Portada de la novela Red Mortal

Red Mortal

8.3 / 10.0
Carlos es un escritor y periodista de renombre cuya estabilidad se tambalea cuando el pasado regresa. Alejandra, la mujer que una vez amó, vuelve a su vida para arrastrarlo hacia una espiral de secretos y traiciones. Atrapado en una red de deudas emocionales y misterios sin resolver, el protagonista deberá enfrentar una realidad llena de engaños. La presión lo obligará a tomar una decisión definitiva que cambiará su destino para siempre.

Red Mortal Capítulo 1

Siento mi cuerpo caer al vacío y sé que tal vez, al caer ese golpe duela menos que está realidad que hoy me empuja, literalmente, a acabar de una vez por todas con esta oscuridad.

Soy de esas personas que desde muy pequeño tuvo miedo a la muerte; quizás por todas aquellas conversaciones de grandes en las que me concentraba mientras jugaba con mi carrito cerca de mamá y mi tío José.

–Sí, José, aunque digas que la muerte no es mala, si lo es. ¿Acaso no sabes que si eres malo, irás al infierno?

–Por Dios María, en pleno siglo XX, vas a estar creyendo en eso. Yo no creo en un cielo y en un infierno porque para mí, en esta vida, vives todo lo bueno y lo malo.

–¡Qué testarudo te has vuelto!. Desde que eres escritor y te la pasas leyendo esas pendejadas, ahora no crees en nada.

–Prefiero creer en mí mismo. Eso es algo que nunca entenderás y que no pienso discutirte. Tu verdad, no es mi verdad.

Yo los escuchaba intentando entender a que se referían. Por primera vez, creo encontrarle sentido a sus palabras.

A veces la muerte, puede salvarte de ti mismo. Eso lo creo hoy, en este instante en que como decía King, refiriéndose a que los monstruos y fantasmas existen y a veces ganan.

Ese monstruo que habitaba en mí y que soterré, es hoy el mismo que se apiada y me pide que lo destruya, aunque su destrucción implica la mía.

Es por eso, que durante mi adolescencia producto de mi aspecto físico y poca suerte con las chicas y confiando en las palabras de mi madre, decidí irme a estudiar como seminarista.

A mamá, le fascinó la idea. Ella venía de recibir desde pequeña creencias en la religión católica. Yo quería complacerla y de una manera huir de aquella realidad. Ser el gordito, alto, de anteojos y cabello liso, peinado de lado, me hacían ser el centro de atracción del resto de mis compañeros para sus burlas. No era un Nerd, era peor que eso, era un chico X, como muchas veces escuchaba murmuran entre las chicas.

No ser muy apuesto e inteligente, es un pecado. Para librarme de ello, al terminar mi bachillerato, decidí irme a la escuela de seminaristas, y ser Padre en una iglesia del barrio. Así no sería difícil, mostrar las razones de mis miedos como hombre al ser rechazado por las mujeres. Eso creí.

Durante dos años, intenté convencerme de que era mi camino. A ratos en mi habitación escribía en alguno de mis cuadernos de Teología, sobre cosas que me hacían reflexionar sobre la vida y la muerte. De ellas, surgiría mi más famoso poema “ataviado de sombras”

Todas las mañanas, debíamos orar y leer la biblia. Más que una tarea, este ritual se había convertido en un castigo. Porque su no lo hacíamos, no tendríamos desayuno o cena.

Una tarde, estábamos reunidos en la sala de estudios, con el profesor de Filosofía y recuerdo que mencionó sobre la muerte. Yo no solía ser muy participativo. Pero esta vez, la pregunta iba directa a mí.

–Dígame Alvarado, ¿Qué opinión merece para usted la muerte?

En mi mente se mezclaron aquellas dos ideas del discurso entre mi madre y mi tio José:

–La muerte existe, si creemos en nosotros y no en Dios–respondí mientras mi corazón lanzaba patadas como un asno en mi pecho.

–¡Excelente respuesta!–dijo aplaudiendo.

Me avergonzó sentirme como centro de atracción.

–La muerte, como lo dice la biblia en Juan 3:36 “el que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá bajo el castigo de Dios”, por ello, cuando el ego humano, nos hace pensar que somos poderosos como Dios, esto nos lleva a la muerte.

