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Portada de la novela Amigos con derechos

Amigos con derechos

Tras concluir el bachillerato, Valeria vive un romance aparentemente ideal con el atractivo Isaac. No obstante, su paz interior se ve amenazada por una atracción clandestina hacia Leonardo, su amigo más cercano desde la infancia. Él ignora por completo lo que ella siente, pero un giro inesperado del destino obligará a que estos deseos salgan a la luz. Valeria tendrá que encarar una realidad que transformará sus relaciones para siempre.
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Capítulo 2

"Leo"

-Valeria, que hacemos ahora, estoy un poco aburrido y son solo las 5:00pm.

-¿Qué te parece si nos damos un chapuzón en la piscina hasta que lleguen nuestros amigos?- Me dijo con una evidente expresión de aburrimiento en su rostro.

-sí, me parece excelente idea para distraernos un poco y así nos divertimos un rato- La verdad me gustaba bastante la idea, hacía un poco de calor y que mejor que un buen chapuzón en la piscina.

Inmediatamente nos cambiamos de ropa, ella se puso un short pequeño de color negro, y una blusa bastante ajustada de color piel, sin duda le lucia hermosa, es que creo que no hay ropa en este mundo que le quede mal la verdad. Me llamó mucho la atención de que no se había puesto su bañador, me he dado cuenta de que en muchas ocasiones se comporta un poco tímida, siempre que estamos solos pasa igual, no sé si tendrá algún tipo de complejo la verdad, pero bueno yo soy su mejor amigo y creo sinceramente que entre nosotros no tendría que existir ningún tipo de complejos.

Valeria una vez cambiada de ropa se dirigió hacia la piscina mientras yo iba a por algunas bebidas para relajarnos, entre el calor y el aburrimiento nos estábamos torturando.

"Valeria"

Empecé dando el primer paso y poco a poco me fui adentrando en la piscina, el agua estaba un poco fría, casi que me encogía de la sensación. Unos minutos después se acercaba Leo con algunas bebidas, las colocó suavemente en el borde de la piscina y se aventó al agua como niño de seis años, a veces suele ser un poco loco e infantil.

Cuando asomó su cabeza y fue saliendo de a poco a la superficie fue como que se detuvo el tiempo, no sé explicarlo, sentí que lo veía en cámara lenta, sus músculos marcados, las gotas de agua cayendo de su cara y por todo su cuello hacia el pecho, me detuve unos segundos sin dejar de poder de mirar.

-¿Valeria y tu novio por fin viene?- Preguntó Leo con cierta curiosidad a lo que yo inmediatamente desperté de mi estado mental y le respondí:

-¡si claro!, lo que viene un poco más tarde.

Por unos instantes me sentí un poco incomoda, no sabría explicarlo. Leo es mi mejor amigo pero si es un poco cierto que no hablamos tanto de nuestras relaciones amorosas, no sé por qué la verdad.

- ¡wow qué bueno!, me alegro de que por fin conoceré a tu chico. De hecho yo también invité a una chica, justo la conocí en las últimas semanas de la prepa.

-ah sí, ¿y quién es?- respondí con un tono de intriga y algo de ilusión pero por dentro no me agradaba la idea en lo absoluto, me hubiera gustado que me dijera que toda era una broma o yo que sé.

-Se llama Julia, no sé si la conociste.

-Ah sí, obviamente sé quién es.- Respondí con una leve sonrisa fingida, y es que no me hacía nada de gracia, ya que Julia siempre me ha caído mal, porque es de esas típicas niñas que son puro show y maquillaje, no la veía para nada a la altura de Leo, de hecho creo que no pegan ni con cola.

-Valeria, ¿sucede algo con Julia?, ¿se llevan mal o algo ustedes? No te sentí cómoda la verdad,- Me preguntaba Leo un poco desanimado.

-no no, tranquilo, en serio no pasa nada, me parece cool que venga, de hecho con Julia no tengo problemas, además no la conozco personalmente- Le decía súper alegre y tratando de que no me descubriera la tristeza que me daba escuchar esa noticia.

-vale entonces te creo, ¿todo bien no?

-sí, por supuesto.

