Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Amor secreto del CEO

Amor secreto del CEO

El poderoso empresario Ethan Reid mantiene su matrimonio oculto al mundo. Lía Aldridge, buscando escapar de la opresión de su madre y rescatar a su familia, accedió a una unión marcada por la sumisión y el control de su esposo. Sin embargo, este acuerdo de conveniencia se convierte en una batalla de voluntades cuando Lía decide rebelarse. Su inesperada resistencia obliga a Ethan a cuestionar su percepción de ella, desatando una pasión que alterará sus vidas.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Los primeros días de mi matrimonio con Ethan transcurrieron como una sucesión de escenas que apenas lograba procesar. Mi nueva rutina comenzó temprano cada mañana, cuando un chofer me llevaba a la escuela privada donde trabajaba enseñando lenguaje de señas. Ethan había insistido en que continuara con mi empleo, y aunque nunca explicó del todo sus razones, sospeché que se trataba de mantener una fachada de normalidad.

La mansión en la que vivíamos era inmensa, desproporcionada para una persona como yo, acostumbrada a espacios pequeños y llenos de ruido. Mi habitación estaba en un ala completamente separada de la casa, lejos de la de Ethan. Aunque compartíamos un techo, nuestras vidas eran independientes, casi como si fuéramos extraños.

Por las noches, después de trabajar, cenaba sola en mi habitación. La comida llegaba a mi puerta como parte de una rutina preestablecida. Los empleados mantenían la distancia y parecían haber sido instruidos para no hablar conmigo más allá de lo estrictamente necesario. No me molestaba; de hecho, apreciaba el silencio. Era un eco de mi infancia, aunque aquí al menos nadie me ordenaba guardar silencio ni me gritaba por hacer algo mal.

Ethan estaba siempre ocupado. Su presencia en casa era intermitente, y cuando estaba allí, pasaba la mayor parte del tiempo en su oficina o atendiendo llamadas interminables. Nuestros encuentros eran casuales y breves, como dos líneas que apenas se cruzan antes de seguir caminos separados.

Una tarde, mientras revisaba unos materiales para mis clases, alguien tocó a mi puerta. Al abrirla, me encontré con Ethan.

-¿Puedo pasar? -preguntó, aunque ya estaba entrando.

Lo miré, sorprendida, y me hice a un lado para dejarlo entrar. Era la primera vez que venía a mi espacio desde que nos habíamos casado. Observó la habitación con atención, sus ojos recorriendo los detalles: los libros sobre la mesa, la manta doblada sobre la cama, los materiales de enseñanza que siempre llevaba conmigo.

-¿Todo bien aquí? -preguntó finalmente.

Asentí, moviendo las manos para formar la frase: "Todo está bien".

Ethan frunció ligeramente el ceño, como siempre que intentaba interpretar mis señas. Aunque había mencionado en alguna ocasión que quería aprender mi lenguaje, parecía que nunca encontraba tiempo para hacerlo.

-Quiero que me acompañes a un evento el próximo fin de semana -dijo de repente.

Levanté una ceja, intrigada. Moví las manos nuevamente: "¿Por qué?"

-No como mi esposa -aclaró rápidamente, como si anticipara mi reacción-. Necesito a alguien que actúe como mi traductora. Habrá un cliente extranjero que solo conoce lenguaje de señas, y pensé que podrías ayudarme con eso.

Sus palabras me desconcertaron. Era la primera vez que me pedía algo directamente, y la forma en que lo hizo fue casi... educada. Asentí, indicándole que aceptaba.

-Perfecto -dijo, y su rostro adoptó esa expresión neutral que parecía ser su estado natural.

Se giró para salir, pero antes de cruzar la puerta, se detuvo.

-Gracias, Lía.

Fue un gesto simple, pero me dejó pensando mucho después de que se fue.

---

Los días siguientes transcurrieron en una calma tensa. Mientras preparaba mis clases, no podía evitar pensar en el evento. Era la primera vez que Ethan me incluía en algo relacionado con su vida profesional, aunque fuera en un rol puramente funcional.

El sábado llegó rápidamente, y un chofer me llevó a la dirección indicada. El lugar era un lujoso hotel en el centro de la ciudad, con salones repletos de personas elegantes que conversaban entre risas y copas de vino. Al entrar, me encontré con Ethan, impecable como siempre, con un traje oscuro que parecía hecho a medida para resaltar su porte magnético.

-Por aquí -dijo en cuanto me vio, guiándome hacia una mesa donde esperaba un hombre de cabello canoso que se levantó al vernos.

Ethan hizo una breve introducción, explicando quién era el cliente y mi papel como traductora. Durante las siguientes horas, me dediqué a interpretar la conversación, transmitiendo las palabras de Ethan al lenguaje de señas y viceversa. Me concentré en mi tarea, ignorando las miradas curiosas que recibíamos.

-Eres buena en esto -comentó Ethan en un momento, inclinándose hacia mí mientras el cliente revisaba unos documentos.

Lo miré, sorprendida, y simplemente asentí. No estaba acostumbrada a recibir cumplidos, y menos de él.

