Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Arrepentirías a Ofenderme: El Regreso De La Ceo

Arrepentirías a Ofenderme: El Regreso De La Ceo

Tras construir Tequila Imperio con esfuerzo, Ximena sufre la traición de su esposo, Ricardo. En una reunión crucial, él la humilla y despide injustamente para beneficiar a su amante, Sofía. Ximena responde con firmeza, exige el divorcio y logra conservar el 49% de la empresa pese a las amenazas. Ahora, junto a su aliado Mateo, emprende una batalla implacable para hundir a quienes la traicionaron y recuperar el control total de su valioso legado.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Ximena cerró la carpeta de cuero con un movimiento elegante y decidido, el suave chasquido del cierre resonó en la silenciosa sala de juntas, una sala que ella misma había diseñado.

Frente a ella, el señor Dubois, un distribuidor francés con una reputación de ser increíblemente difícil, sonreía por primera vez en tres horas.

"Señora Ximena," dijo con un acento marcado, "su conocimiento del agave y su pasión por el tequila son... impresionantes. Ha hecho que un hombre que solo bebe vino considere cambiar de bando."

Ximena le devolvió una sonrisa profesional, "El Tequila Imperio no es solo una bebida, señor Dubois, es el alma de nuestra tierra. Me alegra que pueda sentirlo."

Estaban a punto de cerrar el trato más grande en la historia de la compañía, uno que ella había negociado personalmente durante seis meses. Este contrato abriría las puertas de Europa para Tequila Imperio, la empresa que había construido desde cero junto a su esposo, Ricardo.

Justo cuando el señor Dubois extendía la mano para firmar, la puerta de la sala de juntas se abrió de golpe con una violencia que hizo que todos se sobresaltaran.

Ricardo, su esposo, entró como un torbellino, con el rostro rojo de ira y el traje impecable arrugado.

"¡Ximena!" gritó, ignorando por completo al importante cliente y a los demás ejecutivos presentes.

Detrás de él, como una sombra pegajosa, apareció Sofía, su joven y ambiciosa asistente. Se aferraba a su brazo con una familiaridad inapropiada, mirando a Ximena con una mezcla de miedo y desafío.

Ximena sintió un frío recorrerle el cuerpo, las miradas furtivas de sus empleados, los susurros que había decidido ignorar durante semanas, todo cobró sentido en ese instante. La forma en que la mano de Sofía descansaba en el bíceps de Ricardo no era la de una simple asistente.

"Ricardo, ¿qué significa esto?" preguntó Ximena, su voz increíblemente calmada, aunque por dentro sentía un terremoto. "Estamos en medio de la firma más importante de la compañía."

Ricardo ni siquiera miró al señor Dubois, sus ojos estaban fijos en Ximena, llenos de un desprecio que ella no había visto antes.

"¡No me hables de la compañía!" espetó. "¡Me hablas de la compañía cuando te la pasas coqueteando con nuestros clientes! ¡Sofía me lo contó todo!"

Ximena parpadeó, confundida. ¿Coqueteando? Había sido profesional, meticulosa. Miró a Sofía, quien se encogió detrás de Ricardo, como una víctima asustada. Era una actuación digna de un premio.

"Ricardo, no sé de qué estás hablando," dijo Ximena, manteniendo la compostura. "El señor Dubois y yo hemos estado discutiendo los términos del contrato. Estás montando una escena vergonzosa."

"¡La vergonzosa eres tú!" gritó Ricardo, dando un paso adelante. "¡Siempre celosa, siempre envidiosa! ¡No soportas que tenga a alguien de confianza como Sofía a mi lado! ¡Eres una mujer envidiosa y amargada!"

La palabra "envidiosa" resonó en la sala. El señor Dubois se levantó, su rostro era una máscara de incomodidad y disgusto.

"Creo que... he visto suficiente," dijo el francés, recogiendo su maletín.

Mateo, el director de marketing y leal a Ximena, intentó intervenir. "Señor Ricardo, por favor, no es el momento ni el lugar..."

Antes de que pudiera terminar, Sofía se asomó por detrás de Ricardo y le lanzó una mirada venenosa.

"Usted cállese, gato de la señora," siseó con desprecio. "Aquí el que manda es el señor Ricardo."

