Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Abandonada por un canalla, enloquecí y enmudecí

Abandonada por un canalla, enloquecí y enmudecí

El día de su boda, la vida de Sofía Linares se desmorona cuando el padre de su esposo, Héctor Gómez, se suicida en su nuevo hogar y deja una nota culpándola. Consumido por el odio, Héctor la condena al destierro. Sofía termina vagando desamparada por las calles, fingiendo haber perdido el habla y la razón para sobrevivir en la miseria absoluta. Sin embargo, cuando la verdad detrás de la tragedia sale a la luz, el arrepentimiento consume a Héctor, quien inicia una desesperada búsqueda para recuperarla.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Los siguientes días, una sirvienta reemplazó a la persona que solía llevarme la comida y Héctor no volvió a aparecer.

Pero, entonces, llegó Jenny Suárez.

La había visto algunas veces antes, y sabía que era la hija adoptiva de los Gómez y el amor platónico de Héctor. Sus facciones eran delicadas, y sus grandes y brillantes ojos me conmovían con solo mirarlos.

Se presentó ante mí con aires de señora de la casa, caminando sobre unos elegantes zapatos de tacón, ataviada con un vestido negro que resaltaba sus curvas.

—Escuché que estuviste vagando por ahí durante tres años y que te has vuelto tonta y muda —dijo con un tono burlón—. Héctor te odia tanto... Si te quedas aquí, no la pasarás bien. Pero, si quieres irte, yo misma puedo ayudarte.

Al oír esto, alcé la mirada temblorosa y capté un destello de burla en sus ojos, aunque su expresión se suavizó rápidamente.

Yo anhelaba tanto irme que, temiendo perder aquella oportunidad, acepté desesperadamente su oferta.

Rápidamente, me hizo intercambiar ropa con ella y me puso unas gafas de sol.

—Es la única forma de evitar a los guardias en la entrada —me advirtió—. Una vez fuera, mi chofer te llevará a donde quieras ir.

Asentí nerviosamente, tragando saliva.

Estaba tan emocionada con la idea de escapar que no me di cuenta de que, en realidad, me habían llevado a una fiesta, y, pronto, alguien me reconoció.

—Vaya, vaya, si es la señorita de los Linares. ¿Qué hace honrándonos con su presencia?

—¿La señorita Linares? ¿Acaso no has visto las noticias? Ahora no es más que una pordiosera.

—Con razón. Me parecía raro que la altanera Sofía viniera a nuestra pequeña reunión. Resulta que ha venido a recoger la basura.

Las carcajadas resonaron por todo el lugar.

Yo siempre había sido arrogante, protegida por mi padre, y nunca había aprendido a manejarme en sociedad, lo que había hecho que me ganara un buen puñado de enemigos. Por lo que ahora, mi desgracia se había convertido en su diversión.

Entre las risas, nerviosa, me aferré al borde de mi vestido, mirando constantemente hacia la salida, hasta que divisé una figura vestida de blanco. Era Jenny, con un golpe rojo en la frente y aspecto totalmente desaliñado.

Sin pensarlo, corrí hacia ella y le supliqué que me sacara de allí. Sin embargo, su mirada se fijó detrás de mí, y, de pronto, comenzó a llorar y a gritar:

—¡Sofía! Sé que me odias, y no me importa que me hayas golpeado para robarme la ropa. Pero, por favor, ¿podrías irte? No avergüences más a Héctor.

Acto seguido, una voz familiar gritó:

—¡Sofía!

Y, antes de que pudiera reaccionar, alguien me jaló con fuerza, haciéndome tropezar y golpearme contra una mesa, mientras el sonido de copas rompiéndose acompañaban mi caída.

Varios fragmentos de vidrio se clavaron en mis palmas, pero, procuré ignorar el dolor, mientras levantaba la mirada, encontrándome con un par de ojos llenos de furia.

Negué con la cabeza, desesperada. Quería decir que no era lo que parecía, pero las miradas de desprecio a mi alrededor me dejaron muy en claro que nadie me creería.

Ni siquiera Héctor, quien abrazó a Jenny, mientras me decía:

—No vuelvas a desafiar mis límites.