Al salir de la clase, el profesor, me sujeto por el hombro.

–¿Podemos hablar un momento Alvarado?

–Sí profe– contesté, mientras pensaba que ahora querría entablar una conversación profundamente filosófica conmigo sobre la muerte.

Caminamos hasta una de las salas donde sólo entraban los curas.

No había nadie más, sólo el y yo.

–¡Siéntese Alvarado!

Yo me senté obedeciendo las palabras del profesor. Él se paró frente a mí.

–Eres uno de los mejores de la clase. Tienes mucho futuro como sacerdote–dijo, colocando sus manos sobre mis hombros.

–De ahora en adelante, serás mi discípulo y me ayudarás en la clase–continuo diciendo– todas las tardes, nos reuniremos en este cubículo para conversar sobre los temas que explicaré durante la semana.

Esa tarde regresé a mi habitación, algo feliz por las palabras del profesor. Así que me puse a leer la biblia con mayor entusiasmo e interés que antes.

Mis compañeros se dieron cuenta de mi rápida evolución durante las clases de Teología y Religión. Ese conocimiento me brindaba seguridad y confianza en las clases. Pronto fui notado por los otros profesores, quienes aplaudían mi devoción y seriedad en mi vocación sacerdotal, hasta ese entonces.

No niego el placer y la vanidad que me invadió al sentirme tomado en cuenta; pasar de ser un X a ser un Y. Estaba sintiendo la emoción del éxito y el poder.

Mas, todo tiene un precio en la vida y con el tiempo descubrí cual sería el mío.

Con el tiempo, algo comenzó a cambiar, el profesor me hacía ir dos veces a su cubículo y una tarde, se paró frente a mí, como siempre, colocó sus manos sobre mis hombros, pero acercó su pelvis a mi rostro. Llevaba puesta la sotana.

–Esto que vas a hacer hoy, será una prueba de que podemos confiar plenamente en ti, y eso permitirá que entres en un círculo cerrado de conocimiento, que nadie más maneja.

Levantó su sotana, bajo su cremallera y me mostró su falo. Yo lo miré a los ojos, él hizo una cruz sobre mí cabeza y asintió dándome la orden:

–Bebe de este cáliz, la sangre de Cristo será derramada en ti como una bendición.

Así ocurrió todo; durante las tardes siguientes, además de leer y discutir algunos versículos, él me mostraba su masculinidad pidiéndome que tomara el cáliz y bebiera el vino de su sexo.

Así aprendí el valor de algunas cosas y el poder de la manipulación.

Durante los recesos permanecía en mi habitación, masturbándome para sentir que seguía siendo hombre, a pesar de que nunca había estado con ninguna chica y mi primera “relación sexual” había sido con un hombre.

La semana siguiente los roles se intercambiaron. Según el padre, me tocaba sentir el placer; bajó mi cremallera y comenzó a hacerme sexo oral, aunque fue raro para mí, verlo a mis pies, sentí como mi pene se iba llenando de sangre y se ponía duro. Estaba excitada, pensé que me dejaría llegar en su boca, se levantó, luego subió su sotana, bajo sus pantalones y me dejó que lo penetrara una y otra vez.

A pesar de que nunca había sido sexualmente activo, fui experimentado cosas sexuales muy raras. Como cuando tomó el crucifijo de la pared y comenzó a introducirlo por mi trasero. Fue realmente un dolor inexplicable y algo tan perverso que decidí, al día siguiente pedir mi baja.

Las amenazas y coacción fueron muy graves; me amenazaron con decir que había robado algunas piezas de oro, o que me acusarían de abusador sexual. Y no podía hacer nada, porque yo mismo había caído en ese juego.

Una tarde en la habitación, entró, uno de los monaguillos y me ofreció chupar mi sexo, y accedí, pues es uno de los placeres más grandes que se tiene como hombre. No imaginé que Jesús, era la carta bajo la manga de la sotana del Padre Evaristo. Jesús se había convertido en la víctima del supuesto estrupo y estaba dispuesto a servir de testigo principal en aquella acusación.

