Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Amores Cruzados: Entre la fama y el fanatismo

Amores Cruzados: Entre la fama y el fanatismo

La vida privilegiada de Jazmín Valastro, sucesora del imperio Éclat, da un giro drástico tras conocer a dos celebridades coreanas. Este evento altera su realidad de lujos, arrastrándola a una vorágine de exposición pública y sentimientos complejos. Entre el asedio de la prensa y las exigencias de su linaje, la joven enfrentará dilemas que desafían su entereza. ¿Podrá Jazmín tomar las riendas de su futuro y hallar el amor en medio del caos?
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

La limusina negra se deslizó suavemente por las calles de Los Ángeles, deteniéndose frente al imponente edificio de Éclat. Jazmín Valastro, sentada en el asiento trasero, revisó por última vez su reflejo en el espejo. Su rostro, enmarcado por una melena castaña con un sutil degradado a verde azulado en las puntas, lucía impecable. Un traje sastre color marfil acentuaba su figura esbelta. Sus ojos verdes, fríos como el jade, reflejaban una determinación inquebrantable.

-Hemos llegado, señorita Valastro -anunció la voz grave de Ricardo desde el asiento delantero.

Jazmín asintió con un leve movimiento de cabeza y salió del vehículo. En cuanto puso un pie en la acera, el murmullo de la calle pareció disminuir. Los empleados que entraban y salían del edificio bajaron la mirada al instante, un gesto automático de respeto, casi de sumisión. Jazmín caminó con paso firme hacia la entrada principal, su presencia irradiando una autoridad silenciosa. No era arrogancia, sino la seguridad de quien ha nacido para ocupar un lugar en la cima. Ella no era una tirana, sino una líder justa y firme, y sus empleados lo sabían. Ese respeto se había ganado con años de trabajo duro, decisiones acertadas y un trato digno hacia cada miembro de su equipo, siguiendo el ejemplo de sus padres, quienes también abogaban por el bienestar de sus empleados, brindándoles numerosos privilegios. Ese legado familiar resonaba en cada rincón de Éclat.

El vestíbulo era un despliegue de mármol blanco y detalles dorados, un reflejo del lujo que representaba Éclat. Jazmín avanzó por el pasillo principal, sintiendo las miradas que la seguían sin atreverse a cruzar su camino. Cada paso resonaba con la historia de su familia, un legado que llevaba sobre sus hombros con una mezcla de orgullo y responsabilidad.

En lugar de dirigirse directamente a su oficina, Amber la esperaba justo en las puertas del ascensor privado del último piso. Al verla llegar, Amber sonrió con profesionalismo.

-Buenos días, señorita Valastro -dijo Amber, comenzando a caminar junto a ella hacia la oficina mientras el ascensor ascendía-. Su agenda de hoy está bastante completa. A las nueve tiene la reunión con la señorita Hayes, la señorita Tanaka y la señorita Rodríguez, a la una el almuerzo con el señor Sterling y a las ocho la cena en el Hotel Bel-Air con el señor Vargas. Además, el señorito Valastro ha estado insistiendo en que necesita más personal para el departamento de diseño. Dice que están sobrecargados de trabajo.

Jazmín suspiró levemente. «Otra vez con lo mismo...» pensó, su lenguaje corporal denotando cansancio ante las constantes quejas de su hermano.

-Dile a Julian que lo veré después de la reunión con mis favoritos, Yeon y Choe -respondió Jazmín, refiriéndose a los cantantes con un tono cariñoso pero firme.

Justo cuando llegaron a la oficina de Jazmín, Amber le entregó uno de los tres teléfonos que manejaba, el de la línea directa con Leonardo y Mateo. Jazmín contestó la llamada.

-Buenos días, Leonardo -dijo Jazmín.

-Buenos días, Jazmín, querida -respondió la voz de Leonardo al otro lado de la línea-. Quería repasar contigo los últimos detalles de la colección. ¿Tienes un momento?

-Claro, justo estoy llegando a mi oficina.

Jazmín entró en su despacho, la vista panorámica de la ciudad extendiéndose frente a ella. Se sentó en su escritorio, dando comienzo a la llamada.

-He estado pensando en el diseño de los accesorios -continuó Leonardo-. Creo que deberíamos...

En ese preciso instante, la puerta de la oficina se abrió de golpe, revelando a un Julian visiblemente alterado.

-¡Jazmín! -exclamó Julian con voz estridente, casi al borde del llanto-. ¡Es increíble! ¡Mi asistente no contesta el teléfono! ¡Necesito una nueva asistente ahora mismo! ¡Por favor, Jazmín! ¡No puedo trabajar así! -Su voz se quebró en un sollozo infantil.

Jazmín frunció el ceño, interrumpiendo la videollamada con Leonardo con un gesto de disculpa y silenciando su audio con la ferviente intención de que Leonardo no presenciara el berrinche de su hermano. Sin embargo, fue demasiado tarde. En la pantalla de su teléfono, Jazmín pudo ver cómo Leonardo suspiraba con resignación. Conocía de sobra la tensa dinámica entre los hermanos Valastro; las constantes disputas entre la directora ejecutiva y el diseñador jefe eran un secreto a voces en el mundo de la moda.

