Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Antes ignorada, ahora inolvidable

Antes ignorada, ahora inolvidable

La heredera Allison usó su genio médico para despertar a Derek tras tres años de cuidados en la sombra. Lejos de agradecerlo, el magnate exige el divorcio para retomar un viejo romance. Libre de sus votos, ella retoma su verdadera identidad y asombra al mundo con su poder e intelecto. Al verla convertida en una mujer inalcanzable y exitosa, un Derek consumido por el arrepentimiento suplica un perdón que Allison ya no está dispuesta a conceder.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

El momento de terminar con su matrimonio había llegado, pero Allison dudaba en aceptarlo.

Levantó la mirada para encontrarse con la de su esposo; sus ojos llorosos brillaban bajo la suave luz. Le temblaban los labios, pero se esforzó por controlarse, hasta que logró preguntar: "¿De verdad estás decidido a divorciarte de mí?".

"Nunca fuiste la mujer destinada a ser mi esposa. Sin embargo, si deseas permanecer cerca, no me opongo a tomarte como mi amante", respondió Derek, de pie junto a la cama, con el semblante inexpresivo y mirándola con fría indiferencia.

Una leve sonrisa apareció brevemente en el borde de sus labios, mientras que en sus ojos centelleó un toque de diversión distante. La conexión que tenían en el plano sexual era innegable. Y si ella aceptaba el acuerdo, estaba dispuesto a mantenerla cerca.

Esas palabras cayeron sobre Allison como un trueno, rompiendo las esperanzas que le quedaban.

La primera vez que tuvieron sexo fue prácticamente un accidente, una noche impulsada por el alcohol y la pasión descontrolada.

No obstante, al amanecer, cuando ambos recuperaron la claridad mental, él la miraba con tal intensidad que la hizo temer por su vida. Todavía recordaba el remordimiento y el dolor en los ojos enrojecidos de Derek; sabía que él veía esa noche como una traición a Kaylyn.

El joven solo había contenido su ira por respeto a Glenn. Pero desde entonces, siempre variaba la forma de tratar a Allison en la cama.

De hecho, nunca compartieron un hogar. Cuando Derek despertó del coma, empacó sus cosas y se fue sin mirar atrás, dejando a la mujer en la villa vacía, esperando por él como una sombra atrapada en un recuerdo.

Y cuando aparecía, nunca era para conversar o consolarla, sino para su propio beneficio.

¿En qué se diferenciaba eso de ser simplemente una amante?

Además, a los ojos de la familia Evans, Allison nunca había sido realmente la señora Evans. Glenn y su esposa eran los únicos que la habían tratado como si realmente importara.

Allison sintió que la furia, rápida y abrasadora, se encendía en su interior, ahogando el último vestigio de cordura que le quedaba.

"Con la cantidad de mujeres desesperadas por estar contigo, dudo que alguien como yo siquiera figure en la lista de espera", dijo, con una risa amarga.

Los ojos de Derek, que en ese momento estaban fijos en ella, se oscurecieron. Era innegablemente hermosa, especialmente con el contorno de sus ojos enrojecidos y su boca curvada en una sonrisa burlona y rota.

Él nunca negaría que Allison había sido una buena esposa. Aunque apenas la visitaba, cada vez que cruzaba esa puerta, ella lo recibía como si fuera el único hombre en el mundo. Lo hacía sentir como si fuera alguien especial, casi sagrado. Pronto, percibió que ese lugar era un refugio al que podía acudir cuando las cosas se pusieran pesadas.

Sin embargo, encontrar otra mujer no sería un desafío; Allison era reemplazable. Todavía tenía a Kaylyn y a muchas otras dispuestas a llenar el vacío.

"Si así es como lo quieres ver, no tengo problema", contestó Derek con indiferencia. "Revisa el acuerdo. Si te parece que todo está en orden, solo fírmalo".

Acto seguido, miró su reloj y se dio cuenta de que ya eran más de las nueve. Había llegado la hora de irse de la villa.

