Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Amor Omitido en el tiempo

Amor Omitido en el tiempo

Después de un sueño profético donde perdía su futuro, la protagonista despierta ante el mismo dilema: Carlos, su marido, le exige ceder su beca en Bogotá a su prima Lucía. Al negarse, es abandonada bajo la tormenta mientras ellos huyen. Firme en su decisión, firma el divorcio y viaja a la capital para rehacer su vida. En un entorno lleno de riesgos, surge una incógnita: ¿será el hombre que la hundió en sus pesadillas quien ahora lo dé todo por ella?
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Las comidillas del pueblo se hicieron más fuertes.

Carlos intentaba acallarlas con explicaciones torpes.

"Isa está un poco sensible últimamente," le oí decir a un compadre en la tienda. "Ya saben cómo son las mujeres. Lucía necesitaba unas cosas urgentes del mercado, y yo tenía que ir de todas formas."

El compadre asintió, pero su mirada se desvió hacia mí cuando entré a comprar pan, y vi la lástima en sus ojos.

Lucía, por su parte, adoptó una actitud de falsa camaradería.

"Ay, Isa, qué pena que tuvieras que irte caminando," me dijo con una sonrisa que no le llegaba a los ojos cuando nos cruzamos cerca de la iglesia. "Si hubiera sabido, le habría dicho a Carlos que te esperara. Pero ya sabes cómo es él de atento conmigo y con el niño."

Su dulzura empalagosa me revolvía el estómago.

Unos días después, Carlos llegó a casa con una nueva petición.

"Isa," dijo, evitando mi mirada. "Lucía va a necesitar algunas cosas cuando se mude a Bogotá... bueno, si finalmente consigue un cupo o algo. Pensaba que podrías prestarle esas joyitas de oro que te dejó tu abuela. Para que tenga algo que ponerse, algo decente."

Eran mis únicas joyas de valor, el recuerdo más preciado de mi abuela. La idea de verlas en el cuello o las orejas de Lucía me produjo una náusea fría.

"No, Carlos," dije, la voz temblándome ligeramente. "Esas joyas son mías. Son de mi abuela. No se las voy a dar a nadie."

Su rostro se contrajo. "¡Siempre pensando en ti misma! ¿No puedes tener un gesto de generosidad? Entonces usaré mi propio dinero para comprarle algo. Ya que tú eres tan tacaña."

Se dio media vuelta y salió, dando un portazo.

Esa noche, cuando regresó, olía a aguardiente. Se sentó a la mesa sin decir palabra.

Puse los papeles de divorcio frente a él.

Los miró, primero con incredulidad, luego con una rabia creciente.

"¿Qué es esto?" siseó.

"El divorcio," respondí con calma. "Fírmalos."

Soltó una carcajada amarga. "¿Crees que me asustas con esto? ¿De verdad crees que te atreverás a dejarlos en el juzgado?"

Tomó el bolígrafo y firmó con un garabato furioso. "Ahí tienes. A ver si eres tan valiente."

A la mañana siguiente, mientras él dormía la borrachera, tomé los papeles y los llevé al pequeño juzgado del pueblo.

El secretario los recibió y selló mi copia. "El proceso tardará unas semanas, Isabela."

Asentí, sintiendo un peso enorme quitarse de mis hombros.

Carlos se fue a una capacitación regional de la cooperativa durante una semana. Cuando regresó, traía una pequeña bolsa de papel.

"Te traje esto," dijo, sacando un pañuelo de tela barata, de colores chillones. Lo había visto en un puesto de la terminal.

Luego, con una sonrisa orgullosa, sacó una cajita de terciopelo. "Y mira lo que le conseguí a Lucía. Unos aretes de filigrana de Mompox auténticos. Los vi en una joyería y pensé que le encantarían."

Los aretes eran hermosos, delicados, caros. El contraste con mi pañuelo era insultante.

"Son muy bonitos," dije, mi voz neutra. "Seguro que a ella le gustan."

Esa semana había feria en el pueblo. Una de las atracciones era el cine al aire libre en la plaza.

"Conseguí dos boletas para el cine de esta noche," anunció Carlos, como si me ofreciera el mundo. "Podríamos ir."

Lo miré. "Suena bien. ¿Por qué no invitas a Lucía y a Mateo? Seguro que al niño le hace ilusión."

Carlos pareció sorprendido, luego complacido. "Tienes razón. Es una buena idea, Isa. Qué considerada."

Se fue a casa de Lucía a darle la noticia.

Yo me preparé una taza de café. Esta vez, definitivamente, no sabía amargo. Sabía a libertad.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Ceos corruptos
8.5
Un detective de apariencia desaliñada y aficionado a la bebida esconde un pasado marcado por el abandono tras una fachada de mujeriego. Pese a su dolor interno, mantiene una lealtad férrea en cada investigación. Con el apoyo de su equipo y amigos cercanos, este oficial desafía las reglas para cumplir las órdenes de su superior. Su determinación es absoluta: nada impedirá que descubra la verdad oculta detrás de los complejos casos que debe resolver.
Portada de la novela Contrato En Casamiento
8.9
Un empresario conocido por su personalidad gélida y prepotente termina entrelazando su vida con una mujer de gran corazón y nobleza. Aunque son polos opuestos, las circunstancias los obligan a formalizar un matrimonio por contrato. En medio de esta unión pactada y rodeados de tensiones, deberán descubrir si sus marcadas diferencias los separarán para siempre o si, por el contrario, el amor logrará florecer en este entorno tan frío y artificial.
Portada de la novela El CEO Afortunado
9.6
Pasé mi infancia confinada en una mansión blindada por cercas eléctricas y escoltas implacables, ajena a los oscuros negocios de mi padre. Aunque vivía en una prisión de lujo llena de enigmas, el afecto familiar me protegía de la hostilidad exterior. Al verlo regresar a casa, corrí entusiasmada mientras mi madre lo recibía con total entrega. Solo anhelaba que sus profundos ojos azules se posaran en mí con la ternura de quien llama a su hija 'girasol'.
Portada de la novela El Precio de Tu Desprecio
7.9
Durante la gala anual corporativa, la vida de Ricardo se quiebra tras una calumnia. Sergio, allegado de la CEO Camila, lo señala injustamente por el hurto de un reloj costoso. Sin el respaldo de Camila y ante el escarnio general, Ricardo es desterrado bajo las duras exigencias de su rival. Motivado por la enfermedad de su madre y el dolor de una traición amorosa, parte al exilio con una firme promesa: regresar para cobrar venganza contra quienes pisotearon su dignidad.
Portada de la novela Niña traviesa
9.3
Joe aguarda la llegada de alguien excepcional en su librería del Lower East Side. Un martes cualquiera, una joven de estilo natural y aire a Natalie Portman irrumpe en su rutina. Mientras ignora a la clientela común, él queda prendado de su autenticidad y encanto entre libros de ficción. Ella lo llama 'camarada', rompiendo esquemas con su actitud coqueta. Dividido entre el anhelo y la realidad, Joe desea frenar el tiempo para descifrar el misterio tras esa mujer.
Portada de la novela Novia prometida
9.1
Melissa enfrenta un destino cruel tras perder a sus padres adoptivos: para reclamar su herencia, debe desposar a un extraño. Ante la ausencia del novio en el altar, su abuelo la coacciona a firmar un acuerdo matrimonial de tres años. Sin sospechar la identidad de su cónyuge, ella salva a un hombre acosado por la mafia y se enamora perdidamente. Mientras él la custodia de las sombras, ambos intentan descifrar el atentado familiar para alcanzar su libertad.