-Leonardo, discúlpame un segundo -dijo Jazmín con un tono de voz que denotaba fastidio, desmutando el audio y llevando una mano a su frente en un gesto de cansancio-. Julian, ¿podrías esperar un momento? Estoy en una videollamada importante.

-¡Pero es urgentísimo! -insistió Julian, cruzándose de brazos y dando pisotones-. ¡Nadie me hace caso!

Amber, viendo la situación, se acercó a Jazmín con cautela.

-Señorita Valastro -dijo Amber con voz suave, interrumpiendo la discusión entre los hermanos-, tengo una noticia muy importante del señorito Yeon.

Amber sabía perfectamente que Jazmín le había dado instrucciones precisas de informarle de inmediato cualquier mensaje proveniente de Jian o Jiar, o cualquier asunto relacionado con ellos. Esta vez, la urgencia era palpable en el rostro de Amber, donde se delineaba una clara preocupación. Jazmín silenció por completo la videollamada con Leonardo, poniendo una mano sobre la pantalla de su teléfono.

-Dime, Amber. ¿Qué sucede? -preguntó Jazmín, su tono de voz cambiando a uno más suave e interesado. Miró a Amber con atención, esperando el mensaje. Su mirada transmitía la importancia que les daba a los cantantes.

-Es un mensaje de la señorita Hana, la asistente de Éclat que va en el avión privado con los señoritos Yeon y Choe -explicó Amber-. Parece que el señorito Yeon tiene fiebre. Y también viaja con él el señorito Choe y las señoritas Bora Kim, Yuri Lee, Sunmi Choi y el señor Taehyun Kang con sus respectivos asistentes. Ya pedí al enfermero que los acompaña que lo controle, ¿desea que haga algo más?

Un frío recorrió el cuerpo de Jazmín al escuchar la noticia. El miedo la invadió ante la posibilidad de que algo grave le sucediera a Jin, y la idea de que Jiar también pudiera estar enfermo la angustió aún más. «No, por favor, que estén bien», pensó con el corazón en un puño.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor Devorado por el Fuego
9.1
En Amor Devorado por el Fuego, Luna García sobrevive a un grave accidente, pero su prometido Manuel prefiere salvar a su hermana adoptiva Susana. Desfigurada y con solo un mes de vida, Luna finge resignación mientras la familia entrega su boda y sus acciones a Susana, quien se vuelve una pintora famosa usando las obras secretas de Luna. Mientras su madre y Manuel celebran a la falsa genia, Luna los observa en silencio, habiendo planeado cada regalo como el inicio de su fría venganza.
Portada de la novela Amores amargos
7.9
Hazel queda cautivada por Ciro, el imponente jefe de su padre, desde su primer encuentro. Tras romper con su novio debido a los celos de este, ella se siente libre para iniciar un intenso vínculo con el calculador magnate. Juntos deberán navegar por un mundo de lujos y ambición, enfrentando obstáculos que desafiarán la solidez de su relación. Esta historia de amor moderno explora si su pasión puede resistir las presiones externas y los conflictos de poder.
Portada de la novela El Precio De Tu Desprecio
8.0
La vida de Luciana Castillo, reconocida bailaora de flamenco, se quiebra cuando descubre que Máximo Lawrence solo la sedujo por una apuesta. Arruinada, sin herencia y humillada, la joven termina realizando trabajos de limpieza bajo la burla de la élite. Pese a que Máximo le propone ser su amante, ella rechaza el papel de víctima. Decidida a recuperar su honor, contacta a la prometida de su enemigo para desatar una guerra fría que buscará justicia.
Portada de la novela Entre telas y secretos
8.6
Victoria Ríos, la poderosa CEO de Maison Ríos, enfrenta el peso de su éxito mientras oculta un embarazo en soledad. Buscando un respiro de su estricta seguridad, termina una noche en un parque con un enigmático vagabundo que le ofrece una paz insospechada. Este encuentro fortuito con un hombre rodeado de incógnitas transformará su destino por completo. Entre el lujo y la fragilidad, ambos hallarán verdades profundas en lo más inesperado.
Portada de la novela La apuesta del CEO.
8.5
Adrián Montes, un frío empresario, se propone conquistar a su secretaria Valeria Ríos en treinta días por una simple apuesta. Al descubrir el engaño, ella decide no ser una víctima y lo desafía con su propio juego de manipulación. Entre la tensión laboral y encuentros cargados de magnetismo, la farsa inicial se desmorona. Adrián deberá elegir entre conservar su ego intacto o sucumbir ante el amor por la única mujer capaz de desarmar su estructurada vida.
Portada de la novela La Prueba Cruél de Amor
8.4
Isabela, una talentosa ceramista de la CDMX, sufre la pérdida de su madre luego de que su novio, Mateo, le negara el dinero para una operación vital. El dolor se torna en furia al descubrir que él es un multimillonario que ocultó su riqueza y retuvo sus comisiones para someterla a una sádica prueba de amor. Tras ser humillada y tachada de interesada, Isabela abandona su antigua sumisión y jura una venganza implacable contra el hombre que la traicionó.