«Claro», pensé, «su límite siempre había sido Jenny».

Tras esto, me llevaron de vuelta a la mansión, donde, aterrada, esperé el castigo que vendría.

Horas después, Héctor regresó. Miró la comida intacta y su respiración se tornó pesada, como si estuviera conteniendo su ira hacia mí.

Quería llorar, pero no me atrevía. La antigua señorita de los Linares era caprichosa y una llorona, algo que a Héctor siempre le había molestado.

—Sofía, tus lágrimas me repelen —solía decirme, apartándome con fastidio.

Así que, para no asquearlo, había aprendido a contener mi llanto.

Mientras pensaba en esto, Héctor se agachó frente a mí y el leve aroma a tabaco me envolvió mientras me sujetaba de la barbilla, obligándome a mirarlo.

Sus hermosas facciones, frías y duras, estaban en total tensión.

También te puede gustar

Portada de la novela El Beso Del Delincuente
8.7
Sarah Bresler intenta superar el desapego de su madre y un reciente desengaño amoroso aferrándose al recuerdo de un beso robado. Su obsesión por aquel desconocido la lleva ante Will, un rebelde cuya vida gira en torno a su Yamaha y el peligro. Aunque la chispa entre ambos es innegable, él se niega a dejar su turbulento mundo. Sarah deberá decidir si este romance cargado de adrenalina es un amor auténtico o solo una ilusión pasajera.
Portada de la novela El CEO es una IA
9.3
Camila intenta rehacer su vida tras la trágica muerte de Felipe, su pareja. Al iniciar su carrera en una gran empresa, queda conmocionada al descubrir que el nuevo director general posee el rostro de su antiguo novio. No obstante, este hombre es en realidad una sofisticada inteligencia artificial que no tiene recuerdos de ella. Ante este hallazgo, Camila se sumerge en una investigación para desentrañar el turbio secreto que rodea al enigmático CEO.
Portada de la novela Es mi novio payaso
8.3
Karina, una antigua hacker conocida como Catrina, ansía estabilidad, pero su destino se cruza con Oliver, un payaso que esconde ser el sucesor de una poderosa mafia. Mientras su amor florece, Arturo y Oscar conspiran para derrocar a las cúpulas criminales usando la identidad secreta de ella. Entre traiciones y peligros familiares, la pareja debe luchar unida para sobrevivir. Tras vencer a sus enemigos, sellan su victoria y amor con una boda en Navidad.
Portada de la novela Inmersa en su amor profundo
7.9
Tras caer en la trampa de su madrastra, Natalie se ve obligada a casarse con Jarvis, un hombre que finge ser pobre y discapacitado. A pesar de sus dudas iniciales, ella se enamora profundamente de él, ignorando su verdadera identidad. La traición se revela cuando descubre que Jarvis es un magnate millonario con salud perfecta. Ahora, el poderoso Jarvis Braxton debe implorar el perdón de una Natalie indignada, luchando por salvar su familia y el futuro de su hijo.
Portada de la novela La Chef Olvidada Regresa Triunfante
9.5
Tras ser despojada de sus creaciones culinarias por la traición de su ex Carlos Mendoza, la chef Sofía Romero subsiste en un mercado popular. Con el legado de su abuela como arma, decide recuperar su prestigio en el certamen Sabor Nacional. Pese a las calumnias de Carlos y su socia Valentina, el talento de Sofía brilla mientras el imperio de sus rivales se desmorona entre fraudes. Al final, la justicia prevalece, hundiendo a quienes intentaron destruirla.
Portada de la novela Masaje Con Final De Rancho
8.8
Camila, una talentosa masajista estresada por la vida urbana, decide retirarse al campo para recuperar su paz. Sin embargo, su destino la lleva a un rústico rancho donde debe atender a Mauricio, un rudo y obstinado terrateniente que sufre de una lesión severa. Aunque él se resiste a sus métodos modernos, la inevitable cercanía física y los constantes choques de personalidad encienden una atracción incontrolable, transformando sus vidas en una apasionante aventura rural.