Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Amor Comprado

Amor Comprado

Con solo dieciocho años, Diane Brayden es sacrificada por su familia para saldar las deudas de juego de su padre. Su madre la entrega a Robert Fox, un huraño terrateniente de treinta y cinco años que, tras sufrir una traición, solo desea asegurar un heredero antes de cumplir los cuarenta. Aunque su matrimonio es una fría transacción financiera pactada bajo coacción, el destino transformará esta unión forzada en un camino lleno de giros inesperados.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Tal y como lo prometió Robert va por mí a mi casa para conocerme un poco y conversar conmigo. Antes de bajar desde arriba percibo que él les entrega unos documentos a mis padres me pregunto ¿Qué será? Pueden ser los papeles de la casa me digo para mí misma sacando mis propias conclusiones ¿O hay algo más que desconozco?

Bajo las escaleras haciendo ruido para que se advirtieran de mi presencia.

—Buenas tardes—bajo lentamente y me les aproximo. Puedo notar en sus ojos un leve destello, sin embargo, no es un brillo de amor al menos eso creo.

—Hola Diane ¿Cómo te va?

—Bien. Nos vamos—me alejo junto con él de mis padres. Puedo percibir su perfume es de agradable aroma, pero creo que se colocó demasiado y choca un poco con su sudor.

—Ven subamos a mi carro—me ordena.

—Yo preferiría que tomemos un paseo por el campo.

—Quiero llevarte a un buen lugar y a comer tal vez.

—No tengo hambre. Por favor no quiero salir lejos de casa, quiero privacidad para hablar con usted a solas sin las miradas penetrantes de la gente de este pueblo.

—Está bien—refuta en tono malhumorado y frunce ligeramente el ceño.

Nos internamos en la gruta muy cerca a los caudales del río, este lugar es mágico. Solo que la compañía para mí no era la más grata. Puedo notar que es un hombre de muy pocas palabras, suda demasiado probablemente este nervioso y quiera ocultarlo para no mostrarse débil delante de mí. Su mirada es dura ¿Qué habrá pasado en su vida? que lo volvió un hombre tan huraño y solitario. Porque viéndolo bien es un hombre muy atractivo.

Hay un evidente silencio en medio de nosotros, me muevo de un lado a otro producto de mi nerviosismo no sé qué decir en lo absoluto. Solo llega a mi mente la rabia ¿Cómo pudieron mis padres hacerme esto? Aunque sé que fue idea de mi madre, mi padre de una forma u otra hace todo lo que le ordene.

Pienso que llegaron demasiado lejos al venderme a un completo extraño en mi vida he cruzado palabras con este señor. Solo por cubrir las deudas de juego de mi padre y para que mi madre mantuviera la vida de lujos y holgazanería que le fascina vivir.

—Eres muy bonita—me dice tratando de romper el hielo entre los dos.

—Gracias. Señor Robert ¿Por qué hace esto?

—No entiendo.

—Comprarme.

—Eres muy joven y hermosa. Tu juventud me atrapa y me seduce que solo seas mía.

—Lo haces por alimentar su ego masculino.

—Lo hago porque pague por ti está claro. Siempre consigo lo que quiero y tú serás la esposa perfecta para mí y la madre de mis hijos. Sé que puedes con todo eso.

—Es una completa locura lo que dices. Habla como en el siglo pasado.

—No puedo dejar que otro te toque no lo soportaría.

—Es muy repulsivo. Mejor vámonos.

Ambos nos levantamos al mismo tiempo. Estoy estupefacta por sus palabras, aunque fueron pocas se oyeron muy nefastas.

Sin pesarlo me tomo a la fuerza y me da un apasionado beso. Sentí muy grotesca la manera como me tomo, lo aparte de mi lado a empujones. Y me vuele a zarandear y me dice:

—Déjate de tonterías serás mi esposa. Si me da la gana te hago mía en este instante ya pagué por ti.

— ¿Qué fue lo que les diste a mis padres a cambio?

—Pague la deuda de tu padre y también compre esta hacienda que tan pronto te cases conmigo pasara a tu nombre y ellos dispondrán de ella hasta que tú lo decidas. Si no te casas conmigo, si me da la gana los saco a patadas. No tienes escapatoria Diane—veo un sofocante hedor en sus ojos. Lo miro fijamente con mucho recelo.

—Ya vámonos por favor—y continuo mi camino. Y él viene enseguida detrás de mí.

Cuando nos alejamos de la gruta, vemos entrar a los linderos de la finca a Thamara una mujer mordaz y muy sensual de unos treinta años de edad. Escuche por ahí en una oportunidad que tuvo un romance furtivo con mi futuro marido.

—Vaya es cierto Robert ¿Qué te casaras con esta niña? —pregunta Thamara.

—Si Thamara. No entiendo que haces aquí.

—Vine a comprobar con mis propios ojos lo que comentan en el pueblo. Que te casaras con ella porque la compraste. Te atrae su juventud para que te de un hijo no es así.

—Ya basta Thamara. Te exijo que te alejes de mí, no tiene sentido que vengas aquí a reclamarme tu y yo no tenemos nada. Menos que lo hagas delante de mi novia.