"Leo"

Estuve toda la tarde conversando con mi amiga acerca de nuestros temas sentimentales, cosa que realmente hacemos poco, tuvimos un momento bastante agradable la verdad, de hecho el tiempo se nos fue volando y cuando menos lo notamos llegaron nuestros amigos.

-¡Hola mi gente, nos extrañaron!- Venía gritando Alberto con bastante ruido acompañado de todos los chicos.

- sinceramente pensé que ya no iban a llegar.

-Estás crazy, ¿tú en serio te creías que nos íbamos a perder esto?, osea no todos los días se tiene una gran casa con piscina y que casualmente se encuentre frente al mar, esto es el puto paraíso -respondió Alberto con una enorme carcajada forzada.

Alberto, ese vino con su novia Sophie, Pablo y Sandra, que también eran pareja, todos nosotros éramos compañeros de la prepa, sin duda hemos estado en las buenas y en las malas siempre.

-¿Chicos alguien me puede decir dónde está el baño?, ¡Es que ando que me reviento!- Decía Sophie con desesperación.

-¡Sígueme es por aquí!- Valeria se brindó para acompañarla hacia el baño.

Todo fluía bastante bien, existía un ambiente tranquilo y acogedor. Los chicos y yo nos sentamos en la sala y nos pusimos a debatir sobre nuestros equipos favoritos de Futbol.

Minutos más tardes llegan Julia e Isaac, la chica que invité y el famoso novio de mi mejor amiga. A Julia la saludé con un increíble beso en la boca, afortunadamente tenía algo que me llamaba muchísimo la atención.

Luego analicé al sujeto, buen estilo de ropa, un chico bastante apuesto a simple vista, se veía que tenía buena situación económica, pero lo notaba algo creído, no me cayó tan bien, pero tenía que intentarlo por respeto a mi amiga, de hecho lo saludé con un apretón de manos no hice mucho contacto visual con él y apenas le presté atención, no quise darle demasiada importancia.

"Valeria"

Ver a Isaac me encantó la verdad, mi novio es muy guapo y sin duda las sudaderas le quedan genial. Enseguida lo abracé a más no poder y obviamente lo besé.

-¡Amor, parece como si no me vieras en semanas!- Decía Isaac con un tono bromista y bastante divertido.

-¡ay odioso, una aquí de cariñosa y tú ahí de pesado!

-era broma mi chiquitina, tú eres lo más precioso de este mundo y de lo cual estoy muy orgulloso.

Isaac no es de decir tantas cosas lindas, de hecho sé lo mucho que le cuesta abrir su corazón, por eso sé que cuando lo hace es porque verdaderamente así lo siente.

Isaac me tomó de la mano y ambos nos sentamos en el sofá y nos pusimos a hablar un rato.

-¿mi vida y por fin los clientes franceses?- Le pregunté bastante interesada en el tema.

-por suerte todo bien, les encantaron mis cuadros y dicen que más adelante me llamarán para más proyectos. Y nada ahora solo me queda esperar y seguir con los otros trabajos pendientes.

-exacto, yo sé que te espera un gran camino con el arte, además eres un gran pintor y no solo lo digo yo, también esos franceses y de seguro ellos si saben reconocer bien el talento.- le decía dando buenos ánimos. Yo más que nadie sé lo mucho que se esfuerza cada día y toda la dedicación que le pone a su trabajo.

En un instante mi mirada se desvió hacia donde se encontraba Leo, y me quedé fijamente observándolo sin apenas seguir escuchando todo lo que me estaba diciendo Isaac, fue algo bastante loco y como que sacado de una película de Disney.

-¡Valeria!, ¿me estás haciendo caso?- Interrumpió Isaac dejándome totalmente desorientada y sin excusa alguna.

-Eh, claro amor, por supuesto que te hago caso, dame un minuto voy a por un vaso de agua no me encuentro bien, creo que es el calor o algo.

-¿te acompaño?- Decía Isaac bastante preocupado.

-¡no amor, no te preocupes!, enseguida regreso.