Allison sintió el dolor irradiando de su pecho mientras hojeaba temblorosamente los papeles con los términos de la separación. Conseguiría treinta millones, un carro, dos propiedades... La generosidad rayaba en lo extravagante.

La mirada de Derek se endureció con desprecio al ver la incredulidad dibujada en su rostro. A fin de cuentas, la codicia, por muy cuidadosamente oculta que estuviera, siempre salía a la superficie.

"Si no es suficiente, siéntete libre de decirlo", soltó con un desdén lánguido. "Quizás incluso añada algo más".

Después de todo, ella lo había cuidado con dedicación durante tres años, así que un pequeño gasto extra no significaba nada.

"Es suficiente", susurró Allison, en un tono apenas audible.

Luego agarró la pluma y pasó a la última página, en donde ya la esperaba la audaz firma de su esposo: cada trazo era afilado y decisivo. Ella añadió lentamente su nombre abajo del de su cónyuge.

Apenas dejó la pluma, una ola de debilidad la invadió. Cerró los ojos y una silente lágrima se deslizó por su rostro y cayó en la sábana. Con eso se finiquitaban tres años de esperanzas e ilusiones.

Derek vio caer esa solitaria lágrima y, por alguna razón desconocida, se enfureció.

Ahora que ella había firmado el acuerdo de divorcio, debería sentirse aliviado, pero en cambio, la inquietud lo desestabilizaba, lo que lo hizo fruncir el ceño con frustración.

"Nos vemos en el juzgado, a las nueve de la mañana".

Luego, sin esperar respuesta, agarró una copia del acuerdo de divorcio, se dio la vuelta y se marchó. Su figura al retirarse se veía distante y fría contra el marco de la puerta.

Un pesado e implacable silencio se instaló en la habitación. Allison abrazó sus rodillas contra su pecho mientras sollozaba. Cuando derramó su última lágrima, guardó los pedazos rotos de su amor por Derek y los encerró donde él nunca podría encontrarlos.

Tres largos años se habían escapado de sus manos. Sabía que no tenía sentido aferrarse al dolor por un hombre que nunca había sido realmente suyo.

A las ocho cincuenta de la mañana siguiente, el auto de Derek se estacionó en la acera frente al juzgado.

Él estaba sentado en el asiento trasero del lujoso Lincoln negro, revisando correos electrónicos en su laptop, con la cabeza inclinada. Mantenía una expresión estoica, aunque había una frialdad inmóvil que se asentaba en sus rasgos, lo que le daba un aire que casi lo hacía parecer intocable.

Rylan Holt, su asistente, estaba en el asiento del copiloto. Con el corazón latiéndole con inquietud, miró a su jefe por el espejo retrovisor.

La llamada de Derek lo había despertado esa mañana y, al escuchar su solicitud, casi se le había caído su celular del susto.

¡¿Un divorcio?! ¡¿Derek y Allison se separarían hoy?!

Había trabajado junto al hombre desde que Derek tenía doce años y se había mantenido leal a través de cada tormenta. Había estado allí cuando el joven cayó en coma, y vio cómo Glenn le arreglaba un matrimonio.

Rylan había pensado que Derek nunca despertaría y sintió pena por la chica. Sin embargo, para su sorpresa, su jefe despertó y su matrimonio había durado sin problemas todos esos años, hasta ahora.

La cuestión era que Glenn había elegido a Allison personalmente para Derek. ¿Qué haría el anciano cuando se enterara del divorcio?

"¿Qué hora es?", preguntó Derek, con voz firme y fría, sacando a su asistente de sus pensamientos.

"Ocho cincuenta y cinco, señor", respondió el otro, tras revisar su celular. "Hemos estado esperando unos veinte minutos".

Un silencio espeso y sofocante volvió a instalarse en el interior del vehículo, roto únicamente por el leve sonido de sus respiraciones.