— ¿Novia? Es cierto eso muchacha ¿Son novios?

—Con permiso—lo digo muy seria. Los dejo solo y me aparto.

—Diane ven aquí—me grita Robert quien corre detrás de mí dejando varada a Thamara en los linderos.

Me alcanza y me toma muy fuerte del brazo:

—Diane detente—me musita.

—Suéltame que me haces daño—le grito.

—Perdón Diane—me ruega.

—No entiendo porque pagaste por mí si tenías a Thamara.

— ¿Estás celosa? —me pregunta.

—No digas bobadas Robert. Al menos a ella la conoces es una mujer madura y hasta puede perfectamente ser tu esposa y darte hijos.

—No sabes lo que dices. Thamara no es mujer para tener como esposa, para eso estas tú.

Me mira fijamente se me acerca y roza con sus manos mi mejilla, me quedo paraliza al filo de su mirada. No puedo responder a mis sentidos ambos nos miramos y sin darnos cuentas nuestros labios se unieron de nuevo esta vez en un tierno beso. Al caer en cuenta de lo que está haciendo y aceptando, me aparto y salgo corriendo a mi casa dejándolo solo allí y muy pensativo.

Llego a mi casa y subo a mi cuarto a pensar en el tierno beso que nos dimos Robert y yo, muy diferente al primero. Dejándome envolver en mis súbitos pensamientos imagino lo inevitable cuando formalmente sea su esposa.

Soy virgen todavía me viene a la mente sus palabras cuando me digo tajantemente que no podría permitir que otro hombre me tocara y también cuando insinúo que le atrae mi juventud. Ciertamente está pagando también por mi pureza un precio muy elevado. De seguro esto también pacto con mi madre ¡Maldición! La incertidumbre me agobia demasiado quiero que este tormento termine pronto.

También lo que dijo de Thamara. Quiero saber qué significado tiene esa mujer en su vida ¡Dios mío! Son tantas dudas en torno a este misterioso hombre que abruman y yo sigo firme con mi decisión de casarme con él. No hay vuelta atrás.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Adorables gemelos: ¡papá, no te acerques!
8.3
Tras soportar tres años de desprecios, Melissa es abandonada por Everett, quien elige a su amante. Un lustro después, regresa como una médica de renombre junto a sus dos gemelos. Cuando su exesposo la busca desesperado para salvar a su actual pareja, se enfrenta a la astucia de Merrick y Lindsey. Los pequeños no solo protegen a Melissa, sino que desafían a ese padre desconocido, cuestionando su autoridad y complicando los planes de Everett.
Portada de la novela AMADA POR EL CEO
8.6
La repentina ausencia de su hermana obliga a Génesis Sousa a casarse con el poderoso Leandro Betancourt para cumplir el compromiso familiar. Aunque el influyente empresario pronto queda cautivado por la bondad y pureza de su nueva esposa, la paz de su hogar es efímera. Tras solo dos meses de unión, una amenaza llena de rencor surge de entre las sombras, decidida a destruir su relación y arruinar todo lo que han construido juntos hasta ahora.
Portada de la novela Amor Envenenado, Dulce Venganza
9.7
Mientras mi hermano fallecía ante la falta de recursos, mi novio Héctor derrochaba una fortuna en su ex amante. Tras descubrir que este millonario solo me utilizó, intentó asesinarme en una carrera para salvarla a ella. Héctor me cree muerta, pero ignora que mi abuelo pactó mi protección con cinco hombres influyentes. Ahora, impulsada por la sed de justicia, me uniré en matrimonio con su mayor rival para arruinar su imperio y ejecutar mi venganza.
Portada de la novela El Amor Descartado, La Felicidad Encontrada
9.8
Durante tres años, cuidé de Mateo Barrera hasta su total recuperación, pero mi sacrificio fue ignorado cuando su ex, Carla, regresó. Mateo me agredió por defenderla y dejó que su madre me humillara. Fui víctima de calumnias y crueldades que él creyó sin dudar. Tras ser abandonada en un hospital, tomé una decisión definitiva. Le envié un último mensaje de despedida en su cumpleaños y desaparecí para siempre de su vida, buscando sanar mi corazón.
Portada de la novela El CEO de Playboy
8.6
Alessandro Annenberg, el imponente y egocéntrico magnate de la industria del café, ha irrumpido en mi existencia para desmoronar la estabilidad que tanto me costó construir. A pesar de mi firme deseo de alejarlo, cada choque entre nosotros desata un desorden incontrolable, intensificado por un beso que marcó un antes y un después. Aunque intento luchar contra su magnetismo, mi propia voluntad flaquea ante una seducción que parece imposible de vencer.
Portada de la novela ¿El marido cojo? ¡Un magnate misterioso!
8.3
Tras años de abandono en el campo, Layla es recuperada por los Reed solo para ser utilizada como moneda de cambio. Bajo el chantaje de proteger a su abuela, la joven heredera es forzada a casarse con Clark Smith, un frío magnate que quedó lisiado tras un trágico accidente. Él le propone un pacto: divorciarse tras dos años para asegurar su patrimonio. Entre identidades ocultas y pretendientes constantes, Layla enfrentará un destino incierto para su corazón.