Por alguna razón no me sentía cómoda, necesitaba de la ayuda de mi mejor amiga, la hermana de Leo, así que sin pensarlo la llamé a su celular, de hecho ya se había demorado mucho.

-¿Lorena a qué hora llegas?- Le pregunté bastante preocupada.

-¡ya casi salimos para allá!, ¿qué pasa?

-vale y nada que necesito de tus buenos consejos y sabes lo que me está pasando, osea lo que hace unos días te comenté, recuerdas que te dije que había superado eso, pues resulta que creo que no-

-sí, ya me puedo imaginar de que va todo, no te preocupes ya salgo para allá.

Lorena ya sabía todo, sabe que me derrito por su hermano desde que lo conocí, ella insiste en que yo le cuente a Leo, pero creo que antes muerta que decirle algo.

Ay no sé qué voy a hacer con mi vida, Leo me gusta pero si le cuento a lo mejor me deja de hablar o que se yo lo que pueda pasar, mejor no me arriesgo, y me conformo solo con su amistad. Siento que es lo mejor para todos.

Pasaron alrededor de hora y media y ya llegaban Lorena y su novio, sentí el ruido de su coche e inmediatamente corrí hacia afuera y la esperé.

-¡wow no pensé que me fueras a recibir aquí afuera!- Decía Lorena bastante sorprendida.

-joder, es que la situación lo amerita, no sé por qué pero presiento que no la voy a pasar tan bien que digamos, tú hermano trajo a una chica, se llama julia. Creo que tú la conoces, te acuerdas la chica que hace tiempo te conté que era una de las payasitas de la escuela, osea una de las más perras, para no decirte que la más.

-no se decirte ahora no caigo, ¡es que en tu Insti perras habían muchas!- Decía Lorena un poco desorientada.

-¡joder la ex de Rubén, el profe de Deporte de los de primer año!

-oh sí, ¡ya sé quién es!, ¡la que se sacó una barriga de Rubén!

-exacto, ¡esa misma es! Y nada, que están juntos, por otro lado Isaac está aquí. Y ya sabes Leo me trae un poco loca, osea pensé que esto lo tenía un poco superado pero ya veo que no, a veces quisiera contarle pero tengo miedo de que me deje de hablar y pierda su amistad, y sabes lo importante que es para mí y por otro lado está Isaac que lo quiero un montón y sé que no se merece esto. ¡Estoy muy confundida!

-No, tranquila, él no haría eso jamás, es tu mejor amigo y creo sinceramente que debes abrirte con él y contarle lo que te pasa, además deja de preocuparte que él lo va a entender.

-joder pero mi novio está ahí, ¿cómo puedo hacer?-Respondí con bastante nerviosismo aunque un poco decidida y con ganas de hablar con Leo de una buena vez.

-Valeria no te hagas la nueva en esto, no sé, llámalo a solas.

-no sé amiga, no creo que todo esto esté bien de mi parte.- Decía un poco triste y apenada de mi situación.

-lo que si no está bien es que estés con alguien y pienses en otro, osea algo no cuadra ahí, no pierdas tiempo Valeria, arriésgate, que todo en la vida es a ganar o perder.

Verdad que Lorena siempre me convence con sus motivadores discursos, y eso hice, fui decidida a buscar a Leo y me encuentro con Alberto en el pasillo y automáticamente le pregunto dónde estaba, a lo que este responde que lo había visto en una de las habitaciones, me pareció súper extraño porque Leo no es de los que se encierra en su cuarto al menos no hasta que cae la noche. Aproveché que Isaac se acoplaba al resto de compañeros y estaba un poco distraído y fui en busca de Leo.

Subí e inocentemente entré a su habitación.

-Leo necesito habl......

Me quedé impactada, mis ojos no soportaron ver lo que ocurría. De hecho fue una sensación un poco repugnante para mis ojos.

Estaba comiéndose la boca con su noviecita, a besos súper intensos, casi que se podía ver el fuego que desprendían sus cuerpos, de hecho estaban a nada de tener relaciones sexuales. Salí corriendo inmediatamente con pequeñas lágrimas en los ojos y lo único que escuché fue la voz de Leo diciéndome:

-¡Valeria!, ¡Espera!...

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