"Señor, ¿su abuelo lo sabe?", soltó Rylan con cautela, incapaz de contenerse más.

Derek bajó la mirada a sus manos. Él entendía mejor que nadie el profundo afecto que Glenn tenía por Allison. De hecho, era consciente de que, si su abuelo se enteraba, se desataría una tormenta. Por eso, había decidido proceder con el divorcio sin decirle nada.

El significado detrás del silencio de Derek se hizo evidente de inmediato, y Rylan sintió cómo la tensión dentro del auto se apretaba a su alrededor como un nudo corredizo.

Cuando Derek tomaba una decisión, nada ni nadie podía detenerlo, exceptuando una orden directa de su abuelo.

También te puede gustar

Portada de la novela DESPUÉS DE LA TRAICIÓN DE MI EX; MATRIMONIO RELÁMPAGO CON UN CEO
8.4
Engañada por quien fue su pareja durante un lustro, una mujer busca justicia pactando una boda inesperada con un influyente empresario. El acuerdo le exige total obediencia: debe cuidar cada detalle de su hogar y satisfacer sus peticiones sin derecho a indagar en sus secretos ni solicitar la separación. Sometida a este estricto contrato de conveniencia, ella se enfrenta a la duda de si este magnate será su refugio o un verdugo más cruel que su antiguo amor.
Portada de la novela El Grito Silencioso de la Esposa Sustituta
9.3
Forzada por su origen ilegítimo, ella suplanta a su hermana en un matrimonio con el magnate Fletcher Garza, iniciando una vida de tormentos. Tras sobrevivir a un abandono en el mar, un aborto impuesto y acusaciones falsas, es tratada como un objeto desechable. La crueldad culmina cuando Fletcher elige salvar a otra mujer durante un secuestro. Ante tal desprecio, ella decide saltar al océano, fingiendo su muerte para escapar de su infierno.
Portada de la novela Enamorada del CEO
9.6
Al cumplir veintidós años, la prometedora vida de Lola Li se desmorona por completo. En una fatídica noche, la joven graduada sufre la traición de su mejor amiga, el abandono de su pareja y el colapso financiero de su familia. Tras despertar desorientada en un hotel, solo conserva la imagen borrosa de un extraño. Sin certezas sobre si aquel hombre es un aliado o un peligro, Lola deberá navegar entre sombras para reconstruir su futuro herido.
Portada de la novela Enséñame a Seducir
9.6
Huyendo de un pasado marcado por el maltrato y la soledad, Katia decide reinventarse bajo la identidad de Irina Roberts. En su búsqueda de una nueva vida, encuentra en Dominik Von Fischer al mentor ideal para transformar su destino. El imponente alemán la guiará en un aprendizaje profundo sobre el deseo y la sensualidad. Decidida a evolucionar, Irina se entrega a sus lecciones para dominar el arte de la seducción y descubrir un mundo de placer.
Portada de la novela La esposa olvidada renace
9.3
Sofía lo sacrificó todo para hallar a su marido, solo para descubrir que Ricardo y su hermanastra Mariana planearon su desaparición. Tras ser torturada y ver morir a su mascota, es lanzada al océano. No obstante, sobrevive al intento de asesinato y es rescatada con evidencias de la traición. La esposa vulnerable queda atrás; ahora emerge una mujer decidida a obtener el divorcio y ejecutar una venganza implacable contra quienes buscaron destruirla.
Portada de la novela La Venganza de Sofía Romero
9.0
Sofía Romero recibe una segunda oportunidad tras ser asesinada en el desierto por Elena, su codiciosa tutora. Al despertar diez años atrás, justo el día en que su enemiga llegó para robarle su legado, Sofía decide cambiar el destino. Con el respaldo de su abuela Isabel, la joven deja atrás la ingenuidad para transformarse en una mujer implacable. Movida por el rencor, ejecutará una fría estrategia para proteger su herencia y destruir a quien la traicionó.