Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Besos de Medianoche 1: Designio

Besos de Medianoche 1: Designio

La agencia de acompañantes Besos de Medianoche es famosa por diseñar encuentros llenos de pasión y romance personalizado. No obstante, su prestigio se ve amenazado ante el reto más complejo de su historia: un cliente multimillonario de carácter excéntrico y peticiones extremas. La organización deberá esforzarse al máximo para cumplir las desmedidas expectativas de un hombre que posee todo. ¿Lograrán satisfacer a alguien tan influyente y exigente?
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

—¿Me podrías volver a explicar cómo encontraste esta agencia en primer lugar?— dijo Dorian mientras bajaban de su Chevrolet Impala de similar color que su cabello.

Ya le había pedido que recreará aquella historia tres veces, aún así Margarita seguía contándole con el mismo lujo de detalles. La cuarta vez no fue la excepción.

— Di con ellos hace tres años atrás, me los recomendó una amiga con quién suelo ir a los bares de karaoke— comenzó a explicar con paciencia la mujer, como todas las veces anteriores, volvió a ignorar el bello rostro asombrado de Dorian ante la mención de sus salidas a bares — estaba desesperada porque mi único hijo quería dejar de estudiar, cobrar la herencia por parte de su difunto padre, e irse con esa maldita zorra… ¡Lo siento señor fue la emoción!. Con esa mujer de viaje por el mundo.

Dorian notó, que al igual que las veces anteriores, Margarita no sentía culpa de llamar zorra a su ex-nuera. El mismo había tenido el desagrado de conocer a esa mujer en una ocasión y no la catalogaría como menos que desagradable.

—Los años no vienen solos querido, los acompañan la experiencia, y algo que aprendí en mis casi sesenta años es a distinguir las caza fortunas. Fué entonces que llegue a ellos — continuó diciendo la mujer mientras señalaba con la barbilla el destartalado edificio al cual se dirigían con pasos taciturnos — los contraté para que mi hijo dejara a esa mujer y volviera a estudiar, ellos lograron eso gracias a una chica quien actuó un romance con mi querido hijo. El dejó a la zorra y volvió a estudiar, la actriz contratada de la agencia desapareció fingiendo su muerte un tiempo después de haber asegurado la continuidad de los estudios de mi hijo.

Dijo para finalizar Margarita, solo unos pasos los separaban de la entrada principal. El estómago de Dorian era un nudo de emociones y sentimientos, de alguna forma sentía que traicionaba a Elena por siquiera pensar en coquetear con otra mujer, aunque fuera fingido.

—Señor Dorian, ellos lo ayudarán a conseguir lo que desee, solo confíe en mí —susurró ella trayéndolo de su ensueño, al tiempo que le regalaba una sonrisa la cual exaltaba sus ya marcadas arrugas.

—Está bien Marga, confío en tí— dijo Dorian intentando y fallando en obsequiar una sonrisa.

Haciendo eco de todo el valor posible, el millonario Dorian Fleyman, caminó los pisos que lo separaban de la entrada y atravesó sus puertas acompañado de su ama de llaves.

El lugar era mucho más cutre por dentro de lo que aparentaba por fuera. La pintura de todas las paredes se encontraba resquebrajada, el suelo de madera oscura gemía con cada paso que daba más cerca del pequeño escritorio junto a la escalera.

Un hombre con anteojos de medialuna y barba blanca, igual que su cabello, los recibió con una sonrisa amable.

—Hola ¿Qué se les ofrece?— dijo aquel hombre en tono pacífico y alegre, algo en él le transmitió a Dorian la seguridad que necesitaba para hablar.

—Hola, vengo para contratar un servicio de la agencia "Besos de medianoche"— dijo Dorian con confianza, palabras fuertes y claras, como se lo había indicado Margarita.

El hombre asintió y comenzó a buscar debajo del mostrador algo, unos instantes después, emergió con una enorme carpeta color rojo. Antes de abrirla le dedicó una gentil sonrisa.

—Antes de comenzar la selección le pediré que me explique qué es lo requerido de nosotros— dijo el hombre, sus ojos color miel lo recorrieron, intentando buscar una respuesta marcada en su labrado cuerpo.

—Necesito una acompañante para la boda de mi ex-pareja y mi mejor amigo, ella debe fingir un romance lo más realista posible. Debe ser atractiva, inteligente, extrovertida y simpática— contestó Dorian.

El hombre se quedó callado unos minutos mientras golpeaba con delicadeza, su dedo índice contra su mentón y labio inferior.

—En resumen, quieres a una Diosa que opaque a la novia sin mucho esfuerzo ¿O me equivoco?— dijo aquel hombre mientras deslizaba sus ojos hacia la carpeta.