Debía pensarlo bien, ya había cumplido mis dieciocho años, por lo que iría directo a la cárcel y es mucho lo que se cuenta sobre esos casos de violación. Hablé con el padre Evaristo y bajo secreto de confesión juré que nada de lo ocurrido se sabría jamás.

Esa mañana durante la reunión dominical en la iglesia, tomé mi comunión. Fui hasta mi cuarto, recogí mis cosas y esperé que el Padre, me diese mi carta de baja.

Salí con mi maleta de aquel “bendito” lugar. Tomé un bus desde el internado hasta la casa de mi madre. Luego de una hora de trayecto, llegué a casa. Mi madre, no estuvo muy agradada con mi regreso, pero había cosas que no podía contarle. Me dio un abrazo, y me hizo una cruz con sus manos para bendecirme. Ese gatillo mental vino a mi mente nuevamente.

Desde ese entonces, nunca más me persigné. Me juré a mí mismo, que nunca hablaría de ello, ese era mi gran secreto, lo fue por casi veintidós años; hasta este momento que decido contarlo porque ya nada peor podría pasarme.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Red Mortal

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Amores En Torneios
9.3
Lo que comenzó siendo un simple trabajo de niñera dio un vuelco drástico al estallar la pandemia. Quedé confinada en una casa del lago junto a tres hombres magnéticos. Bryce, el artista millonario, busca en mí su musa perdida; Liam, un seductor británico, me desafía constantemente, y Pax, el ingenioso contador, me conquista con su humor. Entre el cuidado del bebé y noches de pasión, formamos un refugio pasional mientras el mundo exterior colapsa.
Portada de la novela Atado a la hermana equivocada
9.8
Salvatore Moretti, un despiadado jefe de la mafia, acepta un matrimonio con Sofía Russo para garantizar la paz entre sus familias. No obstante, su corazón pertenece a Iris, la hermana menor a la que ha custodiado en secreto por años. Pese al compromiso formal con la primogénita, la obsesión del líder criminal no se detiene. Durante la boda, Salvatore rompe el pacto y reclama a la dama de honor, desatando una guerra letal e inesperada.
Portada de la novela De manos de cirujano a fuego vengador
8.1
La prestigiosa neurocirujana Brenda Montes perdió su carrera y familia por culpa de su esposo, Damián. Para proteger a su amante tras el asesinato de su suegra, él mutiló a Brenda y la chantajeó tras causar el suicidio de su hermana. Damián creía haberla destruido, pero ella regresa con el respaldo de un magnate. Transformada y letal, Brenda resurge con una inteligencia brillante, dispuesta a ejecutar una venganza implacable contra quien la traicionó.
Portada de la novela De Monja A Mafiosa
8.2
Inocencia vivió recluida en un convento hasta que su expulsión por romper el voto de castidad cambió su destino para siempre. Tras dejar atrás su vida religiosa, descubre secretos impactantes sobre su origen que la impulsan a buscar a su familia biológica. Sin embargo, este reencuentro la sumerge en un entorno oscuro y letal. La joven deberá aprender a sobrevivir en un mundo de peligros constantes mientras intenta encajar en su nueva y violenta realidad.
Portada de la novela El Regreso Gélido del Amante Mancillado
9.0
Lo di todo por Damián de la Vega, siendo su protectora y amante en la sombra. Sin embargo, mi devoción fue pagada con la peor traición: su compromiso con mi mejor amiga y la difusión de un video para humillarme. Tras ser tildada de estorbo por el hombre que salvé, decido abandonar mi rol de víctima. Contactaré con mi verdadera familia para desaparecer y ejecutar mi venganza. Mi antigua lealtad ahora es hielo; el juego de Damián ha terminado.
Portada de la novela INSUPERABLES
8.2
Tras siete años separados, Aubrey Channing y Dominic Blake se reencuentran convertidos en adultos. Sin embargo, la estabilidad que ambos construyeron se tambalea ante la fuerza de su antiguo vínculo. Ella guarda secretos peligrosos que intenta ocultar, mientras que Dominic, ahora un valiente bombero, está decidido a desentrañar el misterio que la rodea. Entre la acción y el peligro, él luchará por reavivar una pasión que se niega a desaparecer.
Capítulos
Leer ahora
Compartir