Cuando el evento terminó, Ethan me acompañó hasta la salida.

-Hiciste un buen trabajo hoy -dijo mientras esperábamos al chofer-. Lo aprecio.

Moví las manos: "De nada".

Me observó por un momento, como si estuviera a punto de decir algo más, pero se detuvo. Finalmente, el auto llegó, y nos fuimos en silencio.

---

El tiempo comenzó a pasar más rápido de lo que esperaba. La rutina se estableció, y aunque nuestras vidas seguían siendo separadas, empezaron a surgir pequeños momentos en los que nuestras interacciones parecían menos mecánicas.

Una noche, mientras revisaba materiales para mis clases, Ethan entró al salón principal, donde estaba trabajando. Se sentó en el sillón frente a mí, sosteniendo un vaso de whisky.

-¿Cómo estuvo tu día? -preguntó, rompiendo el silencio.

Levanté las manos y formé una respuesta: "Bien. ¿Y el tuyo?"

-Intenso, como siempre -respondió con un suspiro-. Pero menos complicado de lo que esperaba.

Esa fue la primera de muchas noches en las que compartimos conversaciones breves, aunque la mayoría de las veces yo me comunicaba con gestos y él interpretaba como podía. Poco a poco, comenzó a mostrar interés por aprender el lenguaje de señas, incluso llegando a pedirme que le enseñara algunas frases básicas.

Fue extraño, pero esos pequeños momentos empezaron a llenar los silencios entre nosotros. Aunque el matrimonio seguía siendo una fachada para el mundo exterior, dentro de la casa, algo estaba cambiando.

No podía evitar preguntarme cuánto tiempo podía durar esta tregua implícita. Pero por ahora, prefería no pensar en ello y simplemente disfrutar de las pequeñas conexiones que comenzaban a surgir en nuestra vida compartida.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela El contraataque de la exesposa: ¡ya no te amo!
7.9
Yvonne vivió tres años de matrimonio bajo la sombra de otra mujer. La frialdad de Shane alcanzó su punto máximo cuando, estando ella embarazada, él la forzó a una elección de vida o muerte. Tras huir de su pasado, ella resurge como una mujer triunfadora y totalmente renovada. Shane, consumido por el remordimiento, intenta recuperarla con súplicas, pero se encuentra con una Yvonne decidida que ya no siente nada por él ni tiene interés alguno en el amor.
Portada de la novela El hijo privilegiado del Patron
8.2
Isabela Del Valle, joven de una familia noble en decadencia, es forzada a unirse en matrimonio con Alejandro Montenegro, un hombre de campo que salvó a su padre. Sus parientes la entregan con desprecio, ignorando que el esposo es en realidad un magnate de inmensa riqueza. Mientras su familia busca mejores alianzas para la hija mayor, Isabela descubre el verdadero poder de Alejandro. En este vínculo inesperado, ella hallará su valor y un amor que desafiará a su linaje.
Portada de la novela El Sabor Amargo del Engaño
9.7
Sofía es una chef de prestigio que abandona su éxito profesional para rescatar a Mateo de una supuesta crisis financiera. Mientras trabaja sin descanso en un puesto callejero para mantenerlo, ignora que la ruina de su pareja es un montaje. Al descubrir que él derrocha su esfuerzo en lujos con otra mujer y desprecia su sacrificio, el amor se transforma en odio. Tras ser humillada cruelmente, Sofía cierra su negocio y jura que Mateo sufrirá las consecuencias de su traición.
Portada de la novela La Señorita solo Quiere Vivir Tranquilamente
9.6
Tras años de abnegación, Isa muere en la indigencia, traicionada por su ex Javier y los hermanos Solari, quienes le robaron su legado. Mientras él prosperaba a su costa, ella perecía en el olvido. No obstante, la vida le concede un reinicio al despertar con veintidós años. Situada nuevamente en el taller original, encara a Mateo Solari conociendo su verdadera identidad. Esta vez, Isa luchará por justicia para evitar que se repita su amargo destino.
Portada de la novela Locura Absoluta Por Ti
9.6
Julie enfrentó el desprecio de James desde el inicio de su boda, siendo vista como una mujer infame ante sus ojos. El vacío emocional se tornó insoportable al perder a su hijo, dándose cuenta de que su esposo tampoco sentía afecto por el niño. Devastada, intentó abandonar ese hogar, pero James recurrió al vínculo legal para impedir su huida. Ahora, Julie permanece cautiva en un matrimonio forzado, atrapada por la oscura obsesión de un hombre que la odia.
Portada de la novela Mi Ex-esposo Quiso Comprarme, Yo Le Di una Lección
8.3
Sofía Valbuena descubre la traición de Alejandro de la Torre tras ver un video de su infidelidad. Luego de un encuentro pasional con un desconocido, ella debe soportar que su marido instale a su amante, Carla, en la casa de al lado. Sin embargo, Alejandro no sospecha que la fascinante bailaora que lo tiene cautivado es, en realidad, la esposa que tanto desprecia. Sofía aprovechará este engaño y su talento para cobrar una sofisticada venganza contra él.