—Si no es mucho pedir— contestó Dorian de forma cortante, su paciencia comenzaba a evaporarse.

Aquel anciano cuyos anteojos le recordaban a los de Dumbledore, comenzó a reírse a carcajadas y Margarita a su lado hizo acopio de lo mismo, pero tuvo la decencia de cubrir su rostro con una mano.

—No te enojes chico, solo quiero saber bien qué es lo que necesitas y ponernos en la misma sintonía, pero creo saber lo que buscas— contestó él no-Dumbledore recomponiendose de las risas y abriendo la carpeta frente a él— bueno, puedes elegir a tu acompañante, una vez escogida arreglaremos el monto y la forma de pago.

Pero a Dorian poco le importaba el dinero, eso tenía en excesos en aquel momento; todo sentimiento de duda quedó opacado una vez que la carpeta fue abierta, revelando fotos de hermosas mujeres, a su lado escrito con computadora, unas referencias sobre sus personas y conocimientos.

La primera imagen que vió fue la de Julieta, una chica de alrededor veinticinco años, cabello rubio y preciosos ojos verdes. Pero perdió el interés en ella con rapidez.

La segunda fue Candelaria, una preciosa chica asiática que aparentaba unos veintitrés años. Nuevamente, Dorian perdió el interés demasiado rápido.

Las imágenes siguieron pasando, una chica más hermosa que la anterior, pero aún así Dorian les encontraba algún defecto, ya fuera en su apariencia o descripción. Ante sus ojos, ninguna mujer podía compararse con Elena y su inmenso amor hacia ella.

—Esto es inútil, ninguna es tan hermosa como Elena— dijo él con un tono de pena retumbando en su pecho.

—No es verdad, el problema es que tú sigues viendo a Elena con los ojos del amor. A tus ojos ella es perfecta, pero no es verdad— contestó Magnolia aferrando su arrugada mano en el musculoso brazo de Dorian —por favor, déjame elegirla por tí— continuó diciendo ella regalandole una sonrisa armoniosa.

—Está bien Margarita confío en tu criterio— contestó Dorian haciendo un paso al costado para permitirle el total acceso a la carpeta.

La mujer comenzó a pasar de forma feroz las páginas, arrasando a su paso con cada imágen y descripción, Dorian se marió luego de intentar seguir su ritmo declinandose a abandonar la lectura apartando la mirada.

Con la vista cansada, la dejó reposar en la escalera color crema la cual revelaba en su cima un amplio espacio tenuemente iluminado.

En una escalera similar él le había regalado un dije con forma de corazón a Elena y le había susurrado al oído tiernas palabras que al día de hoy lo atormentaban "este corazón simboliza el mío, que siempre te pertenecera".

—Esta chica queremos por favor— dijo Margarita atrayendo su atención y alejando su mente de aquella pesadilla.

Pero sus ojos eran demasiado lentos; con la velocidad de un rayo, el hombre atrajo el libro hacia él, dándole solo unos segundos para leer el nombre allí impreso, antes de que esté lo cerrara.

—Excelente decisión señora y señor, la chica estará esta misma noche en la dirección acordada para comenzar sus trabajos de investigación e introversión a su personaje. El acuerdo de confidencialidad lo firmarán con ella una vez llegada al destino acordado, la primera parte a abonar será dejada ahora a modo de seña y la otra mitad una vez que el trabajo haya sido finalizado— dijo el hombre, pero Dorian se limitó a asentir y sacar su billetera mientras su mente lo trasladaba lejos, a un nombre nuevo.

Daphne. El nombre de aquella chica sin rostro flotaba en su mente, él se permitió saborear cada letra que lo confirmaba, después de todo ese era el nombre que lo ayudaría a ganarse nuevamente el corazón del amor de su vida.