La insolencia de la asistente dejó a todos sin aliento. Ricardo no la corrigió, su silencio era una aprobación tácita.

Ximena sintió que la calma que la sostenía comenzaba a resquebrajarse. Miró a su esposo, el hombre con el que había compartido diez años de su vida, y luego a la mujer que se escondía detrás de él como una víbora.

"¿Así que ahora tu asistente, que lleva seis meses en la empresa, tiene más credibilidad que yo, tu esposa y cofundadora de este imperio?" preguntó Ximena, su voz peligrosamente baja. "Dime, Ricardo, ¿desde cuándo el criterio de una becaria pesa más que un contrato de cincuenta millones de dólares?"

Su lógica fría pareció descolocar a Ricardo por un segundo, pero la furia, alimentada por la mano de Sofía que ahora apretaba su brazo con más fuerza, regresó con ímpetu.

"¡Estás despedida, Ximena! ¡Lárgate de mi empresa!"

También te puede gustar

Portada de la novela 72 Horas Para Vivir
9.2
Tras ser reemplazada por una modelo, Ximena firma el divorcio sin saber que esto activa una condena mortal. Un sistema implacable le informa que su alma desaparecerá en 72 horas al romperse su vínculo. Luego de fallecer en un accidente ante la frialdad de Ricardo, ella regresa como espíritu. Para resucitar, el sistema le impone una misión: obtener el arrepentimiento sincero de su exesposo, quien comienza a desmoronarse mientras Ximena lucha por su salvación.
Portada de la novela Doctor Gonzalo Daver
9.4
El cirujano Gonzalo Daver, enfocado solo en su carrera y relaciones fugaces, salva a Abigail y queda fascinado por su humildad. Aunque él solo busca que sea su amante, ella se convierte en doctora impulsada por un sentimiento oculto. No obstante, la envidia externa amenaza con replicar el drama que separó a sus antepasados. Gonzalo deberá enfrentar sus prejuicios para descubrir si lo que siente por Aby es un deseo pasajero o un amor verdadero.
Portada de la novela El hijo privilegiado del Patron
8.2
Isabela Del Valle, joven de una familia noble en decadencia, es forzada a unirse en matrimonio con Alejandro Montenegro, un hombre de campo que salvó a su padre. Sus parientes la entregan con desprecio, ignorando que el esposo es en realidad un magnate de inmensa riqueza. Mientras su familia busca mejores alianzas para la hija mayor, Isabela descubre el verdadero poder de Alejandro. En este vínculo inesperado, ella hallará su valor y un amor que desafiará a su linaje.
Portada de la novela Esposa destinada del CEO
8.4
Gloria Windsor es juzgada por su supuesta frialdad, soportando el desdén de sus padres y los ataques de su hermana. Su vida se quiebra cuando el hombre que ama elige a su enemiga, impulsándola a huir. En su escape, termina secuestrada tras intentar auxiliar a un desconocido, lo que deriva en un encuentro íntimo con un influyente magnate. Aunque ella cree que ese vínculo terminó ahí, el destino unirá sus caminos con este misterioso hombre nuevamente.
Portada de la novela Esta Vez, la que te Deja Soy Yo
7.8
Mi romance con Mateo, mi hermanastro, resultó ser un engaño diseñado para vengarse de mi madre. Al ver cómo permitía la ruina del legado de mi padre mientras protegía a su prometida, Isabella, mi afecto se quebró definitivamente. Decidida a priorizar mi paz mental, opté por marcharme a España para forjar mi carrera como chef. Antes de irme, le entregué un mensaje contundente: esta vez soy yo quien decide abandonarlo, poniendo fin a sus juegos crueles.
Portada de la novela Mi bella y sexy Ex Esposa. ¡Vuelve con mis Mellizos!
8.6
Margot sacrificó su estatus por Dannt, pero el rechazo de su suegra, Otilia, provocó su divorcio. Tras la ruptura, sale a la luz que ella es una influyente heredera. Mientras su exmarido vive sumido en la culpa al descubrir la realidad, Margot se entera de que está embarazada de mellizos. Aunque planea criarlos sola, Dannt reaparece buscando desesperadamente su perdón. En esta encrucijada, el orgullo y las heridas del pasado desafían su camino a la redención.