando la ira de su linaje y del país entero. Obligados a escapar por Europa, se enfrentan a una persecución letal y a oscuras tramas políticas que buscan destruirlos. En una carrera contra la traición, los amantes arriesgarán todo para ver si su vínculo puede sobrevivir al peligro y al peso de la tradición.
Portada de la novela Mentiras de cristal
9.2
La estabilidad profesional de Valentina, exitosa gerente de marketing, se tambalea con la llegada de Nicolás como nuevo CEO. Tras años distanciados desde que ella eligió su carrera en el extranjero, su antiguo amor universitario regresa con poder y una actitud desafiante. Entre las paredes de la oficina, la tensión laboral se mezcla con recuerdos imborrables, desatando una batalla de voluntades donde la venganza y la pasión se confunden en un peligroso juego.