Portada de la novela Prohibido Apostar

Prohibido Apostar

8.5 / 10.0
Jessica Sparks oculta que su gran fuente de inspiración creativa es James Thomson, su íntimo amigo desde que eran niños. Sin embargo, su vínculo se pone a prueba cuando surge una peligrosa apuesta secreta. Bajo normas inflexibles que prohíben el contacto físico y el sentimiento real, James debe fingir que ella le interesa. En este juego de engaños y riesgos, Jessica tendrá que descifrar si la farsa acabará destruyendo o sellando su verdadero amor.

Prohibido Apostar Capítulo 1

—Pero tal vez podamos celebrarlo con una pequeña reunión en casa. No parece una idea descabellada y seguro que puedo divertirme sin que tengas que preocuparte— le dijo comiendo un trozo de fruta, aún seguía buscando su aprobación para festejar su cumpleaños número once, sin embargo, cada año la mujer se comportaba recia en cuanto a lo que ella quería.

Hacía una semana que lo había comentado con su padre, incluso pidió permiso para invitar a Nicole a dormir en casa mientras se decidían por ver películas o simplemente platicar de trivialidades, porque sentía que Verónica le diría no a todo y es que nada le agradaba, no desde hacía mucho tiempo.

—Cariño, en verdad detesto tener que ser la mala del cuento, pero ya te he dicho que para esas fechas estaremos fuera de la ciudad— la joven observó a su padre absorto entre las hojas del periódico que leía antes de retirarse. Por lo que veía, en esa casa todo se hacía con consentimiento de su madre, dudaba que él la contradijera. Con mucho esfuerzo se había dado cuenta de que entre ellos las cosas ya no marchaban del todo bien. Solía mirar cómo se alejaban, aunque jamás decía o preguntaba nada.

—Tú no detestas serlo, si solo me dejaras estar con alguien a quien le importo no tendrías que ser la mala del cuento— reclamó.

—Jessica celebrará su cumpleaños como lo desea. Margaret puede cuidar de ellas como lo ha hecho siempre— soltó Arthur y la mujer lo estudió con las mejillas enrojecidas, por mucho que intentase criarla a su modo no lograba hacerle saber al hombre que su hija comenzaba a crecer y que había riesgos en el mundo que podían hacerle daño. Le quedaba muy claro que no lograría protegerla, de hecho, aquel recuerdo que enterró en la profundidad de su memoria le daba miedo —. Hablaré con la señora Lewis para que tu amiga pueda quedarse en casa sin problemas.

Le aseguró su papá apretando suavemente su mano. Amaba tanto a su hija que no sabía si algún día tendría el valor para lastimarla con la verdad.

—Estás haciéndolo otra vez. Consentirla no hará que ella...

—Como su padre, consentirla es mi prioridad. Pensé que ya había quedado claro aquello así que deja de confundirte con la realidad— Verónica lo miró un segundo. Ni siquiera sabría cómo recriminar su actitud porque ella era la que estaba creando una mentira que no podría detener con facilidad.

—Pues bien, espero que nunca te arrepientas de como la estás educando. Sabes muy bien que...

Jessica pudo ver los ojos de su madre cristalizarse sin entender a que se debían sus repentinas lágrimas. Nadie intentaba explicarle que pasaba con su familia, era aún una niña, pero percibía que Verónica no tenía días buenos porque había momentos en los que ella le hablaba furiosa sin saber a qué se debía su actitud con la que demostraba no poder convivir con la joven de manera agradable.

—Si mamá se siente más cómoda... ¿Pueden considerar el hecho de llevarme a su viaje? — La mujer frunció el ceño con clara desaprobación, como siempre. Dándole esa mirada que no lograba descifrar, pero que se percibía como si observase algo insignificante—. Como un regalo de cumpleaños, prometo portarme bien.

—¿No estarás pensando en aprobar dicha locura? — Le cuestionó Verónica a Arthur. Ya le había advertido cuales eran los términos de la situación bajo la que vivirían mientras ella estuviese bajo la tutela de la niña. No obstante, el hombre quería encontrar la manera de detenerla sin tener que regresar su pasado al presente.

Jessica alzó la mirada sin comprenderla. La mujer, sin detenerse por un momento, la inspeccionó con desplante, aunque jamás lo dijese la hacía sentirse desprotegida, le quedaba muy claro que algo de ella ya no le agradaba. Salvo las veces en las que lucía como una madre amorosa. Arthur soltó el aire de sus pulmones. Pronto comenzarían con una discusión que no tendría fin. Sabía que tenía las de perder con aquella mujer, no tenía ni idea de porque había accedido a su propuesta, pero le había demostrado que ella no era ingenua.

Una hora después Jessica se dejaba caer sobre su cama consternada, respirando con profundidad. Lo mejor era dejar de pedir su atención ya que ninguno de los dos la quería dentro de sus planes. Ni su madre la quería como cuando era una cría, ni su padre la necesitaba a su alrededor. Seguro que lo mejor era aceptar la vida de amor maternal que terminaba recibiendo de la señora Lewis, aunque estar con la familia de Nicole siempre la hacía sentir como una niña abandonada por sus padres.

—Niño cara de bebé ha confesado que siente cosas bonitas por ti, frente a todos los chicos, mientras que James ha golpeado a su amigo César por algo que tenía que ver contigo— la escuchó decir al tiempo que se acercaba hasta ella.

—¿Has venido sola? — Preguntó limpiando las babas que su beso dejó en su frente, ignorándola. Nicole rodó los ojos haciéndola reír.