También te puede gustar

Portada de la novela Adiós, Jaula de Oro
9.2
Después de ocho años atrapada en un matrimonio gélido, Alejandro destruye mi realidad el día de nuestro aniversario. Al regalarme las flores que más odio, confirma su desprecio y la traición de Mónica, su secretaria, quien me ha suplantado ante mi propio hijo. Tras sufrir la pérdida de un embarazo en soledad y descubrir sus mentiras, decido destruir mi jaula de oro. He solicitado el divorcio y pelearé con garras por recuperar mi vida.
Portada de la novela Amanecer Junto a Ti
8.1
Molly Xia se sacrifica ante un poderoso magnate para cubrir las deudas de su padre. Brian Long, un hombre frío y herido por un desamor, la toma como un alivio temporal para sus penas. A pesar de la hostilidad inicial, un lazo intenso nace entre ellos tras enfrentar peligros que amenazan sus vidas. Justo cuando Brian elige entregarle su corazón a Molly, su antigua pareja regresa decidida a reclamar su sitio, desatando un conflicto emocional inesperado.
Portada de la novela Amor nunca te traicione
9.2
Rose Dewit creía vivir un cuento de hadas hasta que la verdadera naturaleza de su relación salió a la luz. El poderoso magnate Amílcar Ferrer la sedujo bajo falsas promesas, envolviéndola en un entramado de engaños que acabó por pulverizar sus ilusiones. Tras un lustro de absoluta devoción, Rose se encuentra hundida en la miseria por una traición devastadora. Ahora, sumida en la angustia, debe hallar la fuerza para destapar la verdad y huir de ese abismo.
Portada de la novela Casada con el engaño de un multimillonario
9.0
Diana entregó su vida a Julián sin imaginar que su matrimonio era un experimento de supervivencia del heredero. Tras un lustro de mentiras, descubre que Leo no es su hijo, sino de la prometida de su esposo, quien la usó como niñera. Sola y traicionada, halla una computadora de su padre con registros de deudas inmutables. Con estas pruebas, Diana decide reclamar justicia y cobrar cada centavo que el imperio de Julián le arrebató con engaños.
Portada de la novela El club de las amantes
8.0
Alba, Jade y Mia ansían dejar atrás la miseria de su humilde barrio. Decididas a prosperar, eligen seducir a hombres de inmensa fortuna, ignorando si tienen pareja o familia. No obstante, su ambiciosa estrategia las conduce a una trampa mortal al involucrarse con los líderes más crueles de la mafia. Lo que empezó como un plan para obtener seguridad financiera se transforma en una pesadilla donde sus vidas corren un riesgo constante y aterrador.
Portada de la novela Esposa Contratada Cedió
8.2
La voz de Damián, helada como siempre, resonaba en el vacío: "Ve y discúlpate con Eva" . Mi corazón se apretó, ¿disculparme por qué? Si no hice nada. Él ni siquiera levantó la vista de sus papeles, y su indiferencia se clavó como una aguja en mi alma. Sus palabras fueron brutales: Eva estaba asustada por una supuesta mirada mía, y para él, ella era intocable, invaluable. Un escalofrío me recorrió: ¿una mirada bastaba para humillarme así? Un dolor agudo me golpeó la cabeza, y recuerdos sangrientos e infernales inundaron mi mente. Recordé esta escena, esta misma humillación, en mi vida anterior, cuando su furia me condenó a un sótano sin comida ni agua. Recordé a Eva sonriendo, ofreciéndome una sopa, ¿y después? El dolor insoportable que me arrebató al hijo que ni siquiera sabía que esperaba. Recordé nuestro aniversario de bodas, la cena a la luz de las velas que nunca compartió porque estaba comprando una isla para el cumpleaños de Eva. Recordé el incendio: mis gritos, su rostro impasible, Eva temblando en sus brazos, mientras yo ardía. El humo me asfixió, el dolor me consumió, y mi último aliento fue un grito de odio y arrepentimiento: ¡si renaciera, jamás volvería a amarlo! Desperté gritando, pálida, temblando. No era una pesadilla. ¡Había renacido! Damián me miró, irritado, como si mi agonía fuera un truco para llamar su atención. Pero al mirarlo, ya no había amor en mis ojos, solo un odio gélido y profundo que venía de mi alma. La oleada de emociones fue demasiado: mis ojos se voltearon y caí inconsciente al suelo. Él ni siquiera se inmutó, solo llamó fríamente a una criada para que me arrastrara fuera de su vista. Desperté sola, abandonada, pero esta vez, la decepción dio paso a una calma extraña, a una fría determinación. El espejo me devolvió a una Ximena demacrada, pero ya no era la misma cobarde. Abrí mi laptop y busqué a Eva, la diosa de sonrisa pura que todos amaban. Y entonces, vi la noticia: "¡Actriz Eva Soler salva valientemente a un niño de un automóvil fuera de control!" . El video mostraba su heroísmo, su pureza, su valentía. Mi sonrisa amarga lo confirmó: ella era perfecta para Damián. Yo, solo un obstáculo, un matrimonio detestado. Él no era incapaz de amar. Simplemente, nunca me amó a mí. Esta vez, no lucharía. No me aferraría a un título vacío. Tomé mi teléfono y le pedí a mi abogado que redactara un acuerdo de divorcio. No quería nada de Damián. Solo quería mi libertad. Él lo firmó sin dudarlo, creyendo que era otro de mis "trucos" . Al recibir el documento, una lágrima rodó por mi mejilla, no de tristeza, sino de puro alivio. Finalmente, era libre.