—Mamá me ha traído— respondió—. Verónica está al teléfono, así que debes saber que entré sin llamar a la puerta, esa mala costumbre inglesa que tiene de no ponerle seguro hace las cosas más fáciles para quien venga a robar.

Intentó encontrarle diversión a sus palabras, sin embargo, asintió desganada sin decir nada.

>> ¿Qué carajos sucede contigo? Estamos a unos días de tu cumpleaños y aún no he recibido mí invitación— le reclamó y enarcó una ceja mirándola con atención—. Será lo mismo este año, ¿verdad?

La chica estaba agotada. Pasaba los años encerrada en casa mientras ellos atendían asuntos laborales fuera del país. Gracias a Dios su nana le horneaba un pastel e invitaba a la familia Lewis a comer con ella, de manera que cada año procuraba hacerla olvidar la ausencia de sus padres. Así que las excusas con Nicole salían sobrando porque prácticamente había crecido como un miembro más de aquella familia.

—Debes evitar que en un futuro quiera casarme con alguien y tener hijos. Si de abandonarlos se trata, para tener una buena vida, prefiero evitar traerlos al mundo y después hacerlos a un lado.

—¡Santa mierda! — Soltó olvidando por completo su educación.

—¡Nicole! — Las mejillas de la chica se sonrojaron y su amiga la miró carcajeándose.

—¡Por las barbas de Merlín! — Se burló—. Tú estás bromeando conmigo, jodidamente alucinas con los finales felices así que no comprendo a qué viene tan repentina decisión.

—Lo cierto es que a nada en especial—mintió, vivía ilusionada si del romanticismo se trataba—. Sucede que ya tengo planeado mi futuro— murmuró acomodándose un mechón tras la oreja.

—Eso suena como a que mañana mismo tendremos la edad suficiente como para besuquear y toquetear a los niños.

—Puedo asegurarte que tu mamá no querrá oírte hablar de esa manera.

—Mamá sigue creyendo que no sé qué el hombre tiene un pene y la mujer una vagina. Para ella seguimos estando en el jardín de infantes.

—Asquerosa.

—Dentro de poco olvidarás que acabas de ofenderme sin razón alguna.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Prohibido Apostar

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Adiós, Amor Falso: Bienvenida al Imperio Vargas
8.5
Isabela dedicó ocho años a Javier, esperando una boda que terminó en una cruel traición pública con otra mujer. Tras ver su dignidad pisoteada y la reliquia de su abuela destruida, la bailaora decide no hundirse. Buscando justicia, contacta al poderoso Mateo Vargas, heredero de un imperio, para aceptar su propuesta de matrimonio. Ahora, respaldada por la influencia de los Vargas, Isabela renace dispuesta a que Javier pague por todo su desprecio.
Portada de la novela Amor imperdonable de un millonario
9.6
Coral Velázquez es una maestra de la seducción que ha construido su vida sobre peligrosos engaños. Su próxima víctima es Deivis, un codiciado millonario al que logra conquistar mediante una elaborada red de mentiras. Tras instalarse en su lujosa mansión, la farsa parece un éxito, pero el secreto finalmente sale a la luz. Deivis, destrozado por la traición, decide cobrarse una venganza implacable que convertirá su pasión en un castigo oscuro y letal.
Portada de la novela Amores En Torneios
9.3
Lo que comenzó siendo un simple trabajo de niñera dio un vuelco drástico al estallar la pandemia. Quedé confinada en una casa del lago junto a tres hombres magnéticos. Bryce, el artista millonario, busca en mí su musa perdida; Liam, un seductor británico, me desafía constantemente, y Pax, el ingenioso contador, me conquista con su humor. Entre el cuidado del bebé y noches de pasión, formamos un refugio pasional mientras el mundo exterior colapsa.
Portada de la novela De vuelta con venganza: mi regreso triunfal como multimillonario
8.7
Tras la caída de su familia, Melinda se ve forzada a pactar con Declan, el exmarido que la traicionó. Sometida a desprecios y frialdad, su búsqueda de justicia termina cuando él permite que caiga al vacío. Años después, Melinda resurge como una magnate influyente junto a su hijo, lista para aniquilar el imperio de quien la destruyó. Ante un Declan vencido que suplica perdón, ella lo rechaza con firmeza, dejándolo destrozado al reconocerse en el niño.
Portada de la novela Cuando Éramos Tú Y Yo
8.1
La vida de Brianda cambió para siempre tras un trágico accidente que eliminó sus recuerdos y la dejó con un vacío inexplicable. Sumida en la incertidumbre, su presente se altera con la irrupción de Oliver Anderson, un hombre cuyo magnetismo la cautiva de inmediato. Aunque ella no lo reconoce, Oliver oculta un vínculo profundo con su pasado borrado. Él ha vuelto con un propósito inquebrantable: recuperar su lugar y no permitir que ella se aleje nunca más.
Portada de la novela Donde duermen las mariposas
9.2
Tras la muerte de sus padres, Adele es acogida por su padrino Francis. Aunque crece junto a los hijos de este, la armonía familiar se desvanece cuando Lucas, el primogénito, desarrolla una peligrosa obsesión sentimental por ella. En su intento por huir de este asedio, Adele encuentra a Gregory, un abogado de éxito conectado con su pasado. Entre ambos surge una atracción profunda: ella busca seguridad y él anhela llenar su vacío emocional con la valentía de la joven.
Capítulos
Leer ahora
Compartir